Actividades para Agosto del 2015

Estimados socios, volvemos a ponernos en contacto para comunicaros los actos que tenemos previstos realizar en el mes de Agosto. Desde la junta directiva de la Asociación Cultural y Gastronómica “Club Barderas del Moncayo” deseamos que sean de vuestro agrado y pedimos la máxima participación para fortalecer los lazos de unión y amistad entre nuestros asociados. También pedimos a los interesados en participar que aviséis con antelación a la Junta de vuestra asistencia a los actos programados por teléfono o al correo de la Asociación. barderasdelmoncayo@gmail.com

2015-08 - Actividades de Agosto

 

A FLORENCIO, NUESTRO SOCIO DE HONOR

01Hace unos meses que la Asociación Barderas del Moncayo te nombró Socio de Honor con motivo del cumplimiento de los 101 años. Fue un gran honor para nosotros el contar contigo y un momento muy alegre.

Hoy conocemos con tristeza tu marcha al cielo y recordamos con nitidez tu gran mensaje “cada día que pasa es un regalo para mí y no me planteo cumplir otro año”. Nos has dado una gran lección de humildad, de humanidad y de agradecimiento, que sin duda calará en nosotros. Estábamos esperando poder abrazarte éste verano y celebrar contigo tu próximo aniversario.

A todos tus hijos y demás familia les trasladamos nuestro pesar y les damos ánimos para que te recuerden acompañado de su madre Pascuala disfrutando de un merecido descanso. Rezaremos por él.

La ceremonia y posterior entierro será mañana día 28 de Julio de 2015 a las 11 horas en el Tanatorio Monserdà Serveis Funeraris de Mollet del Valles (Barcelona)

La junta Directiva

Un recuerdo para Julio Gaya

20090819_025Uno de los momentos más dolorosos y que a nadie le gustaría vivir, pero que tarde o temprano ocurre, es el fallecimiento de una persona cercana a nosotros. Cuando se trata de uno de nuestros amigos nos sentimos afligidos por su perdida.

En este día nos invade un sentimiento profundo de tristeza, y es porque nuestro buen amigo Julio Gaya Domínguez ha partido de este mundo.

Hoy le decimos adiós querido amigo, descansa en la paz del Señor.

Manuel Lopera Castillejo

 

La ceremonia religiosa tendrá lugar mañana viernes 24 de julio a las 18 horas en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel de Torrubia de Soria.
Desde la Asociación Barderas del Moncayo damos nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos.

El alcalde de Torrubia pide a Fomento que comunique Soria con el AVE de Calatayud

El alcalde de Torrubia de Soria, Raimundo Martínez, se reunió el pasado lunes 14 de julio con la subdelegada del Gobierno en Soria, María José Heredia, y le pidió que se habilite un microbús entre Soria y Calatayud, por la N-234, para mejorar la comunicación.

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Raimundo Martínez ha expuesto a la representante del Gobierno de España en la provincia las líneas fundamentales de lo que pretende que sea su gestión a lo largo de la presente legislatura.
Entre estas actuaciones que mejorarían las condiciones de vida no sólo del municipio de Torrubia sino de esta zona del Campo de Gómara, se encuentra la mejora de la comunicación con Calatayud a través de un microbús que una Soria con esta localidad zaragozana y que tenga en cuenta en sus horarios de salida y llegada los de la estación del AVE de Calatayud de la línea Madrid-Barcelona.
De esta manera se facilitaría el uso de este medio de transporte de alta velocidad por parte de los vecinos de estos pueblos y también del resto de la provincia puesto que el punto de llegada y destino de la línea estaría en la ciudad de Soria.
Por otra parte, también ha solicitado que se clarifique la titularidad de lo que ha dicho que era un antiguo camino de concentración parcelaria que une Gómara con Reznos pasando por Villaseca, Torrubia y Portillo. También ha pedido que dicho camino sea incluido en el programa de mejora de caminos de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
La subdelegada del Gobierno trasladará la primera petición al Ministerio de Fomento y la segunda al Ministerio de Agricultura, argumentando en ambos casos la mejora que estas medidas tendrían para reforzar las comunicaciones en el ámbito rural y para dotar a los pueblos de esta zona de mayor capacidad de tránsito.

Fuentes:
El Mirón de Soria.es
Diario de Soria.es
Heraldo de Soria.es

 

Jueves La Saca 1943-2015

Como dicen los amigos de “Nuestras Fiestas De San Juan”, si te has quedado un poco frío con “La Saca” en Comando Verano, pégate un buen “chute” con nuestro recopilatorio 1943-2015. Mano de Santo!! Desde su creación en 2008, la Asociación Cultural “Nuestras Fiestas De San Juan” viene recogiendo y digitalizando todos los videos que encuentra referidos a las fiestas sorianas. Tras varios años, este trabajo de digitalización de Quique Garcés ha dado el fruto de la recopilación de todas las salidas de “La Saca” conocidas hasta hoy. Son todas desde 1981 y alguna anterior, con una inicial de 1943. Espero que lo disfrutéis y agradecer a la Asociación Cultural “Nuestras Fiestas De San Juan” el trabajo realizado.

TORRUBIA DE SORIA, MI PUEBLO, SUS CALLES Y SU ENTORNO

  Vistas de Torrubia de Soria

             El pueblo está rodeado en la cercanía por el sur, por dos macizos, que nos protege de los vientos del Sur y del Oeste, formados por la sierra de Aleza y el Costanazo, en la sierra de Aleza hacia el Noroeste del pueblo cerrándonos la vista de Cardejón, tenemos una altura de 1229 metros en el pico de Santa Bárbara, hace como una L invertida con una longitud de 3 km el lado mayor y 1 km. El lado menor, llegando la punta menor de la L a Cardejón por delante tenemos estribaciones bajas que conocemos como La Pedriza donde la carretera comienza hacer una curva y en el ángulo interior de la L un punto alto llamado Cruz del Rayo, en su tiempo se sacó piedra de esa zona, la anchura es de unos 800 m.

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Sierra de la Cuerda y vista del Costanazo

          Esta montaña parece que se esconde en el suelo dejando paso al ferrocarril y a la carretera que va hacia Villaseca de Arciel, pero una vez pasado el pueblo de Portillo renace con más fuerza si cabe y nos aparece La Cuerda que termina en El Costanazo desde La Asomada hasta Sauquillo Alcázar, sierra compartida entre los tres pueblos por delante Torrubia y por detrás monte de Portillo y el lateral Sauquillo, encontrando un camino de merinas trashumantes que cruzan la sierra, por donde había un convento de Santa Clara dependiente del convento de Soria y que solo quedan los cimientos y gente que confundía con restos de corrales, nos encontramos desde el comienzo hasta Sauquillo un macizo de 3.5 km de ancho y 5 km de largo y el punto más alto está en un vértice geodésico de 1295 m de altura, con pendientes muy altas en la zona de Sauquillo y Torrubia y menores en el monte de Portillo, dentro de él tenemos puntos como El Cerrillo de La Fuente o el Canto Blanco. Después el macizo sigue hacia la Quiñonería y la Alameda uniéndose a otros macizos.

Por el Norte divisamos el Moncayo que nos protege de los vientos del Norte y hacia él están la mayor cantidad de tierras de labor de nuestro pueblo, discurre el Arroyo de La Vega, la carretera N 234 y los restos del ferrocarril Burgos a Sagunto, que debería haber sido Santander a Sagunto, pero nunca se terminó. En estas tierras de labor la gente de nuestro pueblo desde muy antiguo le puso nombre y para que no se nos olviden todos, vamos a intentar recordarlos, saliendo por el camino de Carrajaray, hasta la carretera encontramos primero Los Aislados después Los Navazos, entre Carrajaray y el camino General encontramos Las Viñas y las Canteras con sus corrales o lo que quede, entre el camino general y Carraleña encontramos El Campo y el camino del Cubo, entre Carraleña y Carratordesalas encontramos Los Pozancos, La Dehesa Nueva, después de dar el salto a la carretera general N 234 tendríamos de Oeste a Este, Las Navas, El Cortado, Monte la Cañada, La Balsa de la Cañada, Mata Jura y otra vez desde la carretera, El Torrejón, La Dehesa vieja, El Tallar, Pieza Giba, volvemos a la carretera y tenemos La Casilla, El Catarral (siempre creí que era el Cantarral), volvemos y El Salobral, Las Roturas , Matas Bajeras, El Rebollar, La Solana y otros nombres que indicaban cosas como EL Corral Nuevo, EL Navajo Grande, podemos agregar, El Cabezuelo, El Llano, Los Palomares, La Carrasquilla, Los Navazos, El Hueco, Monte la Cañada, El camino arenoso, Valhondo y el Pozuelo.

Hacia el sur el macizo de la sierra cortaba casi todo, Camino Real (Caminreal), Campo Santo, Fuente Vieja y lo más importante desde ese macizo viene el agua que da vida a este pueblo. Estoy seguro que me he dejado algunos nombres, será bueno que los vamos añadiendo con la ayuda de aquellos que los tienen en su memoria.

Tenemos bastante claro los pueblos cercanos que están al Norte, Oeste y Este, como Portillo, Villaseca de Arciel, Cardejón, Almenar , Noviercas, Ágreda, Ciria, Sauquillo Alcázar, pero no sucede lo mismo con los que están al Sur, vamos a recordarlos Almazul, Mazaterón, Miñana, La Alameda , Peñalcazar, La Quiñonería, Carabantes y Reznos(este por necesidad vivía allí casi siempre el veterinario), de todo esto tiene la culpa ese macizo de la sierra, (muy pocos del pueblo lo han cruzado andando hacia Almazúl, aunque la bajada es más leve,) esto hace que pueblos próximos estén muy lejanos , para ir a Almazul desde Torrubia la vuelta es muy grande para una distancia de 7 km en línea recta con Almazul tendríamos que hacer más de 40 km.

Otra cosa que no conocemos es el nombre de las calles del pueblo, allí todo el mundo sabe dónde vive cada vecino, pero es bueno que las conozcamos:

Calle Alta, de la Esperanza, de la Iglesia, de la Bajera, de la Placeta, del Medio, de la Fuente Nueva, de la fuente Pequeña, de la Fuente Vieja, Plaza Mayor, Real y de Carrajaray, esas casi todas.

Del pueblo salían unos caminos hacia todos los puntos cardinales, les llamábamos:

  • Camino vecinal (era el más importante)
  • Carraleña ( era el camino por donde se traía la leña del monte)
  • Carratordesalas ( era el camino que llevaba a Tordesalas)
  • Carrasauquillo ( era el camino que llevaba a Sauquillo)
  • El que lleva al cementerio no conozco su nombre será que el cementerio era nuevo.
  • Carragómara ( era el que iba en dirección a Gómara)
  • Carraportillo ( era el que llevaba a Portillo)
  • Carrajaray (era el camino que llevaba a Cardejón y Jaray).

Y como fue nuestro pueblo en el Paleozoico, en la Era Secundaria, en la Terciaria y en la Cuaternaria. La geología de nuestro pueblo surge primeramente durante el Paleozoico empieza a surgir en algunas partes de España pero en los periodos Jurásico y Cretácico en la Era Secundaria, donde estas tierras están formando parte del fondo del mar ,saliendo tierras calizas a la superficie que empiezan poco apoco a rellenarse y teniendo otros movimientos en el Mioceno en la época del Terciario apareciendo las sierras del Costanazo y de Cardejón, si nos movemos por nuestra sierra podemos encontrar muchos fósiles que nos lo indican, entre ellos los trilobites, calamites, ammonites, belemmites.

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Crinoideos, corales, equinodermos y nummulites entre otros.

                En el Mesozoico del Triásico al Cretácico aparece la Cordillera Ibérica y con ella el Moncayo, la erosión hace que las tierras fueran llenando los valles y creando planicies y poco a poco a lo largo del Cuaternario ver las crestas de nuestras sierras redondeadas y el Moncayo menos puntiagudo hasta llegar a la actual geografía.

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Vista del Moncayo

Nuestro pueblo tiene hoy 52,33 km2, entre tierras de labor, montes y tierras sin uso, como provincia muy antigua que es Soria, nuestro pueblo desde la edad moderna ha tenido distintos limites el último ha sido en 1809, que se realizó una división en departamentos y la provincia en el eje Norte -Sur, en el lado Este se hizo entre Torrubia y Tartanedo.

En 1842 contaba con 55 hogares y 272 vecinos, a mediados del siglo XIX crece el término porque se incorpora Tordesalas y a finales del XX se incorpora Sauquillo Alcázar.

La población alcanzó su máximo en el 1920 con 409 vecinos y comenzó el siglo XX con 264 y el XXI con 72 vecinos, en datos del Bailly Bailliere son:

  • Año 1915……………299 vecinos
  • Año 1932……………392 vecinos
  • Año 1942……………386 vecinos
  • Año 1951……………346 vecinos.

En el Madoz es:

  • Año de 1845-1850……….272 vecinos.

Todas las vistas son de la web Barderas del Moncayo.

Gerardo Diego, biografía y poesía “Rio Duero”

diego_gerardo_fundacionGerardo Diego nace en Santander el 3 de octubre de 1896 en el seno de una familia de comerciantes -su padre tenía una tienda recordada muchos años más tarde en Mi Santander, mi cuna, mi palabra. Cursó estudios en el Instituto General y Técnico, donde tendría como maestro a Narciso Alonso Cortés, que muchos años más tarde contestaría su discurso de ingreso en la Real Academia Española. Muy niño aprende a tocar el piano; la música le acompañará ya siempre e impregnará su poesía. Estudia Letras en la Universidad de Deusto, con Juan Larrea como compañero, y se examina en la Universidad de Salamanca con Miguel de Unamuno, entre otros. En 1916 terminaría la carrera en la Universidad de Madrid. En 1918, en El Diario Montañés, publica el cuento “La caja del abuelo”, su primera obra literaria. Por esas fechas pronuncia una polémica conferencia en el Ateneo de Santander con el título de “La poesía nueva”.
Obtiene, por oposición, y ante un tribunal que preside Emilia Pardo Bazán, la cátedra de Lengua y Literatura del instituto de Soria, en 1920, por lo que se traslada a vivir a la ciudad para trabajar en el mismo centro docente en el que lo había hecho Antonio Machado. Con el primer sueldo se costea la publicación de su primer libro de versos, El romancero de la novia, mientras que su nombre aparece en colaboraciones en las revistas más avanzadas del momento: Grecia, Cervantes, Reflector, etc. Luego vendrán los contactos de nuestro poeta y Juan Larrea con Vicente Huidobro, a quien conocen en 1921 y visitan en París en 1922, mientras aparecen sus primeros libros vanguardistas –Imagen y Manual de espumas– y prepara el que obtendría, en 1925, el Premio Nacional de Literatura: Versos humanos. Por estos años desempeña su cátedra en Gijón, en el Real Instituto Jovellanos.
La amistad con los poetas más jóvenes -Guillén, Dámaso Alonso, Salinas, Alberti, García Lorca- genera en 1927 actividades que tendrán trascendencia histórica singular: crea la revista Carmen, con su suplemento, Lola; organiza las ediciones conmemorativas del centenario gongorino -a él le correspondería llevar a cabo una magnífica Antología poética en honor de Góngora-; y participa en la famosa excursión a Sevilla, posando con sus compañeros en la conocida fotografía generacional en el Ateneo de la ciudad andaluza. Realiza a partir de entonces viajes que dejarán huella en su poesía, tanto por España -Galicia, sobre todo- como por Latinoamérica -Uruguay y Argentina. En 1932 lleva a cabo su histórica Antología 1915-1931 de poetas contemporáneos en la que forman, junto a poetas consagrados, los que constituían la nómina central de la “joven literatura”. Y, a partir de ese año, ya catedrático en Madrid, después de algunos otros en Santander, participa directamente en reuniones y tertulias muy trascendentes para la historia literaria española. En 1934 se casa en Toulouse y en Sentaraille (boda civil y religiosa) con la estudiante francesa Germaine Marin, que habría de ser su compañera inseparable durante toda su larga vida. A final de año realiza su viaje más prolongado, a las Islas Filipinas, en misión cultural. Trasladado de nuevo a Santander, veranea en Sentaraille, en el Pirineo francés, donde en julio de 1936 le sorprende el inicio de la guerra civil. No regresaría a la capital cántabra hasta su toma por el ejército nacional, en el verano de 1937. Es entonces cuando se incorpora, tras la inevitable depuración, a su cátedra, que, finalizada la contienda, trasladaba al Instituto Beatriz Galindo de Madrid. En este centro permanecería hasta su jubilación.
Los difíciles años de posguerra no le impiden ser uno de los primeros poetas en publicar libros en España y, así, en 1940 aparece Ángeles de Compostela, y en 1941, Alondra de verdad, junto a Romances y Primera antología de sus versos. La actividad literaria del poeta es muy conocida y respetada, por lo que no es extraño que en 1947 fuese elegido para ocupar un sillón en la Real Academia Española, en la que ingresaría con un discurso sobre una estrofa de la Jerusalén conquistada de Lope de Vega.
Los años siguientes serán de intensa actividad, con la publicación de nuevos libros, homenajes, viajes y premios nacionales e internacionales, entre los que destaca el Calderón de la Barca, en 1962, por su única incursión teatral: su retablo escénico El cerezo y la palmera. Recibe también el Premio de la Société des Poétes Françaises. El reconocimiento por parte de la nueva España vendría en 1979 con la concesión del Premio Miguel de Cervantes, que compartiría con Jorge Luis Borges, y que sucesivamente recibirían todos los poetas de su generación menos Vicente Aleixandre: Guillén, Alonso, Alberti. Su muerte, el 8 de julio de l987, cierra una dilatada dedicación a las letras, caracterizada por el polifacetismo: poeta, profesor, crítico literario y musical, estudioso de la pintura, aficionado taurófilo y tratadista de la fiesta, ocasional dramaturgo, comentarista de actualidad en la prensa, lector constante, pianista consumado…

Biografía extraída de la web de la Fundación Gerardo Diego

 Río Duero

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja:
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quien pudiera, como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso,
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

 GERARDO DIEGO

LAS FIESTAS DE SAN JUAN

Las Fiestas de San Juan significan mucho para Soria. Su riqueza vital convoca a todos a vivirlas; a gozar una hospitalidad, amplia y generosa, de tierra hidalga y con estilo, de la Soria nobilísima, en la vieja Castilla.

El origen de estas fiestas es antiquísimo. Son las fiestas del toro, del fuego del solsticio de verano. Fiestas tribales de arévacos y pelendones, luego cristianizadas en el alto medievo. La ciudad de Soria celebra sus fiestas en las fechas comprendidas entre el Jueves inmediato posterior al día de San Juan, 24 de Junio, y el Lunes inmediato posterior a dicha fecha, ambos inclusive. Cuando el citado Jueves coincida con la festividad del día de San Juan, las fiestas comenzarán en ese mismo día, siendo pregonadas, en todo caso, la víspera. Durante las fiestas la ciudad se divide en 12 barrios o cuadrillas, herencia de aquellas “collaciones medievales”. Todas tienen una imagen religiosa que se venera y con la que se desfila en fiestas. Además cada cuadrilla tiene dos “alcaldes de barrio” que son el Jurado y la Jurada.

Preliminares

sanjuan-sanjuan-catapanCon anterioridad a las fiestas propiamente dichas, pero relacionados con las mismas, se celebran una serie de actos festivos. Uno de ellos es la “Entrega de bastones”, solemne ceremonia en el que los Jurados entrantes reciben ese distintivo que les convierte en “Alcaldes de Barrio”. Otro, bastantes días antes del solsticio de verano, es el “Catapan”, domingo en el que se leen las cuentas de la Cuadrilla a los vecinos, se muestra la decoración del local y se les invita a vino y queso.

Más cercanas a las fiestas principales se encuentran el sábado de “Lavalenguas” y el domingo de “La Compra”, separados entre sí por una semana. Ambos días por la mañana, caballistas y personas a pie se encargan de cerrar en los corrales los toros que están sueltos en la Cañada Honda. Todo ello amenizado por gaiteros y multitud de madrugadores. A las cinco de la tarde, sale de la plaza mayor el desfile de autoridades y Cuadrillas en coches adornados hacia Valonsadero, para disfrutar nuevamente de la suelta de los toros por la cañada del monte. Los dos festejos terminan al anochecer, después de una abundante merienda en el Monte y unos bailes amenizados por la Banda de Música.

Miércoles el Pregón

sanjuan-miercolesPrimer día de fiestas. En la Plaza Mayor, desde el balcón del Ayuntamiento, a las 11 de la noche, la voz un Jurado de Cuadrilla se abre camino entre la algarabía de las peñas, para pregonar los festejos de los próximos días. Seguidamente la Banda de Música Municipal desfila hasta el parque de la Alameda de Cervantes donde interpreta las canciones sanjuaneras para que la gente baile. La ciudad explota de alegría.

 Jueves La Saca

Jueves la SacaEs la traída de los toros desde el Monte Valonsadero hasta la ciudad. Un espectacular encierro taurino que comienza a las 12 del mediodía, en ese paraje natural con la suelta del ganado desde la cañada de este monte hasta la Plaza de Toros de la capital. Miles de personas a pie se mezclan con los toros guiados por caballistas, carreras y peligro.

 Viernes de Toros

sanjuan-viernesEl día más populoso de las fiestas. Con la plaza de toros abarrotada, posiblemente sea Soria el único lugar del mundo en el que se lidien dos corridas de toros el mismo día, doce toros, uno por Cuadrilla, repartiéndose seis por la mañana, y seis por la tarde en un ambiente único de algarabía y buen humor. Las peñas acompañan a las cuadrillas con sus charangas.

 Sábado Agés

sanjuan-sabadoAl punto de la mañana, cada vecino que se “apuntó a fiestas”, acude al local de su Cuadrilla a recoger la “tajada”, un trozo de carne del toro lidiado el día anterior en la plaza. Por la tarde, tendrán lugar “Los Agés”, subasta por cada Cuadrilla de los despojos del toro, donde la gente puja por la parte que desea quedarse en singular espectáculo.

Domingo de Calderas

sanjuan-domingoEs el día grande de las Fiestas. También hoy los vecinos acuden a la cuadrilla para recoger la “tajada” junto a la botella de vino, barra de pan, huevo cocido y tallo de chorizo. Es su participación de la “Caldera” en la que muestra la carne cocinada en una original pequeña carroza adornada con flores. Cada Cuadrilla participa en el “desfile de calderas” desde la Plaza Mayor hasta la Alameda de Cervantes, acompañada por vecinos y simpatizantes ataviados con el traje tradicional. Detrás de las Cuadrillas desfilan las Peñas, con sus colores y charangas.

 Lunes de Bailas

sanjuan-lunesLa fiesta adquiere carácter religioso en la mañana del lunes. Un desfile de cuadrillas y peñas recorre las calles de la ciudad, de forma procesional, hasta la ermita de la Soledad, y una vez celebrada la misa, de nuevo hasta la Plaza Mayor donde once imágenes religiosas de las doce cuadrillas rinden homenaje a una de ellas: la de Virgen de la Blanca. Por la tarde se celebran “las Bailas”. Las charangas de las peñas se entremezclan, precedidas por la Banda de Música, y se dirigen a la pradera junto al Duero, seguidas por una riada humana. Luego ya en la noche, toda la ciudad asistirá al “Adiós, Adiós San Juan” en las escaleras del Ayuntamiento, acto en el que los jurados de cuadrilla entonan las más de 30 canciones sanjuaneras que todos los sorianos conocen.

Las fotografias y los textos han sido extraidos de la página web del Ayuntamiento de Soria, el motivo de hacer esta entrada no es otro que dar una mayor difusión a las Fiestas de San Juan.

Comienza la andadura de la nueva Corporación municipal

Después de las pasadas elecciones municipales del mes de mayo, de cuyos resultados nos hicimos eco en ésta página web, acaba de tomar posesión el señor alcalde del municipio y los dos concejales elegidos en las urnas. Don Raimundo Martínez Vicente de Vera ha resultado nuevamente elegido para dirigir nuestro ayuntamiento la próxima legislatura.
Deseamos a la nueva Corporación Municipal muchos éxitos en su cometido y fundamentalmente, que trabajen todos con ilusión para que Torrubia de Soria progrese y que formen un auténtico equipo de buena gestión. Nos esperan cuatro años muy difíciles ya que es un momento crítico para los pequeños núcleos de población. Será necesario poner a prueba toda nuestra capacidad de trabajo, de toda nuestra imaginación, de toda la experiencia posible y de todas las ayudas que seamos capaces de obtener.
Es un buen momento para ilusionar a todos los torrubianos ya sean residentes permanentes, residentes por temporadas más cortas o que quieren lo mejor para nuestro pueblo por diferentes razones de amistad o culturales.
La junta directiva de la asociación Barderas del Moncayo y todos los asociados, están volcados en la obtención de un gran éxito para nuestro pueblo y, por lo tanto, para sus dirigentes. Solamente pedimos que sean una corporación integradora y que sea capaz de superar con inteligencia los posibles desencuentros que existan, como en cualquier comunidad. Convivir mejor es nuestro gran deseo y Vds. tienen la palabra.

Junta Directiva de Barderas del Moncayo

Inauguración en Torrubia de Soria

Notica aparecida en el periódico digital SoriaNoticias.com, sobre la inauguración de las carreteras de Torrubia de Soria y alrededores.

La cantidad económica se incrementará hasta 1,5 millones de euros, cuando estén finalizadas las obras contempladas para 2015. Los tramos ahora finalizados son los de Torrubia, Reznos a Deza, y de Nomparedes a Bliecos.
La Diputación de Soria ha finalizado las actuaciones en tres tramos de la red provincial de carreteras, con actuaciones que han supuesto una inversión total de un millón de euros, y que se verá incrementada hasta el 1.500.000 euros, tras las actuaciones previstas en uno de los tramos en 2015. Esta mañana, el presidente de la Diputación de Soria, Antonio Pardo Capilla, ha visitado, acompañado por el diputado delegado de Vías y Obras, Fidel Soria; y la diputada provincial de zona, Nuria Caballero. las tres intervenciones se han llevado a cabo en las carreteras de Torrubia, Reznos a Deza; y de Nomparedes a Bliecos.
Concretamente, la inversión se incrementará hasta los 1,5 millones en la carretera So-P-3005 de N-234 a Reznos y Deza puesto que el Plan de Carreteras 2015 tiene prevista la ejecución de cuñas de ensanche y refuerzo del firme del tramo de 3,2 km del entronque de acceso a Reznos a La Quiñonería con un presupuesto de 327.000 euros; y el Plan de Brigadas contempla también una partida de 52.500 euros para el tramo de Deza a Reznos por La Alameda y La Quiñonería con riegos bicapa y sellado en cinco kilómetros. A continuación se detallan las tres intervenciones visitadas esta mañana, miércoles 10 de junio:

SO-P-3064 DE N-234 A TORRUBIA: 28.000€ riegos bicapa en tramo 2 kilómetros, anualidad 2014
SO-P-3065 DE TORRUBIA A TORDESALAS: 76.000 euros riegos bicapa en 2014
SO-P-3005 DE N-234 A REZNOS Y DEZA: la inversión total des de 989.812,54 euros en las siguientes anualidades:
*2011 riegos bicapa tramo de La Alameda-ermita Deza
*2013 cuñas ensanche tramo N-234 a Reznos y refuerzo en Deza
*2014 riegos bicapa y sellado tramo Deza-Reznos
*2014 refuerzos firme tramo n-234 empalme Reznos
*2015 cuñas ensanche y refuerzo firme tramo entronque acceso Reznos a La Quiñonería
*2015 riegos bicapa y sellados tramos de Deza a Reznos por La Alameda y La Quiñonería
SO-P-3001 DE SERÓN DE NÁGIMA A N-111: en tramos de Nomparedes a Bliecos con inversión total de 510.425,21 euros:
*2013 cuñas de ensanche tramo Nomparedes-Bliecos
*2014 refuerzo firme tramo Nomparedes-Bliecos
Las visitas han contado con la asistencia de los alcaldes de los municipios y localidades por las que transcurren las tres carreteras provinciales.

http://sorianoticias.com/noticia/2015-06-10-la-diputacion-finaliza-obras-tramos-carreteras-soria-1m-25064

Despedida al Sr. Santiago Lozano

IMG-20150607-WA0002Hoy empieza a brillar una estrella al lado de su señora en nuestro pueblo.
Siempre estará en el corazón de todos nosotros, como un hombre humilde generoso y sobretodo pendiente su familia, en mi corazón recordaré las tardes de verano en la placeta, en el banco delante su casa con su mujer María, sus hijos, nueras, nietos y vecinos, también cuando íbamos al corral ver las ovejas y buscar los huevos de las gallinas con Melisa, Jesús y Jenny o también al huerto a coger tomates, siempre nos los preparabas allí con aceite y sal, ¡qué recuerdos!
Ahora el banco de delante de vuestra casa de quedado solitario, vosotros erais los pilares, ahora solo queda la brisa del aire.

Marta Roncal Hidalgo

El entierro sera hoy dia 7 de Junio a las 13 horas en la Parroquia de Santa Bárbara en la Calle de San Hipólito de Soria
Desde Asociación Cultural y Gastronómica Barderas del Moncayo queremos dar el pésame a todos los familiares y amigos y agradecer a Marta estas bonitas palabras.

Excursiones en Agosto

La Asociación Cultural y Gastronómica “Club Barderas del Moncayo” comunica a sus socios y amigos las excursiones que tiene previsto realizar en el mes de agosto del 2015.

Miércoles Día 12 de Agosto

VISITA A TARAZONA Y MONASTERIO DE VERUELA

Hora prevista de salida de Torrubia de Soria a las 9 de la mañana.
Viaje en autocar a Tarazona, visita al casco histórico y la Catedral.
Parada para comer en Bulbuente.
Después de comer visita guiada al Monasterio de Veruela.
Una vez terminadala visita al Monasterio, visitaremos la bodega “Pagos del Moncayo”, donde haremos un recorrido por las instalaciones.
Vuelta a Torrubia de Soria.

PRECIO 25 € Socios y 30 € no Socios

El precio incluye:

El viaje en autocar,
La entrada a la Catedral
La entrada al Monasterio de Veruela
La comida en el Restaurante El Parador de Bulbuente
La entrada a la bodega “Pagos del Moncayo”

 

Jueves Día 20 de Agosto

EXCURSION AL MONASTERIO DE SILOS Y AL DESFILADERO DE LA YECLA

Hora prevista de salida de Torrubia de Soria a las 8 de la mañana.
Visita al Monasterio de Silos: visita guiada al claustro, botica y museo.
Paseo por el casco antiguo de Santo Domingo de Silos y posibilidad de visitar la Ermita de la Virgen del Camino y Arco de San Juan.
A las 13,45 h asistiremos a la celebración de la Sexta. Canto Gregoriano.
Comer sobre las 14,30 horas en el Mesón Casa de Guzmán.
Después de comer nos dirigiremos al desfiladero de La Yecla, que es un paseo de unos 600 metros por diversos puentes y pasarelas sobre el rio Mataviejas.
Vuelta a Torrubia de Soria.

 

PRECIO 25 € Socios y 30 € no Socios

El precio incluye:

El viaje en autocar,
La entrada al Monasterio de Silos
La comida en un restaurante de la zona.

Estas actividades se realizaran siempre que haya un mínimo de personas inscritas.

La fecha límite para inscribirse es el día 26 de Julio de 2015.

Para cualquier duda o más información ponerse en contacto con Cari, Olga, Avelino o José Carlos.

También el correo al barderasdelmoncayo@gmail.com o al Telf.: 622 33 15 89

Nuestra felicitación a los nuevos concejales

Elecciones Municipales Torrubi 2015La Junta Directiva de la Asociación Cultural y Gastronómica Barderas del Moncayo, quiere felicitar a los tres ganadores de las elecciones municipales de nuestro querido pueblo, a Don Raimundo Martínez, a Don Javier Vellosillo y a Don Cesar Vellosillo por orden de votos obtenidos. Deseamos que finalmente el que resulte elegido alcalde, sea el mejor candidato de todos y el que mejor sintonice con el futuro de Torrubia de Soria. Nos ponemos enteramente a su disposición y le apoyaremos incondicionalmente. Estamos convencidos que será capaz de establecer las condiciones mínimas necesarias y de poner los medios materiales suficientes para satisfacer los objetivos que nuestra sociedad civil demanda.
Es el momento de comenzar a trabajar codo a codo con todos los que deseamos un futuro ilusionante para nuestro municipio. Es el momento de plantearnos entre todos, las líneas maestras de nuestras tareas y preocupaciones de los próximos años. No tenemos tiempo que perder. Nuestra misión pasa, entre otras muchas cosas, por colaborar activamente con la autoridad municipal y eclesiástica, en todos los proyectos que consideramos mínimos y urgentes. No tenemos ningún interés económico personal y solamente nos guía el enorme cariño a nuestro pueblo y el amor a nuestras raíces. También queremos colaborar en todo lo que implique reconocimiento a nuestros mayores por el enorme esfuerzo que realizaron para darnos a todos nosotros lo que entendían por un futuro mejor. Se lo debemos y queremos pagárselo poniendo a Torrubia de Soria en el lugar que a ellos les habría hecho felices y que se merecen. Torrubia tiene un futuro brillante y dentro de nuestras posibilidades lo vamos a lograr entre todos. Animo e ilusión señores ganadores!!!!

 Junta Directiva de la Asociación Cultural y Gastronómica Club Barderas del Moncayo

La Varona de Castilla

alfonsoILa “Varona de Castilla”, María Pérez de Villanañe es famosa en Soria y provincia por ser la protagonista de la famosa leyenda homónima y por haber vencido y capturado con su sola fuerza nada menos que al rey de Aragón, Alfonso el Batallador. La batalla tuvo lugar en los Altos de Barahona y por eso se la recuerda allí en forma de veleta sobre la torre parroquial, que representa una silueta de un guerrero a caballo blandiendo una espada.

La leyenda la recoge Florentino Zamora Lucas, quien ya señala que aquellos parajes son también famosos por haber sido lugar de reunión de brujas, cuestión ésta muy debatida, dada la homonimia con un lugar de Navarra. Recoge también Zamora Lucas que los altos llanos de Barahona, fueron lugar de paso del arquero Cook, en 1598, quien los halló “estériles en pan y vino y leña”. Que también pasó por allí la reina María Luisa de Orleans, por haberse extraviado su séquito, siendo el año de 1679. Le tocó el turno luego a don Diego de Torres y Villarroel (el gran Piscator) quien, por cierto, sí que era creyente en las brujas de Barahona y hasta cabe decir que la propia María Pérez es una muestra de ello porque, para los celtas irlandeses, una bruja -Morrigan- era sobre todo una mujer guerrera y recordemos cómo en Francia, seguidores de esta tradición, a la Doncella de Orleans la llevaron a la hoguera por lo mismo.

El momento histórico durante el cual tiene lugar la leyenda es de las luchas entre Castilla -que defendía a la reina Urraca y al heredero Alfonso VII- y Aragón, donde reinaba Alfonso “El Batallador”.

María Pérez, de Villanañe, era viuda del infante don Vela (hermano de tres reyes de Aragón: Pedro I, Alfonso I y Ramiro El Monje), siendo su tercera mujer, y fue hermana de Alvar Pérez y Gómez Pérez. De su boda con Vela nació Rodrigo Varona, el primero de la estirpe.

Los hermanos de María luchaban a favor del rey castellano, Alfonso VII, y acudieron a Barahona para defender sus colores, pero no sabían dónde dejar ni con quien a María durante su ausencia. Ella se vistió con armadura y quiso ir a luchar con ellos. Tras la reyerta se produjo cierta dispersión entre las tropas y María, sola, en la penumbra de la tarde, se topó con otro despistado: Alfonso el Batallador. María llevaba el rostro cubierto con la celada, como lo muestra luego la estatua heráldica que todavía se puede observar en su posesión de Villanañe y así luchó contra el aragonés, partiéndosele la espada, pese a lo cual, fue tan grande su valor, que venció a su oponente y le hizo prisionero. Admirado, el rey castellano, le dijo: Habéis obrado, no como débil mujer, sino como fuerte varón y debéis llamaros Varona, vos y vuestros descendientes y en memoria de esta hazaña usaréis las armas de Aragón.

Dice J. de los Ríos Casquero, de quien Zamora confiesa haber tomado la leyenda, que el origen de estas barras de Aragón es imposible que fuera ese, y más bien las tendría en el escudo por haber sido mujer de don Vela, pero esto es discutible ya que las bandas están terciadas, en diagonal, lo que significa que son trofeo.

La espada truncada también aparece en el monumento que se puede contemplar en la Casa de los Varona.
Esta leyenda, como decimos, es muy conocida en Soria y existe un grabado, bastante reproducido, publicado por primera vez en el “Semanario Pintoresco Español”, en 1848, que la representa con escudo y espada en medio de un tropel de guerreros, aunque con la cara descubierta.

 

Para saber más sobre el tema entrar en http://www.soria-goig.org/Abanco/Abanco_27.htm

Bendecir los campos

Costumbre ancestral ésta de bendecir los campos1, en el mes de mayo, cuando los cereales empiezan a dar señales de vida. Se madrugaba, debido a que era tiempo de mucho trabajo, para preparar la tierra para el sembrado de otoño. Que entonces se explotaba la tierra, se cultivaba año y vez, no como ahora, que los labradores la siembran todos los años, debido principalmente a los buenos abonos y a los insecticidas. Y a la mecanización, dejados de lado aquellos rudimentarios arados y vertederas.

Había que trabajar duro y había que asistir a la rogativa tres días de una semana, no valía en festivo. Y se madrugaba para no perder tiempo. Misa y procesión un día por el norte, otro día por el sur, y otro día por el oeste. Con pendones, banderas, todos en derredor del sacerdote, ora rezando, ora cantando. Aun con el cierzo muy frio no pocas veces, no había que reblar2, pues para eso el pregonero pasaba lista para que no se dejase de asistir, cuando menos, uno de la familia. Si alguien faltaba, sin justificación admisible, la correspondiente multita.

LBendecir los camposa procesión no era muy larga, pero si aquellos cuatrocientos o quinientos metros por camino de tierra, con el frio del Moncayo o del Toranzo3, que producía toses, carraspeos y más de uno al regreso a casa tenía que volver a la cama. En cierto promontorio determinado, donde solía haber una cruz de madera permanente, el cura tiraba de hisopo y de incensario, mirando todos hacia el campo, aquellos trigos, cebadas o centenos por los que sobrevolaban, asustados, los primeros pájaros grises. Y, ya de regreso, todos tan contentos, dándoles a aquellas plegarias en forma de sonsonete. En general, se rezaba de memoria, de rutina, pasando por Santa Águeda y el “Ora pro nobis”. La iglesia, también fría, pero ya era otra cosa. Con tanto aliento y tanto cirio encendido, se entraba en calor. Cuando menos se desperezaba uno.

De cualquier forma, era ésta una costumbre muy arraigada, bendecir los campos. Nadie sabía desde cuándo. Reflexionando un poco, no estaba mal este proceso, estas costumbres que adquirían fuerza de ley. Una de tantas formas para reunirse el vecindario, sin distinción de clases, orando todos por el bien común. Lo rustico se fundamenta, se fundamentaba en la tradición, y por eso podríamos considerarlo ahora, lamentablemente, como una causa perdida. Una verdadera pena. Entonces el labrador estaba en continuo contacto con la naturaleza, no como ahora, que suele residir en la capital y, como las labores están sumamente mecanizadas, el hombre suele estar, no dentro, sino fuera de la naturaleza. De ahí que el labrador, más comúnmente llamado ahora agricultor, no sienta apenas apego a la tierra. La considera más bien como una mercancía en bruto, a la que hay que saber explotar. Por eso cada vez el campo está más vacío, más solitario. Hasta los pájaros han dejado de alegrarnos con sus trinos. Se han venido a la ciudad.

Raimundo Lozano

“Rueda de sucedidos”

1 Esta ceremonia tenía lugar el 3 de mayo Día de la Cruz

2 Acobardarse

3 Sierra situada al Noroeste de Borobia

La Tierra de Alvargonzález

 

Una mañana de los primeros días de octubre decidí visitar la fuente del Duero y tomé en Soria el coche de Burgos que había de llevarme hasta Cidones. Me acomodé en la delantera del mayoral y entre dos viajeros: un indiano que tornaba de Méjico a su aldea natal, escondida en tierra de pinares, y un viajero campesino que venía de Barcelona donde embarcara a dos de sus hijos para el Plata. No cruzaréis la alta estepa de Castilla sin encontrar gentes que os hablen de Ultramar.
Tomamos la ancha carretera de Burgos, dejando a nuestra izquierda el camino de Osma, bordeado de chopos que el otoño comenzaba a dorar. Soria quedaba a nuestra espalda entre grises colinas y cerros pelados. Soria mística y guerrera, guardaba antaño la puerta de Castilla, como una barbacana hacia los reinos moros que cruzó el Cid en su destierro. El Duero, en torno a Soria, forma una curva de ballesta. Nosotros llevábamos la dirección del venablo.
El indiano me hablaba de Veracruz, mas yo escuchaba al campesino que discutía con el mayoral sobre un crimen reciente. En los pinares de Duruelo, una joven vaquera había aparecido cosida a puñaladas y violada después de muerta. El campesino acusaba a un rico ganadero de Valdeavellano, preso por indicios en la cárcel de Soria, como autor indudable de tan bárbara fechoría, y desconfiaba de la justicia porque la víctima era pobre. En las pequeñas ciudades, las gentes se apasionan del juego y de la política, como en las grandes, del arte y de la pornografía —ocios de mercaderes—, pero en los campos sólo interesan las labores que reclaman la tierra y los crímenes de los hombres.

— ¿Va usted muy lejos? —pregunté al campesino.
—A Covaleda, señor —me respondió—. ¿Y usted?
—El mismo camino llevo, porque pienso subir a Urbión y tomaré el valle del Duero. A la vuelta bajaré a Vinuesa por el puerto de Santa Inés.
—Mal tiempo para subir a Urbión. Dios le libre de una tormenta en aquella sierra.

Llegados a Cidones, nos apeamos el campesino y yo, despidiéndonos del indiano, que continuaba su viaje en la diligencia hasta San Leonardo, y emprendimos en sendas caballerías el camino de Vinuesa.
Siempre que trato con hombres del campo, pienso en lo mucho que ellos saben y nosotros ignoramos, y en lo poco que a ellos importa conocer cuánto nosotros sabemos.
El campesino cabalgaba delante de mí, silencioso. El hombre de aquellas tierras, serio y taciturno, habla cuando se le interroga, y es sobrio en la respuesta. Cuando la pregunta es tal que pudiera excusarse, apenas se digna contestar. Sólo se extiende en advertencias inútiles sobre las cosas que conoce bien, o cuando narra historias de la tierra.
Volví los ojos al pueblecillo que dejábamos a nuestra espalda. La iglesia, con su alto campanario coronado por un hermoso nido de cigüeñas, descuella sobre unas cuantas casuchas de tierra. Hacia el camino real destacase la casa de un indiano, contrastando con el sórdido caserío. Es un hotelito moderno y mundano, rodeado de jardín y verja.
Frente al pueblo se extiende una calva serrezuela de rocas grises, surcadas de grietas rojizas.
Después de cabalgar dos horas, llegamos a la Muedra, una aldea a medio camino entre Cidones y Vinuesa, y a pocos pasos cruzamos un puente de madera sobre el Duero.

—Por aquel sendero —me dijo el campesino, señalando a su diestra— se va a las tierras de Alvargonzález; campos malditos hoy; los mejores, antaño, de esta comarca.
— ¿Alvargonzález es el nombre de su dueño? —le pregunté.
—Alvargonzález —me respondió— fue un rico labrador; mas nadie lleva ese nombre por estos contornos. La aldea donde vivió se llama como él se llamaba: Alvargonzález, y tierras de Alvargonzález a los páramos que la rodean. Tomando esa vereda llegaríamos allá antes que a Vinuesa por este camino. Los lobos, en invierno, cuando el hambre les echa de los bosques, cruzan esa aldea y se les oye aullar al pasar por las majadas que fueron de Alvargonzález, hoy vacías y arruinadas.

Siendo niño, oí contar a un pastor la historia de Alvargonzález, y sé que anda escrita en papeles y que los ciegos la cantan por tierras de Berlanga.
Roguéle que me narrase aquella historia, y el campesino comenzó así su relato:
Siendo Alvargonzález mozo, heredó de sus padres rica hacienda. Tenía casa con huerta y colmenar, dos prados de fina hierba, campos de trigo y de centeno, un trozo de encinar no lejos de la aldea, algunas yuntas para el arado, cien ovejas, un mastín y muchos lebreles de caza.
Prendóse de una linda moza en tierras del Burgo, no lejos de Berlanga, y al año de conocerla la tomó por mujer. Era Polonia, de tres hermanas, la mayor y la más hermosa, hija de labradores que llaman los Peribáñez, ricos en otros tiempos, entonces dueños de menguada fortuna.
Famosas fueron las bodas que se hicieron en el pueblo de la novia y las tornabodas que celebró en su aldea Alvargonzález. Hubo vihuelas, rabeles, flautas y tamboriles, danza aragonesa y fuego al uso valenciano. De la comarca que riega el Duero, desde Urbión donde nace, hasta que se aleja por tierras de Burgos, se habla de las bodas de Alvargonzález, y se recuerdan las fiestas de aquellos días, porque el pueblo no olvida nunca lo que brilla y truena.
Vivió feliz Alvargonzález con el amor de su esposa y el medro de sus tierras y ganados. Tres hijos tuvo Alvargonzález, y, ya crecidos, puso el mayor a cuidar huerta y abejar, otro al ganado, y mandó al menor a estudiar en Osma, porque lo destinaba a la Iglesia.
Mucha sangre de Caín tiene la gente labradora. La envidia armó pelea en el hogar de Alvargonzález. Casáronse los mayores, y el buen padre tuvo nueras que antes de darle nietos, le trajeron cizaña. Malas hembras y tan codiciosas para sus casas, que sólo pensaban en la herencia que les cabría a la muerte de Alvargonzález, y por ansia de lo que esperaban no gozaban lo que tenían.
El menor, a quien los padres pusieron en el seminario, prefería las lindas mozas a rezos y latines, y colgó un día la sotana, dispuesto a no vestirse más por la cabeza.
Declaró que estaba dispuesto a embarcarse para las Américas. Soñaba con correr tierras y pasar los mares, y ver el mundo entero.
Mucho lloró la madre. Alvargonzález vendió el encinar, y dio a su hijo cuanto había de heredar.

—Toma lo tuyo, hijo mío, y que Dios te acompañe. Sigue tu idea y sabe que mientras tu padre viva, pan y techo tienes en esta casa; pero a mi muerte, todo será de tus hermanos.

Ya tenía Alvargonzález la frente arrugada, y por la barba le plateaba el bozo de la cara azul de la cara. Eran sus hombros todavía robustos y erguida la cabeza, que sólo blanqueaba en las sienes.
Una mañana de otoño salió solo de su casa; no iba como otras veces, entre sus finos galgos, terciada a la espalda la escopeta. No llevaba arreo de cazador ni pensaba en cazar. Largo camino anduvo bajo los álamos amarillos de la ribera, cruzó el encinar y, junto a una fuente que un olmo gigantesco sombreaba, detúvose fatigado. Enjugó el sudor de su frente, bebió algunos sorbos de agua y acostóse en la tierra.
Y a solas hablaba con Dios Alvargonzález diciendo: «Dios, mi señor, que colmaste las tierras que labran mis manos, a quien debo pan en mi mesa, mujer en mi lecho y por quien crecieron robustos los hijos que engendré, por quien mis majadas rebosan de blancas merinas y se cargan de fruto los árboles de mi huerto y tienen miel las colmenas de mi abejar; sabe, Dios mío, que sé cuanto me has dado, antes que me lo quites».
Se fue quedando dormido mientras así rezaba; porque la sombra de las ramas y el agua que brotaba la piedra, parecían decirle: Duerme y descansa.
Y durmió Alvargonzález, pero su ánimo no había de reposar porque los sueños aborrascan el dormir del hombre.
Y Alvargonzález soñó que una voz le hablaba, y veía como Jacob una escala de luz que iba del cielo a la tierra. Sería tal vez la franja del sol que filtraban las ramas del olmo.
Difícil es interpretar los sueños que desatan el haz de nuestros propósitos para mezclarlos con recuerdos y temores. Muchos creen adivinar lo que ha de venir estudiando los sueños. Casi siempre yerran, pero alguna vez aciertan. En los sueños malos, que apesadumbran el corazón del durmiente, no es difícil acertar. Son estos sueños memorias de lo pasado, que teje y confunde la mano torpe y temblorosa de un personaje invisible: el miedo.
Soñaba Alvargonzález en su niñez. La alegre fogata del hogar, bajo la ancha y negra campana de la cocina y en torno al fuego, sus padres y sus hermanos. Las nudosas manos del viejo acariciaban la rubia candela. La madre pasaba las cuentas de un negro rosario. En la pared ahumada, colgaba el hacha reluciente, con que el viejo hacía leña de las ramas de roble.
Seguía soñando Alvargonzález, y era en sus mejores días de mozo. Una tarde de verano y un prado verde tras de los muros de una huerta. A la sombra, y sobre la hierba, cuando el sol caía, tiñendo de luz anaranjada las copas de los castaños, Alvargonzález levantaba el odre de cuero y el vino rojo caía en su boca, refrescándole la seca garganta. En torno suyo estaba la familia de Peribáñez: los padres y las tres lindas hermanas. De las ramas de la huerta y de la hierba del prado se elevaba una armonía de oro y cristal, como si las estrellas cantasen en la tierra antes de aparecer dispersas en el cielo silencioso. Caía la tarde y sobre el pinar oscuro aparecía, dorada y jadeante, la luna llena, hermosa luna del amor, sobre el campo tranquilo.
Como si las hadas que hilan y tejen los sueños hubiesen puesto en sus ruecas un mechón de negra lana, ensombrecióse el soñar de Alvargonzález, y una puerta dorada abrióse lastimando el corazón del durmiente.
Y apareció un hueco sombrío y al fondo, por tenue claridad iluminada, el hogar desierto y sin leña. En la pared colgaba de una escarpia el hacha bruñida y reluciente.
El sueño abrióse al claro día. Tres niños juegan a la puerta de la casa. La mujer vigila, cose, y a ratos sonríe. Entre los mayores brinca un cuervo negro y lustroso de ojo acerado.

—Hijos, ¿qué hacéis? —les pregunta.

Los niños se miran y callan.

—Subid al monte, hijos míos, y antes que caiga la noche, traedme un brazado de leña.

Los tres niños se alejan. El menor, que ha quedado atrás, vuelve la cara y su madre lo llama. El niño vuelve hacia la casa y los hermanos siguen su camino hacia el encinar.
Y es otra vez el hogar, el hogar apagado y desierto, y en el muro colgaba el hacha reluciente.
Los mayores de Alvargonzález vuelven del monte con la tarde, cargados de estepas. La madre enciende el candil y el mayor arroja astillas y jaras sobre el tronco de roble, y quiere hacer el fuego en el hogar, cruje la leña y los tueros, apenas encendidos, se apagan. No brota la llama en el lar de Alvargonzález. A la luz del candil brilla el hacha en el muro, y esta vez parece que gotea sangre.

—Padre, la hoguera no prende; está la leña mojada.

Acude el segundo y también se afana por hacer lumbre. Pero el fuego no quiere brotar.

El más pequeño echa sobre el hogar un puñado de estepas, y una roja llama alumbra la cocina. La madre sonríe, y Alvargonzález coge en brazos al niño y lo sienta en sus rodillas, a la diestra del fuego.

—Aunque último has nacido, tú eres el primero en mi corazón y el mejor de mi casta; porque tus manos hacen el fuego.

Los hermanos, pálidos como la muerte, se alejan por los rincones del sueño. En la diestra del mayor brilla el hacha de hierro.
Junto a la fuente dormía Alvargonzález, cuando el primer lucero brillaba en el azul, y una enorme luna teñida de púrpura se asomaba al campo ensombrecido. El agua que brotaba de la piedra parecía relatar una historia vieja y triste: la historia del crimen en el campo.
Los hijos de Alvargonzález caminaban silenciosos, y vieron al padre dormido junto a la fuente. Las sombras que alargaban la tarde llegaron al durmiente antes que los asesinos. La frente de Alvargonzález tenía un tachón sombrío entre las cejas, como la huella de una segur sobre el tronco de un roble. Soñaba Alvargonzález que sus hijos venían a matarle, y al abrir los ojos vio que era cierto lo que soñaba.
Mala muerte dieron al labrador, los malos hijos, a la vera de la fuente. Un hachazo en el cuello y cuatro puñaladas en el pecho pusieron fin al sueño de Alvargonzález. El hacha que tenían de sus abuelos y que tanta leña cortó para el hogar, tajó el robusto cuello que los años no habían doblado todavía, y el cuchillo con que el buen padre cortaba el pan moreno que repartía a los suyos en torno a la mesa, hendido había el más noble corazón de aquella tierra. Porque Alvargonzález era bueno para su casa, pero era también mucha su caridad en la casa del pobre. Como padre habían de llorarle cuantos alguna vez llamaron a su puerta, o alguna vez le vieron en los umbrales de las suyas.
Los hijos de Alvargonzález no saben lo que han hecho. Al padre muerto arrastran hacia un barranco, por donde corre un río que busca al Duero. Es un valle sombrío lleno de helechos, hayedos y pinares.
Y lo llevan a la Laguna Negra, que no tiene fondo, y allí lo arrojan con una piedra atada a los pies. La laguna está rodeada de una muralla gigantesca de rocas grises y verdosas, donde anidan las águilas y los buitres. Las gentes de la sierra en aquellos tiempos no osaban acercarse a la laguna ni aun en los días claros. Los viajeros que, como usted, visitan hoy estos lugares, han hecho que se les pierda el miedo.

Los hijos de Alvargonzález tornaban por el valle, entre los pinos gigantescos y las hayas decrépitas. No oían el agua que sonaba en el fondo del barranco. Dos lobos asomaron, al verles pasar. Los lobos huyeron espantados. Fueron a cruzar el río, y el río tomó por otro cauce, y en seco lo pasaron. Caminaban por el bosque para tornar a su aldea con la noche cerrada, y los pinos, las rocas y los helechos por todas partes les dejaban vereda como si huyeran de los asesinos. Pasaron otra vez junto a la fuente, y la fuente, que contaba su vieja historia, calló mientras pasaban, y aguardó a que se alejasen para seguir contándola.
Así heredaron los malos hijos la hacienda del buen labrador que una mañana de otoño salió de su casa, y no volvió ni podía volver. Al otro día se encontró su manta cerca de la fuente y un reguero de sangre camino del barranco. Nadie osó acusar del crimen a los hijos de Alvargonzález, porque el hombre del campo teme al poderoso, y nadie se atrevió a sondar la laguna, porque hubiera sido inútil. La laguna jamás devuelve lo que se traga. Un buhonero que erraba por aquellas tierras fue preso y ahorcado en Soria, a los dos meses, porque los hijos de Alvargonzález le entregaron a la justicia, y con testigos pagados lograron perderle.
La maldad de los hombres es como la Laguna Negra, que no tiene fondo.
La madre murió a los pocos meses. Los que la vieron muerta una mañana, dicen que tenía cubierto el rostro entre las manos frías y agarrotadas.
El sol de primavera iluminaba el campo verde, y las cigüeñas sacaban a volar a sus hijuelos en el azul de los primeros días de mayo. Crotoraban las codornices entre los trigos jóvenes; verdeaban los álamos del camino y de las riberas, y los ciruelos del huerto se llenaban de blancas flores. Sonreían las tierras de Alvargonzález a sus nuevos amos, y prometían cuanto habían rendido al viejo labrador.
Fue un año de abundancia en aquellos campos. Los hijos de Alvargonzález comenzaron a descargarse del peso de su crimen, porque a los malvados muerde la culpa cuando temen el castigo de Dios o de los hombres; pero si la fortuna ayuda y huye el temor, comen su pan alegremente, como si estuviera bendito.
Mas la codicia tiene garras para coger, pero no tiene manos para labrar. Cuando llegó el verano siguiente, la tierra, empobrecida, parecía fruncir el ceño a sus señores.
Entre los trigos había más amapolas y hierbajos, que rubias espigas. Heladas tardías habían matado en flor los frutos de la huerta. Las ovejas morían por docenas porque una vieja, a quien se tenía por bruja, les hizo mala hechicería. Y si un año era malo, otro peor le seguía. Aquellos campos estaban malditos, y los Alvargonzález venían tan a menos, como iban a más querellas y enconos entre las mujeres. Cada uno de los hermanos tuvo dos hijos que no pudieron lograrse, porque el odio había envenenado la leche de las madres.
Una noche de invierno, ambos hermanos y sus mujeres rodeaban el hogar donde ardía un fuego mezquino que se iba extinguiendo poco a poco. No tenían leña, ni podían buscarla a aquellas horas. Un viento helado penetraba por las rendijas del postigo, y se le oía bramar en la chimenea. Fuera, caía la nieve en torbellinos. Todos miraban silenciosos las ascuas mortecinas, cuando llamaron a la puerta.

—¿Quién será a estas horas? —dijo el mayor—. Abre tú. Todos permanecieron inmóviles sin atreverse a abrir. Sonó otro golpe en la puerta y una voz que decía:
—Abrid, hermanos.
—¡Es Miguel! Abrámosle.

Cuando abrieron la puerta, cubierto de nieve y embozado en un largo capote, entró Miguel, el menor de Alvargonzález, que volvía de las Indias.
Abrazó a sus hermanos, y se sentó con ellos cerca del hogar. Todos quedaron silenciosos. Miguel tenía los ojos llenos de lágrimas, y nadie le miraba frente a frente. Miguel, que abandonó su casa siendo niño, tornaba hombre y rico. Sabía las desgracias de su hogar, mas no sospechaba de sus hermanos. Era su porte, caballero. La tez morena, algo quemada, y el rostro enjuto, porque las tierras de Ultramar dejan siempre huella, pero en la mirada de sus grandes ojos brillaba la juventud. Sobre la frente, ancha y tersa, su cabello castaño caía en finos bucles. Era el más bello de los tres hermanos, porque al mayor le afeaba el rostro lo espeso de las cejas velludas, y al segundo, los ojos pequeños, inquietos y cobardes, de hombre astuto y cruel.
Mientras Miguel permanecía mudo y abstraído, sus hermanos le miraban al pecho, donde brillaba una gruesa cadena de oro.
El mayor rompió el silencio, y dijo:

—¿Vivirás con nosotros?

—Si queréis —contestó Miguel—. Mi equipaje llegará mañana.

—Unos suben y otros bajan —añadió el segundo—. Tú traes oro y nosotros, ya ves, ni leña tenemos para calentarnos.

El viento batía la puerta y el postigo, y aullaba en la chimenea. El frío era tan grande, que estremecía los huesos.
Miguel iba a hablar cuando llamaron otra vez a la puerta. Miró a sus hermanos como preguntándoles quién podría ser a aquellas horas. Sus hermanos temblaron de espanto.
Llamaron otra vez, y Miguel abrió.
Apareció el hueco sombrío de la noche, y una racha de viento le salpicó de nieve el rostro. No vio a nadie en la puerta, mas divisó una figura que se alejaba bajo los copos blancos. Cuando volvió a cerrar, notó que en el umbral había un montón de leña. Aquella noche ardió una hermosa llama en el hogar de Alvargonzález.
Fortuna traía Miguel de las Américas, aunque no tanta como soñara la codicia de sus hermanos. Decidió afincar en aquella aldea donde había nacido, mas como sabía que toda la hacienda era de sus hermanos, les compró una parte, dándoles por ella mucho más oro del que nunca había valido. Cerróse el trato, y Miguel comenzó a labrar en las tierras malditas.
El oro devolvió la alegría al corazón de los malvados. Gastaron sin tino en el regalo y el vicio y tanto mermaron su ganancia, que al año volvieron a cultivar la tierra abandonada.
Miguel trabajaba de sol a sol. Removió la tierra con el arado, limpióla de malas hierbas, sembró trigo y centeno, y mientras los campos de sus hermanos parecían desmedrados y secos, los suyos se colmaron de rubias y macizas espigas. Sus hermanos le miraban con odio y con envidia. Miguel les ofreció el oro que le quedaba a cambio de las tierras malditas.
Las tierras de Alvargonzález eran ya de Miguel, y a ellas tornaba la abundancia de los tiempos del viejo labrador. Los mayores gastaban su dinero en locas francachelas. El juego y el vino llevábanles otra vez a la ruina.
Una noche volvían borrachos a su aldea, porque habían pasado el día bebiendo y festejando en una feria cercana. Llevaba el mayor el ceño fruncido y un pensamiento feroz bajo la frente.

—¿Cómo te explicas tú la suerte de Miguel? —dijo a su hermano.

«La tierra le colma de riquezas, y a nosotros nos niega un pedazo de pan.»

—Brujería y artes de Satanás —contestó el segundo.

Pasaba cerca de la huerta, y se les ocurrió asomarse a la tapia. La huerta estaba cuajada de frutos. Bajo los árboles, y entre los rosales, divisaron un hombre encorvado hacia la tierra.

—Mírale —dijo el mayor—. Hasta de noche trabaja.

—¡Eh!, Miguel —le gritaron.

Pero el hombre aquel no volvía la cara. Seguía trabajando en la tierra, cortando ramas o arrancando hierbas. Los dos atónitos borrachos achacaron al vino que les aborrascaba la cabeza el cerco de luz que parecía rodear la figura del hortelano. Después, el hombre se levantó y avanzó hacia ellos sin mirarles, como si buscase otro rincón del huerto para seguir trabajando. Aquel hombre tenía el rostro del viejo labrador. ¡De la laguna sin fondo había salido Alvargonzález para labrar el huerto de Miguel!
Al día siguiente, ambos hermanos recordaban haber bebido mucho vino y visto cosas raras en su borrachera. Y siguieron gastando su dinero hasta perder la última moneda. Miguel labraba sus tierras, y Dios le colmaba de riqueza.
Los mayores volvieron a sentir en sus venas la sangre de Caín, y el recuerdo del crimen les azuzaba al crimen.
Decidieron matar a su hermano, y así lo hicieron.
Ahogáronle en la presa del molino, y una mañana apareció flotando sobre el agua.
Los malvados lloraron aquella muerte con lágrimas fingidas, para alejar sospechas en la aldea donde nadie les quería. No faltaba quien les acusase del crimen en voz baja, aunque ninguno osó llevar pruebas a la justicia.
Y otra vez volvió a los malvados la tierra de Alvargonzález.
Y el primer año tuvieron abundancia, porque cosecharon la labor de Miguel, pero al segundo la tierra se empobreció.
Un día, seguía el mayor encorvado sobre la reja del arado que abría penosamente un surco en la tierra. Cuando volvió los ojos, reparó que la tierra se cerraba y el surco desaparecía.
Su hermano cavaba en la huerta, donde sólo medraban las malas hierbas, y vio que de la tierra brotaba sangre. Apoyado en la azada contemplaba la huerta, y un frío sudor corría por su frente.
Otro día, los hijos de Alvargonzález tomaron silenciosos el camino de la Laguna Negra.
Cuando caía la tarde, cruzaban por entre las hayas y los pinos.
Dos lobos que se asomaron a verles, huyeron espantados.
Al llegar a la laguna contemplaron un momento el agua tranquila.
¡Padre!, gritaron, y cuando en los huecos de las rocas el eco repetía: ¡padre!, ¡padre!, ¡padre!, ya se los había tragado el agua de la laguna sin fondo.

Antonio Machado

Carta abierta a los candidatos a la alcaldia de Torrubia de Soria

NUESTRO ÚNICO CAMINO PARA NO PERDER EL ÚLTIMO TREN

 Como personas que hemos nacido, crecido, formado durante la juventud en Torrubia de Soria, y como parte muy interesada en el futuro de nuestro pueblo, queremos plantear sobre blanco y negro, unas sugerencias que consideramos básicas. A la vez las creemos necesarias, muy a tener en cuenta para los próximos años y para poner en marcha desde el minuto siguiente de la conclusión de las elecciones municipales del próximo mes de mayo. Desde aquí queremos dar muchos ánimos a todos los candidatos y poner a disposición de todos y, especialmente del que resulte elegido alcalde, todos nuestros humildes conocimientos e ilusiones para favorecer el desarrollo de nuestro querido pueblo. Nuestras ideas no son improvisadas sino fruto de una concienzuda reflexión. Por supuesto que es el comienzo de otras muchas.

Torrubia de Soria se encuentra desde hace ya tiempo en caída libre, igual que nuestra comarca y provincia. Diariamente lo leemos en la prensa provincial y nacional. Nuestro pueblo nos necesita a todos y no podemos dejarle abandonado mirando para otro lado. Los problemas únicamente se pueden resolver abordándolos claramente y conociendo su autentica magnitud. Ya es hora de cambiar esa dinámica de trote cochinero, como vulgarmente se dice, que no nos lleva a ninguna parte. Necesitamos saber lo que somos, lo que tenemos y dónde queremos ir para construir nuestro proyecto de futuro. Ya sabemos que las necesidades son muchas y los recursos escasos. Por eso es preciso acertar en las prioridades.
Hemos tenido la inmensa suerte de nacer aquí y mamar en las más profundas enseñanzas y vivencias de nuestros mayores. Queremos conservar y potenciar, en la medida de lo posible, la herencia cultural que hemos recibido. Cuando decimos haber nacido o mamar, nos referimos a todas las personas que quieren como nosotros a Torrubia de Soria, junto a Tordesalas y a Sauquillo de Alcázar. Guardamos como un tesoro todos sus valores, virtudes y defectos, que son muchos.

Nuestro núcleo poblacional cada día tiene menos habitantes. Hace años que no se casa nadie en nuestra monumental iglesia de San Miguel, hace muchos años que no nace ningún niño en el pueblo, hace años que no tenemos la escuela abierta, hace 30 años que se cerró la línea de ferrocarril. En ésta dinámica es muy difícil que se incorporen personas a vivir establemente aquí y que haya alguna actividad distinta a la agricultura y ganadería. Hay que plantearse hacer algo nuevo, diferente y complementario que nos ilusione a todos y que genere un importante valor añadido. Algo que merezca mucho la pena intentar. El futuro hay que ganárselo día a día y no esperar a que otros nos lo hagan por arte de magia, ya que esto difícilmente ocurrirá.
Va siendo hora, que se comience a valorar en todo su valor el esfuerzo y dedicación que se está haciendo por muchas personas en beneficio de Torrubia. Son personas, que no tienen ningún interés económico personal, que quieren al pueblo y son muy sensibles con nuestra historia y nuestro futuro. Por ello son merecedoras de que sus ideas y proyectos novedosos se tengan en cuenta y se apoyen incondicionalmente. Las ideas escasean en estos tiempos, son como una necesaria ráfaga de aire fresco además son un bien muy apreciado en todo el mundo.

Grave error se cometería si se creyese que únicamente los que tienen hoy alguna actividad productiva en el pueblo, son los únicos que aportan o pueden contribuir de forma exclusiva a generar riqueza y bienestar a nuestra comunidad. De hecho creemos que a largo plazo generarán escasas expectativas de futuro como comunidad. La máquina productiva global terminará por hacerlo algo muy residual hasta convertirlo en un cortijo con cuatro empleados y que con seguridad residirán fuera del pueblo. Toda su industria se limitará, a una (a lo sumo dos) explotación agrícola y ganadera defendida con vallas eléctricas y como mucho un vigilante con un todoterreno y rodeados de perros guardianes. Grave error sería despreciar todo el apoyo y conocimientos de los que sin residir allí, todos los días trabajan por hacer el pueblo más rico, en un sentido amplio y más conocido por muchos estudiosos del mundo sugestivo de la literatura y cultura en general. Todos los que hablen despectivamente sobre éstos trabajadores incansables, amantes de Torrubia de Soria, carecen de objetividad y merecen que se les llame egoístas, materialistas de corto recorrido y que les importa muy poco Torrubia de Soria. No creemos en un proyecto único, exclusivo y excluyente que por supuesto rechazamos. El acierto consistirá en poner a todos juntos a trabajar con ilusión, persiguiendo un bien común, con independencia de su lugar de residencia. Claro que en algunos momentos creeremos que avanzamos despacio o que incluso hemos cometido algún error, pero habrá que poner toda la carne en el asador y aprovechar el último tren que pasa a nuestro lado. Sabemos que será difícil pero es posible y rectificar es de sabios.

Torrubia de Soria tiene una historia y patrimonio muy importante y merece que se difunda a nivel provincial y nacional. Contamos con fuerza humana suficiente para desarrollar y exponer en todos los foros necesarios, nuestra gran riqueza cultural .Aquí es donde les pediríamos la máxima atención, esfuerzo y recursos. Se puede encontrar un punto de inflexión y un nuevo enfoque para el pueblo. Hay que elevar el nivel y no creer que manteniendo la situación mortecina actual lleva a ninguna parte. Cada día que pasa sin hacerse nada sobre este importante asunto hace que la situación sea más grave.

El principal y más importante objetivo a corto plazo es poner en situación de revista nuestros museos. Hay que mantenerlos como nuestra mayor riqueza que son y nuestro gran escaparate. Hay que enriquecerlos dotándolos de todo material que ya poseemos y del que sin duda habrá que adquirir. Hoy es imposible su exposición casi permanente por falta de las más elementales medidas seguridad, accesibilidad, luminosidad y limpieza. Debemos todos prepararnos técnicamente para mostrarlos con orgullo. Lógicamente detrás se necesitará imaginación y buen trabajo para planificar algunos eventos necesarios para su adecuada rentabilización. Sin duda, pueden ser generadores de riqueza para el pueblo. Sabemos que es una tarea impresionante. Qué mal cumpliríamos con la herencia recibida, si no somos capaces de ver que nuestro futuro como población existe y las oportunidades son cada vez más escasas. El proyecto además de ilusionante y sin necesidad de grandes inversiones puede dar resultados positivos en el corto y medio plazo. Todos juntos lo podemos conseguir y lo tenemos que intentar ya.

JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN “CLUB BARDERAS DEL MONCAYO”

 

 

 

Don Zoilo

20060808_0331  Levanto la vista, el cielo azul claro, las últimas casas del suburbio. Parece que estoy viendo a don Zoilo en su casa de Torrubia, muerto ya hace años. De mediana estatura, regordete y colorado, calva su cabeza, cubierta siempre por una especie de cachirulo negro y una boina también, Excepto los días de precepto, que se cubría con amplia capa y sombrero de vuelo ancho.
Maestro de mis antepasados más próximos, con un gesto entre irónico y bondadoso al mismo tiempo, su comportamiento solía ser rígido, con una conducta ejemplar, eso sí, Escasas veces reía. Menos aún durante la clase, donde imponía su condición de enseñante con una rectitud mecánica que rayaba lo exagerado. El mínimo revoloteo de un muchacho, el mínimo despiste, solían ser castigados –a decir de sus alumnos- con severos golpes de vara de pino sobre la punta de los dedos o detrás de las orejas.
Ya jubilado paseaba siempre a pasos cortos en el carasol de su casa o por las eras, donde su negra figura destacaba como si viniese de un funeral. Observaba con curiosidad todo aquello que a su alrededor acontecía, sin un mal gesto, ni siguiera cuando aquel barullo que producían sus gallinas ponedoras amedrentadas por la inesperada presencia de algún perro de caza.
Siempre rezando. En casa, en la calle, sentado en un sillón o caminando despacio. En voz baja. Como un asceta moviendo los labios, pausada su mirada, sin levantar apenas los ojos de aquella tarea que le preocupaba tanto: la salvación de su alma.
Considerado en la parroquia como el conocedor más profundo, a él acudían algunos feligreses con una cualquiera de sus cuitas, papeletas que el resolvía con singular paciencia, siguiendo la broma, en un juego a la vez limpio y serio, como si se tratase del consejo del maestro más ingenioso del mundo.
Probablemente cobraría una miseria por haberle pegado toda su vida al catecismo, a las áreas y centiáreas y a las arrobas y medias azumbres, pues nada más en eso consistían sus enseñanzas. Poseía un huerto y tierras de labor que le proporcionaban algunas rentas.
Durante varios años fue para nosotros un misterio aquel hombre que nos hablaba con voz paternal a la entrada y salida de la iglesia y luego permanecía aislado, al margen de los convecinos dado que vivía en la última casa de la calle más alta, allí donde empezaban las eras y los corrales de las ovejas.
La mañana de Reyes nos invitaba todos los años a pasar por su casa. Aunque ya pasadas las pascuas y el año nuevo, él nos obsequiaba con una “perragorda” de cobre y una moneda de níquel de veinticinco céntimos años mas tarde. Uno a uno le dábamos la mano y le felicitamos el año nuevo y él nos contestaba con unos monosílabos llenos de dignidad a la vez que contaba las monedas que nos iba repartiendo.
-Muchas gracias, que usted lo pase bien- contestábamos nosotros gozosos.
En esos momentos España estaba en guerra y ya era otro el maestro que nos daba las clases. Don Julio era un joven alto y delgado que ya traía enseñanzas nuevas, nos hablaba de la guerra, de los desastres, y nosotros escribíamos el dictado, el teorema de Pitágoras, los ríos, las montañas y las reglas de ortografía.
Tuve como una sombra espesa, misteriosa, cuando supe la muerte de don Zoilo. Yo era ya mozo y vivía bastante alejado, entre montañas de números y billetes que nada tenían que ver con aquellos aguinaldos.
Así conservo todavía en la memoria a don Zoilo.

Don Zóilo Gil falleció el 04-02-1959 a los 92 años de edad D.E.P.

 

                                                                                              Raimundo Lozano Vellosillo

                                                                                                                                                                                                                        en

El Baulero y otros personajes.

Reseña de los actos de Semana Santa de 2015

Anunciados con antelación por la Junta directiva y publicados en la página web de la Asociación Gastronómica y Cultural Barderas del Moncayo, se llevaron a cabo con rigurosidad y una participación acorde con lo esperado. El Miércoles Santo se procedió a la instalación de una televisión Samsung de 48 pulgadas en la sede social y de esa forma se pudo disfrutar de la misma el resto de la semana. También se elaboró una magnífica limonada que pudo degustarse por todos los asistentes todos los días de la semana. La calidad fue reconocida y su degustación, acabó el domingo con toda la elaborada.
El día de Jueves Santo por la tarde se realizó el taller de rosquillas. Luisa, Conchita y Manolo (con ayudas varias) elaboraron una cantidad de ellas que fueron degustadas posteriormente por los asistentes hasta dar buena cuenta de todas. Fue una buena base para continuar con las tertulias después de varios meses sin vernos y para jugar a las cartas en juegos y corros diversos.
El Viernes Santo resultó muy intenso. Ya en la mañana se realizó la Asamblea General de Barderas del Moncayo con asistencia de 14 socios y con 24 delegaciones de voto. La gestión de la Junta directiva realizada en 2014, el balance de 2014 y el presupuesto para 2015 fueron aprobados por unanimidad. Se dio cuenta, y se aprobó, la instalación de un frigorífico grande y una estufa de calidad, para que nuestra sede sea muy confortable. También se aprobó que, entre las actividades del próximo verano, se realice una o dos excursiones entre varios destinos: Burgos, Monasterio de Silos, Tarazona/ Veruela, siendo elegida como primera opción la visita a Tarazona y el Monasterio de Veruela y como segunda visita ir a Silos y escuchar a los monjes cantar gregoriano. También se valoró una visita a las instalaciones de Soria Natural ubicada en Garray, junto a Numancia. La Junta directiva quedó encargada de proponer las fechas y características del/los viajes. Como dato importante dejar constancia de la incorporación a la Junta Directiva como vocal/ Delegada local a Olga Garcés, y desde aquí le damos nuestra enhorabuena. Esperamos que en la próxima Asamblea pueda incorporarse otro/a vocal para hacerse cargo de Actividades y Realización de Eventos y así dejar en cinco sus miembros.
Por la tarde, a las cinco, asistidos por Antonio, que ayuda a nuestro párroco José Antonio y que ya nos acompaño el año pasado, celebramos un acto religioso muy bonito. Se hizo lectura de la Pasión y se salió en procesión rezando el Vía Crucis hasta el cementerio. Una vez finalizado el acto religioso, se procedió a la ejecución de un taller de torrijas. Nuevamente la obtención de ese manjar fue muy bien valorada por los muchos expertos catadores. Se procedió a acompañarlas con una buena limonada, a jugar a las cartas con varios corros y diferentes juegos. También se hicieron otras tertulias y visionado de tv. Al final de la jornada se realizó un bingo multitudinario y todos disfrutamos mucho.
El sábado por la tarde, se realizó una barbacoa con asado de patatas y otros productos de la tierra como el chorizo y longaniza. La limonada también fue abundante. Antes se celebró el cumpleaños de Manolo y fuimos obsequiados por él y Marisa, con un buen café y magnifica tarta de mantequilla de Soria. La tarde quedó redonda, jugamos lo apetecido y finalizamos muy satisfechos. Hay que repetir.
A las diez de la mañana, tal como estaba previsto, Antonio presidio los actos religiosos del día. Procesión con la Virgen de luto y los Judíos que se encuentran en la plaza y allí se subasta quitar el manto negro y ponerla con el manto de alegría así como también la coronación. Después se celebró una misa.
Finalizados los actos religiosos la asociación ofreció un aperitivo de despedida en la sede. Allí muchos ya nos despedimos y pusimos rumbo a nuestros lugares de residencia ya que el lunes había compromisos adquiridos y además mucho tráfico. Quedamos todos emplazados para los próximos encuentros y pensando ya en el verano. Tenemos que ser por lo menos uno más que el año pasado.
Os convocamos y os esperamos.

 

Poesías de Raimundo Lozano

Mientras volvía de Torrubia de Soria, donde he pasado las vacaciones de Semana Santa, me hicieron saber de una entrevista que le habían hecho la semana pasada a nuestro paisano y amigo Raimundo Lozano. Nada más llegar a casa la he buscado en la red para publicarla y así compartirla con todos vosotros en la página de Barderas del Moncayo.
Os dejo el enlace a la entrevista y añado las poesías escritas, espero que os guste.

A TI

A ti, luz, artista, mujer poeta,
ventana abierta al mirador del mundo.
Rio dichoso con vergel profundo
espacio abierto al verso y la paleta.

Nunca en ti se acabara la meta
porque inmenso es tu sueño vagabundo.
En la huella de tu existir profundo
siempre luz sin naturaleza muerta.

Ideas de materias creativas,
jamás temblaste frente al lienzo blanco.
Jamás te vi desesperadamente.
Ni por falta de fe, indiferente.
Oh lucida mujer, ensueño y canto,
Ventana abierta a nuevas perspectivas…

 

AQUEL NIÑO QUE SOÑABA

Aquel niño que soñaba
y soñaba cantando.
Soñaba con tantas cosas…
-¡Soñaba tanto!

Siempre me acorde de ti,
niño cándido.
Querías ser hombre célebre
volar alto.

Mirar campos abiertos
como mira un árbol.
Llorar con lágrimas alegres
como lloran los álamos.
…¡No , con lágrimas amargas,
no!
-¡Hacen tanto daño!

 

HE SOÑADO ESTA NOCHE

He soñado esta noche
entre tus brazos.

Tu mano
sobre mi mano como
entonces, recorriendo
las calles, el sol
de la mañana
acompañándonos
inmutable.

El viento suave
de la primavera
repitiendo en los arboles
y en las esquinas
de las casas
aquella melodía
nunca olvidada.

Melodía cruel
por sernos nueva,
Indescifrable como nuestra
distancia triste,
que algunas noches vuelve.

Caído de las cumbres,
aventando ilusiones
y delirios,
solo, mi alma rota,
hoy despierto con gritos
de llamada,
acariciando tu ausencia
en el vacío.

Lamento inútil
que se pierde por los caminos
del alba.
Fijos los ojos
En la misma nube,
mientras mis manos
se desenredan de tus manos.

Mientras tu nombre
diluido
Desaparece lentamente,
Lentamente.

 

Raimundo Lozano Vellosillo.