Poesías de Raimundo Lozano Vellosillo

Tengo el gusto de daros a conocer este nuevo Booksmovie que nos acaba de mandar Berta, donde aparece el primer libro de Raimundo, y un poema sobre Torrubia y su niñez.

Os dejo el enlace a YouTube

 

 

HOY NO ES AYER

Ay de mis días
naufragando por mares
desconocidos, buscando
la esperanza por las noches celestes
de mi juventud perdida.

A veces entre manos
abiertas que me abofetean.
A veces subido en las crines
de los caballos salvajes al ritmo
de los aires que llegaban gritando
de las nubes del infierno.

He llegado hasta aquí.
cuantas fuerzas
perdidas en el camino.

He cansado mi cuerpo
-y mi alma- arrastrándolo
por senderos equivocados.

¿Dónde aquella luz de primavera
que llevaba flores en las alas.
¿Y los pájaros canticos amables?

Me he mirado en el espejo
de antes y me he sonreído.
“Eres como un niño”, parecía decirme,
mientras la tarde va muriendo
como entonces.

Silenciosa y lenta como
mis ojos cansado
cuya mirada se pierde,
doliente, por el aire gris
que ayer tenía color de miel,
sabor de esperanza.

 

TORRUBIA

Mi dulce adolescencia
silvestre por campos
llenos de sol y aire.

Te deje una mañana
de invierno.
Cómo la lluvia golpeaba los
cristales invisibles
de mi alma.

Sacudía con fuerza
mi pecho estremecido.
Mientras mis piernas
ingrávidas temblaban
a escasos metros
de las últimas tapias.

Los pájaros me acompañaban
sacudiendo sus alas humedecidas,
sus cánticos amables
desposeídos de dolor.

En la vieja torre
alguien empujaba
las campanas llamando
para misa de doce.

Mis ojos rendidos
sobre la lejanía
mientras la lluvia seguía
y seguía golpeando
el suelo embarrado.

Que lento, pero que deprisa
el tren cortando la llanura.
Rasgando ese velo que
tapaba aún la incertidumbre
de las cosas venideras.

El Ferrocarril Santander-Mediterráneo

Poca1s vías de España han podido tener tantos avatares y una muerte tan rápida. Fue uno de los últimos ferrocarriles clásicos que se inauguraron en la península y además su construcción prevista (excepto el atravesar la cornisa Cantábrica) de 6 años se acortó a 4 años. Tuvo que darse la condición de línea estratégica militar para que el Directorio militar de Primo de Rivera la tuviese en cuenta, nada se consiguió en todos los intentos anteriores, ni fueron suficientes las razones para recibir la autorización.

Sus antecedentes fueron de 1879, llamándole Ferrocarril del Meridiano, parece ser que por su nombre se debe a la trayectoria a lo largo de un meridiano de Madrid, desde su comienzo hasta Burgos. La justificación militar de unir los puertos de Santander y Bilbao con el Mediterráneo. La previsión de todo el recorrido era vía doble incluidos los túneles aunque el primer momento solo se implantara una vía dejando en reserva su ampliación.

2El estudio comienza en 1889 diez años después, con una distancia de 414 Km. Las obras comenzarían en seis meses pero debido a dificultades financieras el proyecto se abandonó.

Unos años después se retoma la idea, aunque con un principio de recorrido menos ambicioso entre Santander y Burgos solamente, comenzando las obras en el Astillero a Ontaneda, enlazando con el de Santander-Solares, de manera que llegaba a la capital, Santander. Su puesta en marcha fue en 1902. Era una vía de un metro de ancho apta para recorridos cortos, o minas o siderurgia, pero no apta para transportes largos y mucho tonelaje, lo que añadió una nueva dificultad para seguir.

La obra no siguió y entonces las diputaciones que se vieron afectadas con el recorrido Santander, Burgos, Soria y 3Zaragoza, proponen un nuevo proyecto para empalmar con Calatayud y enlazar con la nueva línea desde Calatayud a Valencia y llamándole al proyecto Santander –Mediterráneo. Pero el error es que fuera de vía de un metro, y cuando llegaba a todas las ciudades y algunos pueblos de ellos salían o pasaban vías de ancho ibérico 1.668 mts

En el año 1920 se presenta un proyecto de cambiar los 44 Km. de Ontaneda –Santander a ancho ibérico por el el ingeniero de caminos Ramón de Aguinaga y hacer todo el ferrocarril de ancho ibérico

El proyecto se adjudica en setiembre de 1924 a las Diputaciones de Santander, Burgos, Soria y Zaragoza que lo ceden y transfieren a la compañía inglesa The Anglo-Spanish G Ltd.

Empezando en Cidad Dosante y terminando en Calatayud.
No se contempla la concesión de la unión con Ontaneda- Santander.
En 1925 empiezan las obras del nuevo proyecto y en agosto se promulga un Decreto Ley que modifica la concesión que introduce más incertidumbre a la viabilidad de la obra completa.

Se acometieron seis tramos:

  • Calatayud-Soria 96 km, se inauguró en Octubre de 1927.
  • Soria-Cabezón de la Sierra 82 Km., se inauguró en enero del 1929.
  • Cabezón de la Sierra-Burgos 72 Km. se inauguró en agosto 1927
  • Burgos- eñahorada 22 Km. se inauguró en agosto de 1928
  • Peñahorada-Trespaderne 48 Km. se inauguró noviembre del 1929
  • Trespaderne-Cidad Dosante 44 Km, se inauguró en noviembre de 1930

 

Cuatro años más tarde gran parte de la línea, entre Calatayud y las Merindades de Burgos, estaba en explotación. Pero a pesar del esfuerzo, realizado en la excavación del gran túnel de La Engaña, nunca se terminó el tramo final.

La línea construida tiene una longitud de vía única prevista para doble vía y electrificada de 366 Km. Se construyeron 32 estaciones 9 apeaderos así como todo lo necesario para el mantenimiento, guarda de material ferroviario e instalaciones reparación de material etc.

4La inauguración de la línea Calatayud Soria fue realizada el 21 de octubre de 1929 dos trenes salían a las 15.00 horas de Soria y de Calatayud para encontrarse en Torrelapaja donde las autoridades civiles y militares de ambas provincias e invitados que llegaban en tres vagones de primera clase celebraron su encuentro con gran alegría y regocijo

Después del jolgorio volviendo cada grupo en el tren del otro hacia su punto de partida, todos los pueblos del recorrido fueron una fiesta recibiendo al tren con inmensa alegría.

El perfil del recorrido era bastante duro en el comienzo desde la cota de Calatayud de cota 523m de altura hasta el puerto de la Bigornia con 1111 m ,siendo su mayor pendiente entre Clares y Ribota con 20 milésimas el valor mayor permitido y después entre Villarroya y Clarés , para salvar la subida hasta Tordesalas de 1063 mts de cota, se hacen dos túneles de Torrelapaja a Tordesalas uno de 182 mts y otro de 245 mts anteriormente ha pasado otro túnel de Malanquilla a Torrelapaja de 284 mts.

El material ferroviario son 24 máquinas inglesas de vapor encargadas a Babcok Wilcox

Una alternativa se presenta el año 1935, este proyecto se aprueba, si bien el comienzo de la guerra civil obliga a no comenzar, posteriormente al crearse en 1941 RENFE se retoma las obras, en la construcción del túnel de Engaña trabajaron muchos presos políticos y prisioneros de la guerra, también se producen en 1945 distintas variantes que van a retrasar el proyecto y no ven necesario llegar a Santander

Las diputaciones afectadas presentan un informe en diciembre de 1945 rechazando todas las proposiciones ya que en ellas había que abandonar casi 100 km ya hechos

5En diciembre de 1945, con las obras ya iniciadas, la Primera Jefatura de Estudios y Construcciones de Ferrocarriles emite un informe sobre la terminación de la línea, en el que propone construir un ramal alternativo entre Sotopalacios y Quintanilla de las Torres de 70 kilómetros de longitud, donde enlazaría con la línea de Alar del Rey y así alcanzar Santander a través de 115 kilómetros.

A falta de construir 35 Km. y estando construido lo más difícil el túnel de Engaña que era el más largo de España en aquel momento, se paraliza la obra en 1955, muchas razones se ha hablado pero la de más peso se cree que fue la presión del puerto de Bilbao que temió que el puerto de Santander le sobrepasara, ya que los 414 km. El ferrocarril podía llevar las mercancías en un día al Mediterráneo, mient6ras en barco tardaban como mínimo una semana y si no había temporal en el Cantábrico cosa que en invierno podía ser lo más normal. Otra de las razones el gobierno aposto por las carreteras, como alternativa al ferrocarril a quien lo consideró en cuanto a estructura que su época había pasado, pero no mejoró la N-234 convirtiéndola en una vía de alta capacidad para compensar la pérdida de transporte pesado.
En el año 1984 siendo un ministro socialista Sr. Barón se procedió al cierre de la línea con fecha 1 de enero de 1985
Posteriormente en 1995 se determinó por la autoridad militar que no era una línea estratégica y se autorizo el levantamiento de sus vías.
Para nosotros los habitantes de los pueblos que recorría el tren, supuso muchas cosas ese tren.

La 8casilla recuerdo que había una en el apeadero donde vivía una familia y su cabeza de familia era el capataz de un grupo de peones del pueblo que con él a la cabeza mantenían la vía en condiciones, cambiaban las traviesas con aquellos tornillos tan raros, limpiaban trincheras de vegetación y mantenían limpio el recorrido.

Personas que se encargaban de la seguridad cerrando el paso cuando llegaba el tren nunca hubo un despiste, me parecía fantástico como cuando sonaba el teléfono ellos sabían que esa llamada era para ellos y como sin tardanza una vez salido el tren, llamaban a la estación siguiente y todo eso lo anotaban a la hora que se produjo.

Cuantos domingos el entretenimiento de chicos y mozas era bajar hasta el apeadero a las 5 de la tarde a ver el paso del tren correo y de paso llegarnos a la vega, donde en verano se estaba fresco.
Siempre estaba el cartero o cartera para recoger la correspondencia, los giros certificados etc.
Cuando eran las fiestas ir a recibir a los músicos que tocarían en el pueblo.

Ver el t9ren desde la sierra cuando salía de Portillo o de Torrubia y ver como lanzaba humo para coger más velocidad, pero desde allí le veíamos avanzar muy despacio, era todo un espectáculo, nos parecía que lo recorrería pronto ese trayecto tan corto y sin embargo veíamos que no avanzaba nos hubiera gustado empujarlo, algunos ya lo tenían más o menos calculado saliendo de Torrubia cuando el tren sale de Portillo todavía llego al tren.
Las locomotoras podían alcanzar 80 km/h con un arrastre de 200 Tm en los de transporte 50 km/h.
En los años 50 había dos trenes por la mañana y dos por la tarde se les llamaba tren mixto (pasajeros y mercancías) y tren correo, en el tren mixto venía de Soria, muchos vagones de transporte de mercancías y un vagón de tercera clase de pasajeros era un vagón de asiento de tablillas todo él abierto los compartimentos y duro los asientos que se te quedaban las posaderas como para no encontr10arlas. Se producían unas corrientes de aire impresionantes y no te digo en los túneles, entraba el humo y la carbonilla, se subía al vagón por una plataforma delantera o trasera abierta y pasando una puerta entrabas dentro. El horario era aproximado al llegar a una estación podía hacer maniobras para desenganchar o enganchar vagones o estar bajando o metiendo mercancía durante una hora, lo viví una vez y nunca más, el recorrido de 55 km hasta Calatayud hubiera sido más rápido andando. Este tren pasaba entre la 7 y las 8 de la mañana (eso creo ya la memoria falla).

El siguiente tren venía de Calatayud era el tren correo, era solo de pasajeros, lo componían la máquina, el coche postal, un coche de segunda y dos de tercera como máximo, partía de Calatayud sobre las 9.30 h creo y llegaba al pueblo a las 11.30 (no me hagáis mucho caso a las horas), pero se hacía largo recorrer esos 55 km. en dos horas o dos horas y media, desde Clarés empezaba a bajar velocidad y parecía que no podía subir, después desde Tordesalas parecía que volaba.

Por la tarde el tren correo que pasaba a las 17.30 en dirección a Calatayud y el tren mixto en dirección a Soria sobre las 19.00 más o menos.

Posteriormente se puso un tre7n que le llamábamos rapidillo, el nombre debió ser porque no era rápido.

He montado en vagones que eran ingleses, a cada departamento se accedía desde el andén y no tenían comunicación por dentro el revisor pasaba por el estribo de uno al otro o en las estaciones.

Podríamos hacer esto tan largo como quisiéramos y cada uno tendríamos una historia que contar y Jose María un montón de ellas por eso vivía en la casilla de la estación, pero para que tengamos un pequeño recuerdo de aquel tren que nos hizo viajar y sentir el aire frío de nuestro páramo, nuestro recuerdo y agradecimiento.

Aquellos que quieran conocer más:

 

El corredor transversal Santander-Mediterráneo. Rafael Barquín Gil

 

José Gil Santander

Un borobiano en Pensacola

4699_tristanEntre la tierra removida tras el derribo de una casa en el centro de Pensacola, en Florida, han salido a la luz los restos de un poblado clave en el pasado español de Norteamérica: el fundado por el soriano de Borobia Tristán de Luna y Arellano en 1559, el primero establecido por europeos en lo que hoy es Estados Unidos que logró durar varios años, adelantándose en casi medio siglo a la llegada de los ingleses a Jamestown (Virginia) en 1607.

El hallazgo se produjo cuando el historiador local Tom Garner se acercó el pasado 2 de octubre a echar un vistazo al terreno particular donde se había echado abajo la vivienda. La fortuna le sonrió. «Descubrí el fragmento de una jarra y otros utensilios que identificaban el sitio como el asentamiento de Luna -recuerda Garner para ABC-. Inmediatamente, lo notifiqué a la Universidad del Oeste de Florida (UWF, por sus siglas en inglés) para que arqueólogos profesionales pudieran explorar el lugar». En la Universidad corroboraron sus sospechas. «A partir de entonces, el entusiasmo creció», asegura Garner, que dice sentirse «orgulloso y satisfecho» por el descubrimiento. «Mucha gente en Pensacola lo ha estado buscando desde hace mucho tiempo», destaca.

Al profesor John Worth, arqueólogo de la UWF y responsable ahora de la investigación de los restos encontrados, no le cabe duda de que se trata de la antigua plaza española. «Aparte de que el sitio es uno de los escasos emplazamientos en la bahía de Pensacola que coincide con las descripciones en los documentos, la colección de restos encontrados es una concentración inusualmente densa de centenares de fragmentos de cerámica española de mediados del siglo XVI y de utensilios asociados a un uso residencial, de hecho la única en toda la región», explica Worth.

Tristán de Luna y Arellano (h. Borobia (Soria), 1510 –† Ciudad de México, 16 de septiembre de 1573), también conocido como Tristán de Arellano, fue un explorador y conquistador español de la familia de Luna. Descendiente de una familia castellana establecida en las localidades de Ciria y Borobia, y primo de Antonio de Mendoza, primer virrey de la Nueva España, y de Juana de Zuñiga, esposa de Hernán Cortés, poco se sabe de él hasta que llegó, alrededor de 1530, a la Nueva España.  En 1545 contrajo matrimonio con Isabel de Rojas, viuda de Juan Velázquez y Francisco Maldonado y heredera de sus fortunas, con la que tendría dos hijos, y tres años después, en 1548, fue enviado a Oaxaca para sofocar un levantamiento de nativos. Fue padre de Carlos de Luna y Arellano, gobernador de Yucatán en 1604.

En 1557 el virrey Luis de Velasco le encarga una expedición a Santa Elena, en la actualidad Tybee (Georgia), en la costa atlántica de los actuales Estados Unidos para establecer un puesto avanzado. Partió hacia el destino con el título de gobernador de la Florida, al mando de 500 soldados y 1.000 colonos. En agosto de 1559 llegó a la bahía de Pensacola, donde fundó la ciudad de Santa María, que fue al poco destruida por un huracán. Desorientado y sin poder encontrar el camino de Santa Elena, envió un navío, que naufragó en una tormenta. Relevado del cargo, se le ordenó ir a España a dar cuenta de sus actos y fue destituido del cargo. Inválido tras la expedición a la Florida, regresó a América y murió en Ciudad de México en 1573.

florida_fl_state_mapEl poblado fundado por Tristán de Luna se inscribe en una página fundamental de la colonización de Norteamérica por los españoles. Al descubrimiento de Florida por Juan Ponce de León en 1513 y su segundo viaje en 1521 le siguió una serie de trágicas expediciones, como la de Lucas Vázquez de Ayllón en 1526, que llegó a establecer un precario asentamiento en lo que ahora es Georgia, o las de Pánfilo de Narváez en 1528 y Hernando de Soto en 1539. Pero ninguna logró fijar un núcleo de población que permaneciera más allá de unos meses.

En cambio, el de Luna sobrevivió entre 1559 y 1561 pese a las dificultades. Su expedición había partido de Veracruz (México) con once naves y 1.500 personas a bordo, entre soldados, colonos, esclavos e indios. Bautizado como Santa María, el nuevo poblamiento suponía el primer intento serio por España de adueñarse de la costa norte del Golfo de México. Pero al mes de llegar, un devastador huracán hundió parte de la flota y acabó con los víveres. Dos años después, aquel incipiente poblado se acabó desmantelando.

Este enclave precedió en seis años a la fundación en 1565 en la costa atlántica de Florida, también por españoles, de San Agustín, que el pasado septiembre cumplió 450 años y está considerada la ciudad habitada de forma ininterrumpida más antigua de EE.UU. Pero si la iniciativa dirigida por Tristán de Luna hubiera prosperado, «podría haber alterado sustancialmente la historia de Norteamérica», apunta John Worth.

En cualquier caso, avanza el arqueólogo, las excavaciones aportarán «detalles de un capítulo poco conocido de la historia de Estados Unidos y de América en general». A su juicio, «ofrecen un tremendo potencial para arrojar luz sobre los primeros colonos europeos que estuvieron más de unas pocas semanas o meses en un mismo emplazamiento en el Estados Unidos continental». En este sentido, apunta, se podrá conocer los espacios donde habitaban colonos de muy diversos orígenes y «cómo subsistieron aquí después de que su suministro de comida quedara mermado por el huracán».
Aún serán necesarios años de estudio, pero los expertos consideran que ahora ya cuentan con un mejor conocimiento de la cultura material en la Nueva España a finales de la década de 1550, de la que, según Worth, «probablemente se sepa menos de lo que personas ajenas al mundo de la arqueología pueden pensar».

Además, a estos restos se unen los de dos barcos de la expedición de 1559 descubiertos anteriormente justo enfrente, lo que, según la directora del programa arqueológico de la UWF, Elizabeth Benchley, aportará material comparativo para determinar «el paisaje cultural y el entorno del asentamiento» y «cómo era la vida de la colonia».

Benchley está convencida de que los libros de Historia deberían prestar más atención a los más de tres siglos de presencia española en EE.UU. «Esperamos que nuestro descubrimiento y las futuras investigaciones en la colonia de Luna ayuden a dar una mayor visibilidad a la larga historia de España y su importante papel en la creación de los Estados Unidos», concluye.

BIBLIOGRAFIA

http://www.abc.es/cultura/abci-pensacola-primer-asentamiento-espanol-estados-unidos-201601100414_noticia.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Trist%C3%A1n_de_Luna_y_Arellano

Documentos sobre Tristán de Luna Arellano

Expediente para la concesión del título de caballero de la orden de Alcántara a Tristán de Luna Arellano

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=3&txt_id_desc_ud=1743817&fromagenda=N

Auto de Tristán de Luna

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=4&txt_accion_origen=2&txt_id_desc_ud=121625

Información jornada de Florida: Tristán de Luna y Arellano

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=4&txt_accion_origen=2&txt_id_desc_ud=121629

Pueblos encomendados a Carlos de Arellano: Nueva España

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=4&txt_accion_origen=2&txt_id_desc_ud=126300

Relación del suceso que pasó la armada que salió de San Juan de Ulúa el 11 de junio de 1560 para la Florida, al mando del gobernador don Tristán de Luna y Arellano.

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=4&txt_accion_origen=2&txt_id_desc_ud=121628

Tristán de Luna y Arellano, gobernador: noticias de Florida

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet?accion=4&txt_accion_origen=2&txt_id_desc_ud=124965

¿Por qué no nos fijamos en Soria en vez de en Finlandia?

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Berta González de Vega

Trabajo realizado por Berta González de Vega y publicado en EL Mundo el pasado mes de Diciembre, y trata sobre el sistema educativo en la provincia de Soria, vale la pena leerlo entero.
Berta González de Vega, colaboradora en El Mundo Andalucía. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense, Master en Relaciones Internacionales en la Fundación Ortega y Gasset. 20 años de periodismo todoterreno, los cuatro últimos con especial querencia por la educación. Tres hijos.

“¿Cuántas veces han escuchado citar a Finlandia como modelo educativo? ¿Y por qué? Porque es el país europeo que mejor lo hace en PISA, el informe internacional de la OCDE que evalúa los sistemas educativos mediante test a los alumnos. En estos últimos años en los que, afortunadamente, la educación ha ocupado más el debate público que antes, muchos eran los que sacaban ejemplos del modelo finlandés dependiendo a veces, eso sí, de la ideología:  el máximo respeto a la figura del profesor, una dura selección de los aspirantes que quieran enseñar, la celeridad en detectar a los alumnos que necesitan apoyos, la gratuidad de todos los colegios, la posibilidad de que sea el centro docente el que elija a sus profesores….Pero, ¿cuántas veces hemos escuchado hablar de Soria como ejemplo educativo? Pocas, ciertamente. Y se lo podría merecer. Si se extrapolan los datos que consigue Castilla y León en la prueba internacional, Soria sale  muy bien parada. En realidad, Castilla y León, en el último informe PISA, ocupaba el podio de las tres categorías que se medían: comprensión lectora, matemáticas y ciencia. Y no está nada lejos de las puntuaciones de Finlandia.

Una de las conclusiones del Informe respecto a España es que “existen alrededor de 55 puntos de diferencia entre las comunidades españolas con un mayor y menor rendimiento educativo, el equivalente a casi un año y medio de escolarización”. Vean  pues Castilla y León y comparen con la cola de las gráficas.

¿Qué se puede aprender de Soria? Complicado saberlo en un país con cierta tendencia al pensamiento mágico de confianza solo en las leyes. Al fin y al cabo, en Soria existe la misma ley educativa que en el resto del país. Aunque con matices, según apuntan fuentes oficiales de la Consejería de Educación: “En 2000, cuando se realizó la transferencia completa de las competencias, en Castilla y León, a la hora de decidir qué hacer con las horas de libre configuración, se apostó decididamente por las matemáticas y por el inglés”.

Inés Soria -sí, como su provincia-es jefa de estudios del Instituto Antonio Machado, un espectacular edificio  del barroco fundado por la Compañía de Jesús y que hoy es de titularidad pública. Esta profesora, ingeniera industrial de 42 años, cree que hay mucho de factor cultural, muy propios de esta región y de Soria. “Esto es muy pequeño, nos conocemos todos. Eso significa que la cercanía entre padres, alumnos y profesores es muy grande y eso es un pilar fundamental”. Fuentes de la Consejería explican que, en Soria, en total, apenas hay 13.000 alumnos desde infantil a los bachilleratos, incluidos los módulos de FP.

El Antonio Machado es muy activo en las redes sociales y se puede apreciar, confirma esta profesora, que existe un “espíritu del centro”. Organizan muchas salidas. Eso se consigue con horas de los profesores fuera de lo estrictamente obligado. Ella, por ejemplo, se está volcando ahora con las enseñanzas a distancia para aquellos chavales que viven en el campo y a los que les es muy difícil trasladarse de manera permanente a Soria ciudad.

El campo es un factor decisivo, según fuentes oficiales: “Desde siempre, los padres transmiten a los hijos que, o estudian, o la alternativa es el campo. Si no hay otras posibilidades, la gente estudia. Aquí no pasa como en Andalucía o Baleares, que podían tener hace años la obra o los trabajos del turismo. Siempre se ha empujado a los niños a estudiar como manera de mejorar”. El secreto en los Campos de Castilla, que sosegaron a Machado, profesor en el Instituto.

Además, cuenta Inés Soria, “hay que creer en los alumnos y que los profesores estén entusiasmados con lo que hacen.  Nosotros seguimos a los alumnos en las redes sociales y eso nos da pistas. El otro día vi lo que comentaban sobre el debate electoral y eran críticas muy maduras, por ejemplo”. En el Antonio Machado leen la prensa y tienen un gabinete encargado de transmitir lo que se hace en el centro.

Cuando ven que algunos alumnos dejan de venir a clase, se preguntan enseguida qué ocurre. “Tenemos programas de mejora del aprendizaje pero también es importante ir a lo personal, preguntar qué le pasa, por qué no quiere venir”, dice Inés Soria. Precisamente, uno de los secretos de Finlandia es lo rápido que se reacciona cuando observan problemas de algunos alumnos.

¿Les deja la Consejería bastante libertad a cada centro? “En general, lo que tenemos es la sensación de tener a la inspección de nuestro lado, de que trabajamos con ellos, no para ellos. Creo que eso marca una diferencia. Si nos dan cierto margen de libertad es porque saben que es para mejorar”, explica.

Las plantillas son bastante estables y eso hace más fácil el trabajo: “Sabemos quiénes pueden hacer más y les ponemos a hacer un proyecto de investigación. Conocemos de qué pie cojea cada uno y así intentas darle salida a los alumnos que tienen inquietudes más especiales“.

Además, en Soria, sigue explicando la profesora, hay una clase media que no fluctúa mucho. No es una ciudad con problemas muy  graves. Hace frío y, en los meses en los que se hace de noche pronto, en las calles no hay  mucho que hacer, según coinciden en señalar la profesora del Machado y las fuentes de la Junta de Castila y León.

En los colegios, hay bancos de libros solidarios, para que no haya que comprar nuevos todos los años. Y existe la figura curiosa del profesor itinerante, que va por las distintas escuelas rurales. “No hemos cerrado escuelas rurales. Las mantenemos abiertas con cuatro alumnos. Allí donde hay ese número de niños, allí hay una escuela”, explican en la Consejería. Y a esos profesores que distribuyen su tiempo  por las escuelas dispersas se les premia más adelante en la posibilidad de elección de destino. Es una manera de incentivar, ahora que tanto se habla de los estímulos a los profesores que más se esfuerzan. Ellos van con sus coches. También hay cientos de rutas escolares, a veces en minibuses o incluso en coches todoterreno.

El “caso Soria”, como se explicaría en una escuela de negocios, da para iniciar un debate sobre qué es más importante, el ambiente cultural o los sistemas educativos, algo que se puede aplicar también a los niños asiáticos.

Lo que está claro es que los niños sorianos no nacen con una inteligencia distinta a los del resto de España, ni tampoco más parecida a la de los finlandeses. A lo mejor habría que estudiar mejor de lo que ha hecho este post qué ocurre en esos colegios e institutos. Pilla más a mano que Finlandia. Camino a Soria, que cantaran los Gabinete Caligari.

Fue Gregorio Luri el primero que me hizo notar esta anomalía en el informe PISA para España. Este blog, Mejor Educados, toma el título de uno de sus libros. Desde hoy, intentaremos ir descubriendo claves que puedan lograr que este país esté mejor educado.”

 

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/mejoreducados/2015/12/18/por-que-no-nos-fijamos-en-soria-en-vez.html

 

Los números de 2015

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 17.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 6 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Felicitación de Navidad 2015

Un año más al llegar éstas fiestas tan entrañables, la Junta Directiva de la Asociación Barderas del Moncayo, ante la imposibilidad de felicitar uno a uno a todos los asociados y amigos, quiere transmitir por éste medio, su cariño y buenos deseos de felicidad para la próxima Navidad y para el próximo año 2016. Que todos brindemos por Torrubia de Soria, por nuestros familiares y por nuestro hermoso futuro. Tengamos también un agradecido recuerdo y realicemos un homenaje para todos los que nos han dejado, que queremos, y que siempre nos acompañarán.
Felicidades y hasta siempre.

Resumen de los Actos de Santa Bárbara 2015

El domingo día 6 estábamos convocados a una comida realizada bajo la dirección de Cari, que contó con la colaboración directa de varios miembros de la asociación e indirecta de todos nosotros. Es de agradecer como para cada evento van surgiendo distintos ofrecimientos para los siguientes a organizar. Hoy era el día de una sabrosísima, abundante y muy bien realizada paella, precedida de unos entrantes y ensaladas. Para finalizar con un buen postre, dulces, chupitos y té o cafés.

Finalizada la comida, se procedió al encendido de la hoguera que fue seguida con ilusión por los seis niños que nos acompañaron como su primera experiencia. Los 40 asistentes y los visitantes que posteriormente se unieron de la familia Almajano Roncal pudimos degustar unas patatas asadas como manda la tradición, regadas por un buen vino. En la jornada también se realizaron los correspondientes corros de naipes y las tertulias anejas. Al día magnifico que nos hizo con buena temperatura hay que añadir la instalación de una estufa en el local que nos dejó a todos con una sensación estupenda del auténtico calor de hogar. Ya no tenemos que tener pereza al frio.

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El lunes también se llevó a cabo y organizada por 16 de los asistentes del día anterior, una barbacoa y después avanzada la tarde, una elaboración de rosquillas con la sapiencia y receta de Luisa para acompañar a la chocolatada posterior, ya con 23 asistentes.
Aunque ésta celebración no tiene nada que ver con la navidad, si que produce un bonito adelanto de éstas fechas tan entrañables en las que por razones varias nos impiden encontrarnos. Aprovechamos la ocasión para felicitaros a todos las próximas fiestas de navidad y desearos que 2016 sea muy generoso con todos ya que lo merecemos. Los próximos actos ya serán para la semana santa próxima y de los que os tendremos bien informados.
La Junta Directiva

Los segadores

En apenas cinco o seis décadas, hay que ver cómo han cambiado ciertas cosas. Me refiero en particular al campo, a la agricultura. Entonces no había llegado aún la mecanización y todo había que hacerlo a mano, de una forma tan elemental como rudimentaria. Del arado romano, que utilizaron nuestros abuelos, se había pasado ya a la vertedera y el arado moderno con sus partes metálicas. No así la siega, que seguía haciéndose a mano, con la clásica hoz de acero para cortar la mies, y la zoqueta de madera, a modo de guante en la mano para sujetar las espigas.

Para ello venían a esta parte del Campo de Gómara, segadores profesionales de Valencia y Murcia, auténticos segadores en cuadrilla, de veinte o más hombres. Como es natural, en cada cuadrilla había un jefe, comúnmente llamado “cabecero”, que es el que ajustaba los salarios, que solían ser por día trabajado, cuando no por ajuste total de los campos que se habían de segar.

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Grupo de segadores

Durísima tarea esta. Llegaban ya muy curtidos, después de hacer la campaña en su tierra, por Aragón y Navarra después, donde, por eso del clima, los trigos maduran antes que en Soria. Dormían generalmente en el pajar, pues no era posible disponer de tantas camas. Amanecía y ya estaban en pie. En la casa del dueño, se tomaban ya unas pastas y una copita de aguardiente. “Para entrar en reacción” decían. Y al camino andando, fumando, con las herramientas envueltas en la zamarra, especie de delantal para ejecutar la siega, guareciéndose la ropa. Para protegerse del fuerte sol, pues permanecían todo el día en el campo, del alba hasta el anochecido, se ponían un ancho sombrero de paja. El dueño se encargaba de tenerles agua fresca, vino en bota y las consiguientes comidas que les eran llevadas a sus debidas horas, bien condimentadas, pues el esfuerzo era mucho y era necesario beber y comer en abundancia.

Horas y horas encorvada la espalda, con la mano izquierda sujetando las espigas y con la hoz en la otra, segándolas. Y entre fajo y fajo, entre trago y trago, nada de tristeza, nada de maldiciones ni blasfemias. De cuando en vez, algunas canciones, con las que alababan su tierra y sus mujeres:

No tengo novia en Torrubia
ni tampoco en Cardejón
que la tengo en Salsadella,
provincia de Castellón

No quiero mi novia aquí,
tampoco la quiero en Ciria,
pues valenciana ha de ser
la reina de mi familia.

Pero las canciones de siega y de segadores eran muy frecuentes e ingeniosas para soportar el duro trabajo de todo el día al sol.

Una novia tuve aquí,
otra en la Quiñoneria,
otra tuve en Carabantes
y otra en las Ventas de Ciria.

Están los trigos maduros,
hermosas las torrubianas
mas yo, que soy de Murcia,
me quedo con las murcianas.

Asoma, niña, al balcón,
la mañana esta fresquita,
los trigos están dorados
y tú eres la mejor espiga.

Que estamos en abstinencia
ya van para cuatro meses,
y solo con verte a ti
la sangre se me recrece.

Con la puesta de sol, de vuelta a casa. A veces, canturreando algo por los caminos de tierra, la zamarra con la hoz y la zoqueta en forma de bandolera y el sombreo de paja, sudado, soportando escarchas y algún aguacero. Hoy estas herramientas han desaparecido, excepto en cierto rincón de loa casa o en algún museo etnográfico, que en algún pueblecito han tenido la buena idea de formar. También la hoz y el martillo como símbolo de cierto partido político.

Raimundo Lozano Vellosillo

“Rueda de sucedidos”

Historia en el Santander – Mediterráneo

El tren llegó a la estación de San Leonardo con media hora de retraso. Más de la mitad de esa demora, le había dicho el empleado, se había producido desde Cabezón. Moisés calculó con una rapidez mental adquirida en los años pasados en el Seminario que, de seguir acumulándose, al llegar a Tordesalas, fin de su trayecto, sería de una hora. 1sanleonardoLo comentó con Santiago, antiguo resinero de Hontoria que iba a Cabrejas del Pinar a ver a su madre. A la pregunta de por qué había adquirido esa rapidez mental de cálculo en el Seminario, en lugar de conjugar latines, le respondió que precisamente por eso, para evitar los latines.  El tren se puso en marcha y Santiago le hizo ver al joven a un grupo de muchachas que les decían adiós.            2navaleno

–  No es a nosotros, se despiden del tren. Es domingo y no tendrán cosa mejor que hacer, dijo Moisés, es el pueblo donde reside más gente, y el paso del tren es de lo más visitado, y en noviembre los cementerios. Pasa igual en Hontoria.

–  Vendrán a aspirar la carbonilla, dice mi madre que ayuda a curar la tuberculosis.

–  ¿Tú no creerás eso?

–  Yo creo casi todo, los mayores siempre tienen razón. ¿Echas un cigarro?

–  No fumo. Cuando salí del Seminario hice todo lo que allí me prohibían menos fumar. Antes de que nos demos cuenta vamos a llegar a Navaleno, es la estación que más me gusta. Hoy va el tren con poca gente.

–  Es domingo, si fuera jueves no podríamos rebullirnos con las mozas cargadas de horteras que van al mercado.

–  Da gusto ver cómo trabajan la madera por aquí. Ya llegamos.

Un grupo de chavales que rondarían los doce años se abalanzó hacia el tren. Bajaban en la siguiente parada, en el apeadero de Pinar Grande, donde iban a pasar el día. Eran unos minutos, pero desde hacía años, el viajar solos por primera vez en el tren se había convertido en una iniciación, el paso de la adolescencia a la juventud, parecido a la entrada a mozo. Los muchachos juntaban durante unas semanas las perrillas que les daban y con ellas, además de pagar el billete, iban a la tienda y a la panadería y compraban alimentos distintos de aquellos que se comían en casa, sobre todo alguna golosina, chocolate y vino, esto último a escondidas de los padres, aunque eso de beber vino no estuviera mal visto, pero dentro de un control. Un buen pellizco de tabaco se lo distraían a los padres de la petaca. Aunque lo sustancial para la comida lo cogían de las ollas de la madre, y cada una de ellas les hacían una buena tortilla, nunca faltaban huevos y patatas en las casas.

La estación de Navaleno, rodeada de árboles que, a 1 de julio, lucían verdes y frescos, era espaciosa y bien cuidada. Los muelles estaban repletos de maderas ya cortadas en los aserraderos de alrededor y prestas para ser cargadas al día siguiente. En tiempos esas cargas eran trasladadas por los carreteros, tiradas por hermosas vacas serranas negras. Los muchachos, bulliciosos, entraron en el tren ocupando casi todos los bancos de madera, corridos, del vagón.

Apenas un cuarto de hora separaba una estación de la otra. Por las ventanillas entraba el humo y el olor que llegaba desde la locomotora, mezclado con el de los pinos que aumentaba por momentos a medida que la temperatura subía. Moisés iba pensando en la grandeza de los montes, en la soberanía de esos troncos rectos y altos que se perdían, con las copas entrelazadas, en el cielo completamente azul.

3pinargrandeVio el apeadero de Pinar Grande. No subió nadie, bajaron los muchachos dejando el vagón silencioso y espeso, como si hubiera transcurrido mucho tiempo desde que embarcaran quince minutos antes. Dejaron tras ellos un rastro de frescura y juventud, y también un ligero aroma al vino empezado a trasegar antes de llegar a la vera de alguna fuente del pinar.

–  Un rato más y estaré en casa de mi madre. Casi cuesta más llegar al pueblo que el viaje en tren. Aunque si no hubiera tren tendría que venir andando.

–  ¿Sigue tu madre con la tienda?

–  Ahí sigue, qué va a hacer. Dice que no quiere ser una carga y todavía se vale. Trabaja la huerta también. Cuando vuelva a casa de noche iré bien cargado. Lástima que no se lleve bien con mi mujer, cosa de tierras. La Encarna, que como bien sabes es también cabrejana, es hija del tío Romero y tenían las pocas tierras lindantes con las de mi padre, y ya sabes…

–  Malditas tierras, dijo Moisés, nosotros no tenemos.

–  Ya lo sé, ya. Tu padre trabajaba en la pez.

–  Sí, y mi abuelo en la pez y en la sal, y sólo tenemos unas suertes de monte y un pedazo de huerto. Se lo digo a mis padres muchas veces, que no saben la suerte que tenemos.

–  Bueno y que tú eres el único que vive con ellos, no habrá riñas, que la hermana seguirá en Buenos Aires.

–  Allí sigue. Has llegado a tu destino. Hasta la próxima.

–  Anda con Dios.

Miró el reloj sujetado por la leontina y se dio cuenta de que el retraso había aumentado. Un grupo de muchachas subieron al tren. Vestían de domingo, su madre hubiera dicho que iban atrevidas, aunque la ropa les llegaba por la mitad de la pantorrilla y las blusas, algo ajustadas, dejaban ver un escote más bien recatado.

El camino se había convertido en monótono, recto y sin árboles, acompañado del sonido propio del tren, pero se hacía imposible echar una cabezada por el traqueteo que hacía tambalear la cabeza. Pensó en una historia contada por su madre que había tenido lugar en Cabrejas. Fue durante la guerra, por lo visto habían intentado envenenar a un jerarca de la época en una fiesta que se dio en el pinar tras una cacería. No se pudo llegar a saber si fue cierto, pero el caso fue que detuvieron y encarcelaron a una mujer y a su hijo de 17 años. ¿Qué suerte habrían corrido? Ya estarían fuera, habían pasado casi trece años.

Escuchó a las muchachas hablar y, entre retazos de la conversación, dedujo que se dirigían a pasar el día a Martialay, donde los sorianos de la capital acudían los domingos de campo. Otra vez pensó en su madre, si las escuchara diría que eso de ir por ahí solas buscando novio no era decente.

4cabrejasdelpinarEn Cabrejas había subido un hombre mayor cargado con una talega y se sentó a su lado. Lo primero que hizo fue sacar la petaca y ofrecerle a Moisés, quien volvió a repetir que no fumaba. Le dijo que iba a Soria a pasar unos días con la hija, casada allí con un empleado de la estación, por lo que él iba y venía sin pagar el billete.

–  ¿Tú también vas a Soria?

–  No, yo voy a Tordesalas.

–  ¿Eres de allí?

–  No, voy a ver a mi novia, que es de allí.

–  ¡Anda! Pues vivirá poca gente. Estuve en Torrubia de pastor y en Tordesalas apenas vivían seis familias.

–  Esas seguirán viviendo.

–  ¿Y hay allí mozos?

–  Tres viven.

–  Pues ya sabes lo que te toca, pagar el piso.

–  Ya me lo han dicho, pero será el mes que viene, cuando vaya con mis padres a conocer a los suyos.

–  ¿Y qué tienes pensado dar?

–  Dinero para hacer una merienda.

–  Yo pagué mucho por mi mujer…

–  No diga usted eso, parece que haya comprado una vaca.

–  Así se dice muchacho. Bueno, pues quince duros nada menos. Había cazado el hermano de ella unas liebres y se las compré, las guisamos, compré vino y pan, y así lo celebramos. ¿De dónde eres?

–  Vivo en Hontoria pero mi padre es de Arganza y mi madre de San Leonardo.

–  De Arganza… ¿no serás hijo del Paulino?

–  Pues sí señor, del Paulino y de la Vicentina.

–  ¡Anda que no! Con tu padre trabajé yo un tiempo en un aserradero de Arganza, de mozos. Le dices que te has tropezado con el Benigno.

–   Ya se lo diré. Mire llegamos a Herreros y se ve gente esperando.

–  Poca se verá, y siendo domingo, menos.

6herrerosEn un rincón que formaban los dos cuerpos del edificio de la estación de Herreros dos chiquillos, gemelos, jugaban con piedrecillas sin inmutarse por la llegada del tren. Detrás de ellos picoteaban unas gallinas seguidas de cerca por el gallo. Una mujer joven tendía ropa en una cuerda entre dos árboles. A lo lejos, amparado por las cumbres redondeadas de las sierras de Cebollera y Urbión, se veía el pueblo y, sobresaliendo entre todos los edificios, el de la iglesia.

El tren siguió su marcha hacia Cidones. Le gustaba esa estación por los arcos de la fachada. La mole de la sierra de Cabrejas llevaba kilómetros mostrando lo áspero y ralo de su vegetación. Pensó en las clases de Geografía del Seminario y al profesor, pequeño y vivaracho, explicando la gran cantidad de agua que acumulaba esa sierra en su seno. ¡El seminario!, qué obsesión la de su madre para que entrara en él. Como decía ella, era la solución después de haberse señalado en la guerra. Pero él no tenía nada que ver con la guerra, cuando acabó tenía diez años. Su padre había estado detenido unos meses por intentar cortar la carretera con troncos y su madre tenía tanto miedo que la única solución fue ingresar al hijo en El Burgo.

7cidonesEn Cidones subió un sacerdote joven que tomó asiento un banco más adelante, sacó un breviario y discurrió todo el trayecto, hasta Soria, leyendo. A Moisés le sonaba la cara, tal vez había coincidido algún curso con él, pero siguió con sus pensamientos hasta que escuchó una serie de silbidos, como desesperados, que dieron paso a un descenso en la velocidad del tren. Los pasajeros se asomaban a las ventanas, Moisés también, a tiempo de ver cruzar la vía a la última oveja del rebaño a punto de ser atropellada.

8toledilloEn Toledillo no paró. Moisés se fijó, como siempre, en la torre chata de la iglesia, y recordó un viaje de pequeño, con toda la familia, para visitar a unos tíos de su madre que residían ahí y habían sido trajineros. Le impresionó profundamente el relieve sobre la puerta del cementerio donde se veían dos tibias cruzadas y sobre ellas una calavera. Su padre le dijo que así acabaríamos todos y eso le robó el sueño mucho tiempo. Después, al entrar en el Seminario, una brecha de esperanza se abrió en sus diez años. No, así no se acababa, para, pocos años después, comprender que sí, que ese era el final. Pero ya, para entonces, la imagen no le producía miedo.

Le gustaba viajar en tren más que en ningún otro medio. Gracias a esa querencia había conocido a Lucía hacía ya dos largos años. Él iba a Calatayud y ella subió en Tordesalas con su inseparable hermanilla. La llevaba al dentista y desde allí subirían las dos en el carro de su padre. Moisés acababa de dejar el seminario y la muchacha le pareció la mujer más hermosa que había visto en su vida. Desde ese día, al menos una vez al mes, él tomaba el tren en Hontoria para verla y hacer planes de futuro que ya veía casi presente.

9soriaAl llegar a Soria el retraso no había aumentado. Como era habitual, el andén estaba a rebosar de familias completas, con cestas, que iban de campo a Martialay. Aunque la mayoría había salido horas antes, en un tren que iba directo de Soria a Calatayud, otras esperaban este que, aunque mermaba el tiempo de campo, resultaba más cómodo, sobre todo si había muchos niños a quienes aviar antes de emprender la marcha. Se fijó en las muchachas que había subido en Cabrejas. Hacía rato que cuchicheaban, y bajaron en Soria. Por el camino habrían decidido cambiar el destino de su viaje dominguero. Pero no, un grupo de muchachos las esperaban en el andén. Ellos habrían cambiado el rumbo al esperarlas allí. Mejor, lo pasarán mejor en la capital, irán a pasear por la dehesa, allí comerán, luego irán a bailar. Un domingo quedaría en Soria con Lucía, seguro que sus padres no pondrían reparo, aunque harían que les acompañara la pequeña Elvira.10martialay

Discurrió el tren sin parar por el apeadero de Valcorba y, al llegar a Martialay quedó medio vacío. Si fuera día de labor, seguiría bien repleto hasta Calatayud, donde acudían a comprar al por mayor para las tiendas de los pueblos, sobre todo congrias rancias, o secas, dependía del tiempo que llevaran en los comercios. Llegaban desde Galicia y los primeros días eran casi blancas por el efecto del aire marino cargado de sal, pero conforme pasaba el tiempo y la grasa salía, iban adquiriendo el color amarillento que las caracterizaba. Le gustaba mucho también esa estación. Estaba rodeada de vegetación, de hermosos chopos que crecían a la vera del arroyo que discurría por detrás del edificio. Todo ese espacio sería ocupado por las familias, el que los más madrugadores les hubieran dejado, no serían los mejores, desde luego, pero tampoco serían malos.

A partir de ahí, el camino sería monótono de nuevo. Todo cereal, ya granado, amarillo fuerte salpicado por el rojo de las amapolas. De tarde en tarde algunos chopos hundían sus raíces en la frescura de la tierra donde el sol no había penetrado, por donde, en tiempos de lluvias, algún arroyuelo había impregnado la tierra. Pronto se verían los campos salpicados de figuras humanas, agachadas, hoz en mano protegida por la zoqueta, y las mujeres, cubiertas la cabeza por pañuelos, muchos negros, demasiados, a fin de protegerse del fuerte sol. Las más jóvenes, moviendo airosas las caderas, irían de los pueblos a las tierras con la comida para los segadores, y ellos tomarían un respiro debajo de la sombra de algún árbol, muy juntos, había pocos árboles en el campo de Gómara y, secándose el sudor, descansarían mientras las mozas abrían las fiambreras, repartían las cucharas y, todos juntos, cortando el pan con las navajas sacadas de los bolsillos, darían buena cuenta de las alubias con tocino, o de las migas, o de aquello que las mujeres hubieran preparado en casa. Siempre comida sustanciosa, pesada, que provocaba sopor tras ingerirla, aunque rápidamente, a causa del esfuerzo del duro trabajo, se bajara a los talones.

La madre de Moisés había heredado de un tío soltero una tiendecilla en Hontoria y allí se instalaron cuando él era muy pequeño. Después su padre dejó las sierras, él el Seminario, y se dedicaron a ella. La ampliaron, pusieron bar y unas mesas para dar comidas. Se ganaban bien la vida. Los domingos que él acudía a Tordesalas para ver a Lucía sus padres trabajaban doble, así que estaba deseando casarse, no sólo por eso, claro, pero así ella echaría una mano y él no tendría que desplazarse. Pagaría un buen piso en Tordesalas, o  pisacalles como llamaban a esa costumbre en algunos pueblos, pero no sólo para los mozos, invitaría a todos los habitantes de ese simpático pueblecillo, que eran muy pocos, y comerían junto a la hermosa fuente que servía para todo. Harían una buena caldereta y luego una merienda sólo para los pocos mozos y así todos quedarían contentos, aunque nunca olvidarían que el pinariego ese se había llevado a la joya de Tordesalas y de todos los alrededores.

11candilicheraLa estación de Candilichera estaba en mitad del trigal. Bajó el sacerdote joven y subió un grupo, a todas luces una familia, compuesta por seis miembros, todos muy bien vestidos. Se agradecía la sombra proporcionada por los grandes árboles que rodeaban el edificio. Todos se sentaron cerca de él y les escuchó hablar. Iban a Calatayud, donde pasarían la noche, ya que al otro día el padre debía visitar a un médico y ya aprovechaban para pasar el día y subirse compras. Debían tener tienda también. Pensó en sus padres. A esa hora estarían preparando comida para el grupo de canteros que trabajaban en las minas de Espejón. Él, para facilitarles el trabajo, les había dejado preparado el cordero para hacer caldereta, era domingo y los canteros comían bien, les gustaba la caldereta que hacían, como la de los carreteros de Pinares, ajo carretero la llamaban, y su madre tenía buena mano.12cabrejasdelcampo

Al pensar en ello, el estómago le dio un aviso. Además estaban llegando a Cabrejas del Campo y todo el entorno estaba impregnado de olor de la famosa panadería de ese pueblo. Un olor que la carencia de viento y el calor dejaba en suspenso en el ambiente, como una tapadera inamovible. Sacó del bolsillo un pequeño envoltorio, cien veces reforzado para no manchar el traje de los domingos, y sacó un trozo de pan con queso. Le gustaba más el chorizo, pero para evitar las manchas de esa grasa no existía ningún papel de estraza por muy reforzado que estuviera. Salió a comérselo a la plataforma entre vagones. El reloj marcaba la una y el calor apretaba. Alzó la vista hacia el montecillo en cuya cumbre se dibujaba un pequeño edificio. Era una ermita, la de Carazuelo, donde él subió una vez espoleado por la leyenda de un milagro, un niño perdido y cobijado allí por una fuerza superior, la virgen, decían los vecinos. Lucía y Elvira habían caminado desde Tordesalas hasta la estación de Candilichera y desde allí, los tres, habían ascendido la vereda que conducía al pequeño templo. La puerta estaba abierta y algunas velas se habían consumido. El interior era pequeño, pero limpio, blanco, con la imagen protectora del niño en un altarcillo. Desde allí se veía un buen panorama de trigos.13gomaraalmenaralbocabe

Estaban llegando a la estación de Gómara que compartía con otros pueblos de mucho cereal. Dentro de un mes, el grano sería cargado en esa estación. Era una de las zonas más pobladas de Soria. Adivinaba, más que ver, la ermita de La Llana y el castillo de Almenar. Apenas hacía un año fueron desde Tordesalas a Almenar. La familia de Lucía le esperó en la estación con el carro de trajinero del padre, su herramienta de trabajo con el que recorría los pueblos de alrededor en busca de jabón y huevos que llevaba a Calatayud y de allí subía aceite y congrio. Pasaron el día en Almenar y vieron, por fuera, el castillo y la ermita del milagro del cautivo. Había mucha gente esperando en la estación. A la sombra de un pino joven, una anciana miraba al tren y a sus viajeros con cara soñadora, tal vez pensando en otros tiempos. Se fijó bien y creyó adivinar que la anciana era ciega, los ojos glaucos permanecían fijos en un punto, inamovibles. Por el gesto apacible, podría ser que la mujer no se sintiera muy apenada, quizá su interior albergaba suficiente vida para ser recordada, revivida, sin necesidad de nuevos alicientes.14portillodesoria

En Portillo no subió ni bajó nadie. Ahora ya el panorama de cereal se mezclaba con el relieve del Portillo que daba nombre al pueblo y la Sierra del Costanazo. Esa comarca la conocía bien gracias a Lucía.

Pasaron por el apeadero de Torrubia donde tampoco hubo movimiento de viajeros, y desde ahí empezó a ver la esbelta y arruinada torre que daba carácter al pueblecillo de Tordesalas.15torrubiadesoria

Está ahí de vigilancia, le dijo Lucía, porque esto era frontera con los aragoneses, como la de Sauquillo y otra que hubo en Torrubia, y más allá, un castillo muy importante, el de Ciria. Y Peñalcázar, le respondió Moisés. Y ese también, el más importante de todos los de esta comarca, y la casa de los condes de Gómara, que será pequeño este pueblo, pero tiene de todo.

En el andén, sola, recortándose su figura contra el campo amarillo, estaba Lucía esperándole. Llevaba casi una hora, le dijo sonriente. Él, mientras descendía, se fijó en que nadie les miraba, como hacía siempre, y la abrazó con fuerza. Ella le retiró, ruborizada, los campos tienen ojos.16tordesalas

Ahora ya, en 2013, este viaje no podría hacerse. Hace muchos años que la línea del Santander-Mediterráneo (nunca cubrió todo el trayecto que anuncia el nombre) se cerró. Las tierras de Soria han ido despoblándose hasta llegar a la mitad, más o menos, de población que la  albergada en 1951, cuando se narra este viaje. No hay tiendas en los pueblos. No hay niños y, por tanto, poca vida. Los sorianos, al marchar, involuntariamente, se llevaron también ritos y costumbres. A fin de que los habitantes de estas tierras no mantengan esperanza alguna sobre el ferrocarril, éste u otro, a día de hoy las vías están siendo arrancadas. Van a hacer, dicen, un camino verde, otro más. Por ello, el pintor Luis Alberto Romero ha querido dejar plasmadas, dibujadas en postales, unas en blanco y negro, otras en color, todas y cada una de las estaciones de esa línea que utilizaron los sorianos para sus desplazamientos.

© texto: Isabel Goig

© pinturas: Luis Alberto Romero

http://soria-goig.com/Rutas/pag_0466.htm

Actos de Santa Bárbara 2015

La Junta directiva de la Asociación Club Barderas del Moncayo, plantea a los asociados y a todos los amigos de Torrubia de Soria seguir avanzando con el objetivo de recuperar tradiciones. Por ello, queremos invitaros a la celebración de la hoguera en honor de Santa Bárbara, tradición, de agradecimiento, por parte de los agricultores.

El acto principal consistirá en una comida de hermandad que tendrá lugar el próximo día 6 de diciembre, que al ser domingo nos permitirá la asistencia de un mayor número de personas.

La Junta pide confirmación de asistencia a los actos programados antes del día 30 de noviembre, para poder planificar las compras de productos y la reserva de espacios. Somos conscientes que en esta época del año hace frio, pero deseamos que nuestras actividades se vayan consolidando poco a poco y todos los asistentes serán bien recibidos. No tengáis pereza, no temáis al frio, lo pasaremos bien. Os esperamos!!!

Para confirmar la asistencia comunicaros con Avelino, Cari, Olga o José Carlos, o al correo barderasdelmoncayo@gmail.com

Propuesta de Actividades:

-Ensalada, paella y postre.

-Patatas asadas para merendar.

-Juego de bolos y pita.

El Rosario de la Aurora

Esto dice nuestro paisano Raimundo Lozano en su libro “Rueda de Sucedidos” del Rosario de la Aurora:

Decir cantar el Rosario de la Aurora, para los que no lo han oído, ni conocido, parecerá a simple vista una desviación de la practica en uso, cual es la de rezar el rosario en solitario o en compañía. Decir cantar no es ninguna equivocación, sino una buena y sana costumbre de recordar todo aquello que se pasaba de unos a otros, a modo de herencia de padres a hijos, lo rustico se suele fundamentar en la memoria, de ahí que a veces podamos considerarlo eterno. Acaso porque viene de las raíces mismas de la tierra.

Lo que sucede simplemente que aquello que se cantaba no era propiamente el conocido Rosario de la Aurora, esos tres misterios, gozosos, dolorosos, gloriosos. Eran cantares religiosos, si, más o menos cuartetos de variado verso, con rimas asonante algunos, repitiendo el tercero de cada estrofa.

Tenía lugar al amanecer de una fiesta religiosa importante. En el sentido de día grande, quiero decir. El día más significativo sin duda, el Domingo de la Pascua de Resurrección. A veces, también, la Ascensión y el Corpus. Desde el punto de vista poético, deficientes versos, deficiente planteamiento. Pero, eso si, de cierto arraigo popular, destacando siempre lo pintoresco y lo curioso. Sin duda, una forma poética de expresión puramente campesina. (No he sabido nunca el autor de estos entrañables versos). Los mozos iban muy alegres, generalmente, tras una noche sin pasar por la cama, después de una juerga en la cantina, que se aprestaba para estas cosas. Se solía tocar también las campanas, a modo de bandeo, mientras seguía esta especial cantinela, esta especie de rondalla por la calles y plazas. Empezaba así:

En el cielo, todas las mañanas,
canta el rosario
al amanecer,
al amanecer

Santiago lleva el estandarte,
los niños las luces,
la cruz San Miguel,
la cruz San Miguel.

Tu devoto que estas en la cama,
vente con nosotros,
a cantar también,
a cantar también.

Cristianos venid,
devotos llegad,
a rezar el rosario a María,
llenos de alegría,
de gozo y de paz,
de gozo y de paz.

Se paraban a cantar un momento. Se andaban unos pasos y se llegaban a otra calle, a otra plaza, y de nuevo a los versos, la misma plegaria en forma de sonsonete. A veces, con el cierzo un tanto violento y frio, que producía ciertos ruidos, más bien gemidos por las esquinas, por los cables del tendido eléctrico, como haciendo juego con aquellas voces altas y aquellas no siempre templadas guitarras y vihuelas. Para combatir tan pesada y larga noche y el frio de la madrugada, era precisa la compañía de una botella de anís, los mozos, y de una botella de moscatel, las mozas o las casadas, que también solían acudir a estos actos en tan especiales momentos de la madrugada.

Suelo pasar algunas de fechas en el pueblo, pero ya no se oye nada de esto. No hay rondadores, no hay mozas ni mozos ni atrevidas mujeres que se presten a cantar este inolvidable Rosario de la Aurora. Es una costumbre que, como tantas otras, se ha perdido. Más los que hemos oído, vivido y participado en estas cantatas en forma de procesiones litúrgicas, bien que las echamos en falta. No había televisión, solo algún aparato de radio, y ello facilitaba, y ello facilitaba la reunión de la gente, especialmente de los mozos, para organizar alguna juerga. Que, en este caso, solía acabar de madrugada con una chocolatada.

Reconozco que aquello era una sana tradición que se ha perdido. Por ello es preciso, al menos, comentarla y perpetuarla en un libro siguiera para que futuros lectores sepan comprender y apreciar el valor de cierto tiempo libre, separando lo pudiéramos llamar subalterno, Divulgando, además, aquellos actos recibidos como una herencia de nuestros padres.

Raimundo Lozano Vellosillo

El rosario de la aurora

“Rueda de Sucedidos”

ROSARIO DE LA AURORA QUE SE CANTABA EN TORRUBIA DE SORIA

En el cielo, todas las mañanas,
canta el rosario al amanecer,
y Santiago lleva el estandarte,
los niños las luces,
la cruz San Miguel.

Es María la blanca paloma
que al salir de Roma
la vieron volar
y por eso todas las llamamos
María de la Aurora Virgen del Pilar.
El rosal más hermoso que he visto
lo tiene María en su mano feliz
tiene ciento cuarenta rositas
y muchos claveles para repartir
pero hay que advertir
que el que quiera coger de estas flores
que venga conmigo que voy al jardín.

Tu devoto que estas escuchando
estas tonadillas que cantando voy
deja el sueño
y vente al rosario
y hallaras hacienda en las obras de hoy

Un devoto por una ventana
por ir al Rosario se quiso tirar
y la Virgen le dijo detente
detente devoto por la puerta sal.

En el cielo se oyen unas voces
alegres y ufanas
cantan con placer
porque dice que viene la Aurora
repartiendo flores al amanecer.

Venid a coger,
venid a coger
de las flores que siembra euforia
fragantes y hermosas
contra Lucifer.

Sacerdote que estas en la cama
levántate pronto y acompáñanos
a rezar el Rosario a María
en su Santo Templo con gran devoción.

Antonio Machado en Soria

Machado 1938El pasado día 22 de Febrero, se realizó en Soria el último de los actos que conmemoraron el 75 aniversario de la muerte de Antonio Machado (Sevilla, 26 de julio de 1875-Colliure, 22 de febrero de 1939). El acto consistió en la colocación de una placa con la efigie en bronce de Antonio Machado, colocada en la que fue Casa del Común en Soria, enfrente del Ayuntamiento.

Desde la Asociación Barderas de Moncayo queremos rendirle un pequeño homenaje publicando su biografía. Empezamos por la autobiografía que escribió en Baeza en 1913.

Nací en Sevilla el año de 1875 en el Palacio de la Dueñas. Anoto este detalle no por lo que tenga de señorial (el tal palacio estaba en aquella sazón alquilado a varias familias modestas) sino por la huella que en mi espíritu ha dejado la interior arquitectura de ese viejo caserón. En mi próximo libro hablo de él, sin más datos que mis recuerdos infantiles.
Desde los ocho a los treinta y dos a
ños he vivido en Madrid con excepción del año 1899 y del 1902 que los pasé en París. Me eduqué en la Institución Libre de Enseñanza y conservo gran amor a mis maestros: Giner de los Ríos, el imponderable Cossío, Caso, Sela, Sama (ya muerto), Rubio, Costa (D. Joaquín a quien no volví a ver desde mis nueve años). Pasé por el Instituto y la Universidad, pero de estos centros no conservo más huella que una gran aversión a todo lo académico. He asistido durante veinte años, casi diariamente a la Biblioteca Nacional. En 1906 hice oposiciones a cátedras de francés y obtuve la de Soria donde he residido hasta agosto de 1912, con excepción del año 10 que estuve en París, pensionado para estudiar filología francesa. Estudié en el Colegio de Francia dos cursos (Bedier y Meillet). En 1909 me casé en Soria (Iglesia de Santa María la Mayor) y enviudé en 1912. En 1º de noviembre del mismo año fui trasladado a Baeza donde actualmente resido. No tengo vocación de maestro y mucho menos de catedrático. Procuro, no obstante, cumplir con mi deber. Mis lecturas han sido especialmente de filosofía y de literatura, pero he tenido afición a todas las ciencias. Creo conocer algo de literatura española. Tengo una gran aversión a todo lo francés, con excepción de algunos deformadores del ideal francés, según Brunetière. Recibí alguna influencia de los simbolistas franceses, pero ya hace tiempo que reacciono contra ella.
Tengo un gran amor a Espa
ña y una idea de España completamente negativa. Todo lo español me encanta y me indigna al mismo tiempo. Mi vida está hecha más de resignación que de rebeldía; pero de cuando en cuando siento impulsos batalladores que coinciden con optimismos momentáneos de los cuales me arrepiento y sonrojo a poco indefectiblemente. Soy más autoinspectivo que observador y comprendo la injusticia de señalar en el vecino lo que noto en mí mismo. Mi pensamiento está generalmente ocupado por lo que llama Kant conflictos de las ideas trascendentales y busco en la poesía un alivio a esta ingrata faena. En el fondo soy creyente en una realidad espiritual opuesta al mundo sensible. Siento una gran aversión a todo lo que escribo, después de escrito y mi mayor tortura es corregir mis composiciones en pruebas de imprenta. Esto explica que todos mis libros estén plagados de erratas.
Mi gran pasi
ón son los viajes. Creo conocer algo algunas regiones de la Alta Castilla, Aragón y Andalucía. No soy muy sociable, pero conservo afecto a las personas. He hecho vida desordenada en mi juventud y he sido algo bebedor, sin llegar al alcoholismo. Hace cuatro años que rompí radicalmente con todo vicio. No he sido nunca mujeriego y me repugna toda pornografía. Tuve adoración a mi mujer y no quiero volver a casarme. Creo que la mujer española alcanza una virtud insuperable y que la decadencia de España depende del predominio de la mujer y de su enorme superioridad sobre el varón. Me repugna la política donde veo el encanallamiento del campo por el influjo de la ciudad. Detesto al clero mundano que me parece otra degradación campesina. En general me agrada más lo popular que lo aristocrático social y más el campo que la ciudad. El problema nacional me parece irresoluble por falta de virilidad espiritual; pero creo que se debe luchar por el porvenir y crear una fe que no tenemos. Creo más útil la verdad que condena el presente, que la prudencia que salva lo actual a costa siempre de lo venidero. La fe en la vida y el dogma de la utilidad me parecen peligrosos y absurdos. Estimo oportuno combatir a la Iglesia católica y proclamar el derecho del pueblo a la conciencia y estoy convencido de que España morirá por asfixia espiritual si no rompe ese lazo de hierro. Para ello no hay más obstáculos que la hipocresía y la timidez. Ésta no es una cuestión de cultura se puede ser muy culto y respetar lo ficticio y lo inmoral sino de conciencia. La conciencia es anterior al alfabeto y al pan. Admiro a Costa, pero mi maestro es Unamuno.”

Como bien dice Machado se presentó en abril de 1906 a unas oposiciones para profesor a las que optaban 125 candidatos para siete plazas, quedando quinto, con lo que pudo elegir entre Soria, Baeza y Mahón. Antonio se decantó por Soria, porque era el destino más próximo a Madrid, donde residía su familia y que estaba entonces a nueve horas en tren, ahora está a casi tres horas

En diciembre de 1907, al cerrarse la pensión en la que vivía Machado, los huéspedes se trasladaron a un nuevo establecimiento sito en la entonces llamada plaza de Teatinos. En la nueva pensión, regida por Isabel Cuevas y su marido Ceferino Izquierdo, sargento de la Guardia Civil jubilado, quiso el destino que el poeta conociera a Leonor Izquierdo, la hija mayor, y aún apenas una niña de 13 años. El embeleso de Machado fue tan intenso que por primera vez quizá en su vida se mostró impaciente, y cuando tuvo la certeza de que su amor era correspondido acordó el compromiso con la madre de Leonor. Había pasado poco más de un año, y los novios aún tuvieron que esperar otro hasta que ella alcanzase la edad legal para casarse. Y así, el 30 de julio de 1909 se celebró la ceremonia en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria. Hace un mes que Leonor ha cumplido los 15 y el poeta ya tiene 34. Y contra todo pronóstico, el matrimonio fue modelo de entendimiento y felicidad, hasta tal punto que la novia niña se apasionó por el trabajo del poeta con toda la ilusión de su juventud. Así lo han referido todos los testigos de este episodio de la vida de Antonio Machado.

En Soria, el espíritu de la Institución Libre de Enseñanza, siempre vivo en el poeta, le llevó a emprender una serie de excursiones por la sierra de Urbión y sus pinares, hasta las fuentes del río Duero y la Laguna Negra, escenario trágico de La tierra de Alvargonzález, el más largo poema de Machado. De Soria también fue su amistad con José María Palacio, redactor de Tierra soriana, el periódico local, y uno de los pocos con los que compartió inquietudes e ideologías en el rudo páramo castellano.

En diciembre de 1910, Leonor y Antonio viajaron a París, con una beca concedida al poeta por la Junta para la Ampliación de Estudios para perfeccionar sus conocimientos de francés durante un año. Durante los seis primeros meses, la pareja viajó, visitó los museos e intimaron con Rubén Darío y Francisca Sánchez, su compañera. Machado aprovechó para asistir al curso que Henri Bergson impartía en el Colegio de Francia.

El 14 de julio, cuando el matrimonio va a partir hacia la Bretaña francesa de vacaciones, Leonor sufre una hemoptisis y tiene que ser ingresada. Los médicos, impotentes en aquella época contra la tuberculosis, recomendaron el regreso al aire sano de Soria. Una engañosa mejoría dio paso a un fulminante final. La niña Leonor murió el 1 de agosto de 1912. Su última alegría fue tener en sus manos, publicado al fin, el libro que ella había visto crecer ilusionada día a día: la primera edición de Campos de Castilla.

Nada más morir Leonor, Antonio pidió el traslado a Madrid, pero como no había plaza, lo destinaron a Baeza, aunque él había salido de Soria ocho días después de la muerte de Leonor, el 8 de agosto de 1912, y no había vuelto hasta entonces, agradeció con sencillez el homenaje, y visitó la tumba de su mujer en ‘El Espino’.

Los alumnos del instituto Machado leen poemas del poeta ante la tumba de Leonor todos los 22 de febrero desde 1967, aunque el origen de este homenaje al poeta se remonta a 1924, cuando varios amigos del poeta, entre ellos José Tudela y Mariano Granados, decidieron depositar un ramo de flores en la lápida donde descansa la que fue esposa de Machado.

El homenaje que Soria rindió al poeta en 1932 en la plaza de San Saturio, a los pies de la ermita del patrón de la ciudad, Machado reconoció que aprendió mucho en Soria de lo que es “una escuela de ciudadanía, de participación y de democracia”.

firma

El nombre de nuestro pueblo

Historia fabulada.

En el tiempo de los celtiberos no tenemos noticias si el pueblo estaba habitado por Arévacos, Bellos o Lusones; posteriormente en la época romana, suponemos, que después del año 133 a.C. y antes de la llegada de Julio Cesar a España se creó unas torres de vigilancia que eran denominadas TURRE RUBEA” TORRE ROJA, 2015-10-26 Mapa Iberoallí donde había una torre roja levantada y aparecía a veces un núcleo humano, que se convirtió en un poblado romano, posteriormente con las conquista del visigodo Eurico mitad del s. V y en la época visigótica se le conoce como Thorruvia aunque sus moradores eran hispanorromanos, hasta la llegada de los musulmanes y todo esto suponemos que en una zona distinta de la actual, estaría situado en el lugar que conocemos con el nombre del Cubo en el arroyo de la Vega, que es afluente del río Rituerto a su vez afluente del río Duero.

En la época musulmana creemos que quedo despoblada ya que era zona no deseada por ningún de los dos contendientes, musulmanes y cristianos que lo arrasaron totalmente en sus razzia, posteriormente en la época de los reinos de taifas se repobló el noroeste, pero debido a las invasiones primero de los almohades y después de los almorávides volvió a ser arrasada la provincia de Soria hasta que Alfonso VI con su conquista de Toledo y establecer la línea de defensa en el río Tajo, deciden los reyes cristianos repoblar Soria, se conoce Agreda como una de las zonas repoblada con lo que es posible que también fuera nuestro pueblo pero en lugar distinto del anterior del cubo junto al arroyo de la Vega, hasta el siglo XIII en 1270 existen 240 pueblos y uno de ellos es nuestro pueblo que figura en un plano de la provincia de Soria,

A.C.G.M - Mapa antiguo con el nombre de Torruvia,  en ese año un censo de Alfonso X el Sabio dio como habitantes 12 moradores, 3 atemplantes y 2 facedores y  en 1350 figuran 12 parroquianos, posteriormente alrededor del siglo XVII o XVIII, donde la letra v del nombre del pueblo pasa a ser con la letra letra b y nuestro pueblo se llama Torrubia,  esto permanece hasta el siglo XIX en que tenemos documentos de 1841 donde se llama así, pero en 1861 los documentos que poseemos aparece ya como Torrubia del Campo, no sabemos si ese nombre es anterior o es en ese momento, cuando empieza a llamarse Torrubia del Campo y termina en 1864, según documentos SIGIL-TINTA_SORIA, 17, N.297 del Archivo Histórico Nacional en 1865 ya se le vuelve a denominar Torrubia, falta determinar exactamente que periodo duró el nombre de Torrubia del Campo entre 1842 y 1865. En este siglo un canónigo de la catedral del Burgo de Osma, natural de Torrubia, compra a los de Sauquillo Alcázar el manantial existente en la sierra y lleva el agua al pueblo, es verdad que dicho manantial no lo podían aprovechar los vecinos de dicho pueblo ya que estaba bastante más bajo su nacimiento que el pueblo de Sauquillo, la maldad de la gente dicen que se lo compró por un boto de vino. Hasta entonces el pueblo se aprovisionaba de pozas artesianos y eran frecuentes y en las casas de los labradores ricos, los tenían en las casas. Durante el siglo XX y ante la confusión existente entre pueblos del mismo nombre, el gobierno en su decreto publicado en la Gaceta de Madrid, el día 2 de julio de 1916, se cambia el nombre del pueblo, con estos cambios de denominación, la Sociedad Geográfica, encargada del estudio, perseguía evitar el confusionismo de los 1.020 pueblos cuyos nombres coincidían, decreta el cambio de muchos de ellos para evitar esa coincidencia entre ellos, pasan a llamarse Torrubia a Torrubia de Soria y Portillo a Portillo de Soria.

 

Actos del Pilar 2015

IMG-20151015-WA0002Día a día, evento a evento, va creciendo y consolidando el desarrollo cultural y gastronómico de nuestra asociación Barderas del Moncayo.  A nuestras fiestas del Pilar 2015, hemos contribuido con nuestro granito de ilusión por el encuentro programado y realizado el pasado sábado día 10. Nos reunimos 53 personas en torno a una mesa y ello da idea de la importancia que muchos hemos dado a nuestro encuentro. Tanto el agradable entorno como el magnífico día, con temperatura casi veraniega, nos permitió disfrutar más aún con el almuerzo, con la exposición anterior de magníficos libros especializados en setas y con la conferencia posterior. Pepe Gil se supera cada día en la colaboración con la Asociación y con nuestro pueblo. Le agradecemos su IMG-20151015-WA0009intervención y nos ha prometido complementarla con una jornada práctica en la que todos vayamos con él a buscar setas de todas las clases y explicárnoslas desde el punto de vista técnico antes de preparar la degustación de las recogidas por todos. Puede ser un día muy divertido desde el punto de vista gastronómico y cultural. Tenemos la suerte de que Torrubia de Soria es un gran productor de setas de cardo y trufas. Necesitamos ampliar nuestros conocimientos de otros tipos de setas que también se crían. Merecido fue el trofeo que la asociación le entregó con un bonito tema micológico.El domingo, víspera de la fiesta del Pilar, se realizó una estupenda chocolatada con 22 asistentes con posteriores juegos de salón y animadas tertulias.

Ya el día del Pilar se realizó una misa solemne con la iglesia llena de fieles y el posterior IMG-20151015-WA0003aperitivo realizado por el ayuntamiento. Empezamos ya a trabajar en el programa de eventos que realizaremos en los primeros días de diciembre en honor a Santa Bárbara y de la que os mantendremos informados.

Agradecemos a todos la asistencia y el apoyo recibido.

La Junta Directiva

 

 

 

 

ESTAMPA – 12/02/1929 – TIPOS SORIANOS

Este artículo fue publicado por la revista ESTAMPA de Madrid el doce de Febrero de 1929 y recuperado por la página web historiadecovaleda.wordpress.com, que muy amablemente me han autorizado a reproducirlo.

Estampa (Madrid. 1928). 12/2/1929, página 30.

TIPOS SORIANOS

estampa-madrid1 En Soria, en tierra de Pinares, en pueblos tan pintorescos como Salduero, Covaleda o Vinuesa, donde un día fue a parar el andariego Pío Baroja, se encuentran tipos verdaderamente pintorescos, representativos de una rasa de raigambre bien castellana.

El tío Cecilio, tipo popular y simpático, es uno de ellos. Toda una época. Los viejecitos de mañana no serán ya como este tío Cecilio. Vedle ahí tocada la cabeza con su gorro de piel, ved sus viejos zahones, miradle apoyado en su garrota, con el cigarrillo pegado a los labios. Con sus ochenta y tantos años valientemente llevados, el tío Cecilio no deja un día de levantarse al romper el alba, y tan familiarizado está con el monte, que lo ha de ver en todas partes.

El tío Cecilio goza de una salud a toda prueba. Jamás estuvo enfermo. Y cuando la única enfermedad, que fue un enfriamiento a los riñones, le obligó a guardar unos días cama, no quiso saber nada de médicos ni de “melecinas”.

— Buen trago “e” vino y buenas migas

—solía decir el tío Cecilio.

Y viéndole en pleno monte, a la sombra de un pino, junto a un arroyuelo murmurador, liando un pitillo con sus torpes y arrugadas manos, era curioso oírle contar cosas de su vida,

—Cuando yo fui soldado… Cuando los carlistas…

Y al preguntarle alguna vez si no piensa dejar de ir al monte, el tío Cecilio contesta:

—El día que yo no me levante al romper la aurora y que no me dé mi vuelta por el monte hasta que el sol se haya “escondido”… malo… malo. Pero, ¡qué diantre!, todavía espero que tarde unos “añicos”…

Cuando esto suceda, que Dios quiera tarde mucho, al notar la ausencia de este viejecito que es el tío Cecilio, creeremos que falta en Salduero un personaje famoso, casi histórico.

El tío Nicanor es otro tipo pintoresco. Alta le va en años al tío Cecilio. También podría contamos muchas cosas, pero apenas habla. Sólo le interesan sus ovejas y la caza. Cuando está de siesta el ganado, o bien lo ha cerrado en la majada, malo será que el tío Nicanor, al darse una vueltecilla por Los Matorrales, tras el astuto perro cazador, no mate algún conejo o alguna perdiz, que luego vende en el pueblo y con cuyo producto compra tabaco, pues es un fumador empedernido.

—Es mi único vicio

—nos contesta cuando le ofrecemos un cigarrillo—. En otro tiempo…

—En otro tiempo, ¿qué, tío Nicanor?—le preguntamos animándole a seguir la frase.

— En otro tiempo también hacía mis escapaditas al pueblo, y cogía mi guitarra “pa” ir de ronda, y nos divertíamos los mozos de ahora, que paece que no tienen sangre ¡Menudas tremolinas je armaban!… Todavía está en el recuerdo de todos algún crimen cometido por cuestiones de faldas.

El tío Blas es tal vez el más filósofo de todos. Casi siempre está inspirado. Sabe más refranes que los que sabía el gran Sancho Panza. No hay más que verle, con su cara rebosando satisfacción, ante la típica jarra conteniendo el sabroso vino.

¿Qué diremos de el Hachero? Que es un buen cumplidor de su oficio. Todas las mañanas afila bien su hacha, y los pinos deben temblar al verle acercarse.

La historia del tío Braulio es bastante interesante. De los varios hijos que mandó a América, a uno de ellos, sobre todo, le favoreció la suerte de tal manera, que hoy es millonario, y queriendo corresponder al cariño de su padre, hubo de mandarte llamar a su lado para que viviera a cuerpo de rey; pero el tío Braulio, a los pocos días de gozar de vida tan regalada, le dijo:

—Mira, chico, quédate aquí en paz de Dios, que yo me vuelvo al pueblo, porque esto pa mí no es vida. Yo soy más feliz y vivo más a gusto allí con unas perras pa vino y tabaco que aquí a tu lao con tanta grandeza y tantos millones.

Y al poco tiempo estaba el tío Braulio de regreso en su pueblo, con gran asombro, al par que contento de sus paisanos, felices todos al encontrarse otra vez juntos.

Y cuando le recuerdan su viaje a América, contesta rápidamente:

—No me habléis de aquello, que paece que vuelvo a oír el ruido de aquellas máquinas infernales y empiezo a marearme. ¡Con lo feliz que se vive aquí! benditas esta paz y esta tranquilidad!

Y contemplando durante algún domingo a estos modestos y honrados vecinos de Salduero jugar una brisca  en la taberna ante unos vasillos de buen vino, hemos hecho la comparación con aquellos señorones de un gran casino madrileño y nos hemos preguntado:

¿Quiénes son más felices?

ROQUE  SANZ

Soria en la Mesta y trashumancia soriana

El Honrado Concejo de la Mesta es un recuerdo del pasado y las Cañadas Reales han sido mayormente roturadas, o sobre su trazado se construyeron caminos y carreteras e incluso se han puesto cercas y alambradas que impiden el paso de las ovejas.

Los rebaños de merinas trashumantes proporcionaron durante siglos fama, riqueza y poder económico a toda la provincia soriana, especialmente a la ciudad de Soria y su Tierra (que contó con más de 200 aldeas, para quedarse fijada en torno a 150 localidades), la Tierra de Yanguas y sus aledaños en las Tierras Altas, Cameros riojanos y Tierra de Ágreda.

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Formación de un rebaño según papel del Museo Pastoril de Oncala

Historia de la Mesta

Las primeras mestas de pastores o asambleas de propietarios y asalariados de ovino parecen datar del siglo VI, y ya en el siglo VII se citan en el Fuero Juzgo la existencia de caminos para el ganado lanar. El ámbito de estas primeras mestas era local dado que su principal cometido era “reconocer y decidir el destino de las ovejas descarriadas o mezcladas entre los rebaños de los reunidos”, según Antonio Sánchez Belda en su libro Merinos precoces y razas afines en España.

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Abarcas,zagones y polainas de pastor trashumante. Oncala, Soria

Alfonso X reunió en 1273 a todas las mestas castellanas y leonesas en un Concejo de Pastores le otorgó una Carta Magna con 19 privilegios. En prerrogativas, privilegios nuevos o confirmación de anteriores destacaron Sancho IV, Alfonso XI, Juan I, Enrique III, Juan II y Enrique IV. Este proteccionismo que alcanzó su punto álgido con la Ordenación del Honrado Concejo de la Mesta, en 1489, por los Reyes Católicos.

El amparo que dieron los monarcas castellanos a la trashumancia no iba dirigido únicamente a fomentar el sector ganadero ovino –probablemente la fuente de mayor riqueza del reino por sus finas lanas- sino también a potenciar el poder centralista ya que “rompía demarcaciones de la nobleza, derribaba barreras municipales, borraba fronteras de Órdenes Militares, quedaban sin efecto seculares tributos (portazgos, montazgos, asaduras, etc.), eran cercenadas las atribuciones de las autoridades locales.., etc. Y todo ello en beneficio del rey”, destaca Sánchez Belda.

No es extraño, por tanto, que Mesta y Corona se apoyasen mutuamente y se beneficiasen de tal conjunción de intereses. Los Reyes Católicos hicieron de la merina la raza oficial. Esta privilegiada posición se sostuvo hasta el siglo XVIII, época en que el poderío imperialista español comenzó a declinar ostensiblemente. El ocaso de la Mesta se sitúa en el siglo XIX al ir ganando terreno la agricultura a la trashumancia y perderse el monopolio de la merina española en las primeras décadas de dicha centuria al internacionalizarse la producción merinera. El gremio de la Mesta nacional desaparece formalmente el 22 de julio de 1827, aunque el año de la abolición definitiva fue 1836 si bien el “golpe de gracia” contra la Mesta lo habían dado Jovellanos a finales del s. XVIII y poco después las Cortes de Cádiz en 1812.

Evolución de la trashumancia soriana

El régimen trashumante deriva, en parte, del nomadismo y se ha practicado en todos aquellos países donde la falta de humedad general y las condiciones climáticas originan unos pastos de inviernos en tierras bajas (regiones de Extremadura y Andalucía en el caso de España). La provincia de Soria se presta a tener agostaderos pero precisa de invernaderos, así que la trashumancia del ovino merino ha sido la nota característica de nuestra cabaña merinera soriana.Salida-de-trashumantes-Tierras-Altas-de-Soria-1024x696

Jornadas del viaje trashumante (Museo Pastoril de Oncala)

Los ganaderos de la Mesta estaban agrupados en cuatro grandes cuadrillas: León, Segovia, Soria y Cuenca. “La de Soria abarcaba el ámbito geográfico de las diócesis de Osma, Burgos, Calahorra, Sigüenza y parte del de Tarazona, que Ágreda y su Tierra pertenecían a este último”, aclara Máximo Diago Hernando (Soria en la Baja Edad Media). A su vez, E. Cos Gayon, señala:

“A juzgar por los datos contenidos en los libros de actas de la Mesta de las dos primera décadas del XVI, los ganaderos que controlaban la cuadrilla de Soria, estando siempre presentes en las reuniones de la institución y ocupando la mayor parte de las ocasiones los principales oficios, eran vecinos de Soria y su Tierra, Ágreda y Yanguas”, confirma Diago Hernando, posiblemente el mayor investigador soriano contemporáneo sobre la trashumancia soriana mesteña.

Cañadas-Reales-en-Soria-Mancomunidad-150-PueblosTres cañadas reales, con 75 metros de anchura, cruzaban el territorio soriano, la Galiana, la Soriana Occidental y la Soriana Oriental. Durante siglos han trashumado los rebaños sorianos por cañadas, veredas, galianas, cordeles y callejas protegidas por la poderosa Mesta. Andando durante un mes, más o menos, se podía llevar la cabaña merina de la Sierra de Soria hasta Extremadura y Andalucía.

Esta trashumancia vertical o tradicional trashumancia merina quedó restringida a un corto trecho –de las sierras de las Tierras Altas a la estación de RENFE en Soria- al iniciarse el primer tercio del siglo XX y comenzó a afianzarse inmediatamente tras la guerra civil española.

En el otoño de 1984 embarcaron en la estación del Cañuelo 30.943 reses ovinas y 317 cabezas de ganado diferentes. Una vez llegados a su destino (Guadalcanal, Cabeza de Buey, Brazatortas, Puertollano, Caracollera, Almadanejos, Costuera, Cañaveral y Casar de Cáceres) se dirigían a las dehesas donde pagaban cerca de dos mil pesetas por cabeza. A finales de la primavera de 1985 regresaban en tren y, a pie, cruzando la ciudad de Soria, se encaminaban a los agostaderos de Santa Cruz de Yanguas, Villartoso, La Laguna, Verguizas, Vizmanos, Valloria, Los Campos, Oncala, San Andrés de San Pedro, Palacio, Huérteles y Navabellida.

Actualmente el paso de las reses trashumantes por la ciudad de Soria desde la estación del Cañuelo tras llegar en camiones, se desarrolla en un día de junio y se incluye dentro del Programa “Somos Trashumantes” auspiciado por la Mancomunidad de Tierras Altas y los ayuntamientos de Oncala y La Aldehuela. En torno a un millar de ovejas caminan por la Cañada Real Oriental hasta Los Campos, Las Aldehuelas y Navabellida.

En Oncala se fundó en enero de 1996 la Asociación Cultural El Redil para conservar las costumbres de Oncala y con ellas la trashumancia, objetivo que, ante todo, se ha plasmado con la instalación de un Museo Pastoril.

Fuentes bibliográficas:

Trabajo realizado por Ángel Almazán de Gracia en elige.soria.es.

http://elige.soria.es/soria-en-la-mesta-y-trashumancia-soriana/

Almazán de Gracia, Ángel:

– “La trashumancia soriana, en vías de extinción”, Soria Semanal, 23, julio, 1985
– “Origen e historia de la raza merina” – Soria Semanal, 12-agosto-1986
– “Ayer y hoy de la trashumancia soriana – Soria Semanal, 6-septiembre-1986

Diago Hernando, Máximo: Soria en la Baja Edad Media. Espacio rural y economía agraria, Ed. Complutense, Madrid, 1993

Cos Gayon, E.: “La Mesta”, Revista de España, IX y X, 1869, pp. 329-366 y 5-39.

Sánchez Belda, Antonio: Merinos precoces y razas afines en España, Madrid: Asociación Española de Criaderos de Ovinos Precoces, 1986.

Una tierra para comérsela

Aunque el título del programa es “Un país para comérselo” yo me he tomado la licencia de cambiarlo. Programa emitido el día 23 de diciembre de 2014, muy buen reportaje de RTVE sobre la gastronomía soriana y sus gentes, es increíble la cantidad de cosas estupendas con las que cuentan estas tierras. Si no lo habéis visto, merece la pena pasar 41 minutos disfrutando del reportaje.

 

Actos del Pilar 2015

Queridos socios, la Junta de la Asociación os propone volver a realizar la comida de hermandad del Día del Pilar. Por la tarde habrá una charla-coloquio sobre setas, a cargo de José Gil y antes de la comida se realizará una exposición de más de veinte libros especializados sobre todo tipo de setas, que podréis consultar. Para llevar a buen fin dicho evento, necesitamos conocer el número de personas que van a poder asistir a dicho acto.
La comida está previsto hacerla el sábado día 10 de Octubre al mediodía y será un servicio de catering realizada por una empresa de Soria, según se detalla:

MENU PILAR 2015

El precio es de 10 € para los socios y 15 € para los no socios, y es imprescindible confirmar la asistencia a cualquier miembro de la Junta (Avelino, Cari, Olga o José Carlos) lo antes posible, como máximo el día 5 de Octubre.

Para poder asistir a los actos programados es necesario estar al corriente de pago de la cuota de socio del año 2015.

Antiguas escuelas de Torrubia de Soria

escuelas-011   Esta semana se cumplen 62 años de la inauguración del edificio de las escuelas de Torrubia de Soria. Las escuelas son el edificio que está situado en la parte alta del pueblo, junto al juego pelota y la Iglesia, se acede a ellas por la empinada cuesta de la calle del Cerrillo. Empezó a su construcción a mitad de los años treinta, sufrió el paro de los trabajos con motivo de la Guerra Civil y empezó a funcionar como tal en el curso 53-54, siendo inaugurada por nuestro párroco Don Aurelio el día 14 de Septiembre de 1953.

El edificio consta de dos plantas, al cual se accede por un patio que sirve de entrada al propio edificio. En la planta baja podemos encontrar los aseos y un pasillo que nos conduce a la antigua sala donde los chicos recibían clase, ahora usado por las asociaciones que hay en Torrubia de Soria como local social, Escuelas 03para el desarrollo de sus actividades y cuando lo consideran necesario. También se encuentra una habitación que se usaba para guardar el serrín o carbón y hoy se usa de “cocina office”.

En el segundo piso encontramos el aula de las chicas, hoy reconvertida en Museo Etnográfico, que cuenta con numerosos aperos de labranza y utensilios típicos de uso cotidiano en las casas del pueblo y que se han ido recopilando a lo largo de los años.

Las escuelas fueron cerradas al finalizar el curso 75-76, siendo maestra Doña Lucí, a pesar de contar con una veintena de alumnos, que empezaron el siguiente curso en la vecina población de Gómara. Fue un gran cambio para ellos, ya que pasaron de ir andando al colegio a tener que madrugar para coger el autocar que los llevaba por la mañana y los recogía hasta la tarde, donde se quedaban en el comedor del Escuelas 02nuevo colegio.

El edificio empezó a deteriorase por la falta de uso y mantenimiento, hasta que en los años 90 del pasado siglo, el Consistorio decidió adecentarlo, haciendo las reparaciones necesarias para darle el uso que hoy en día tiene, siendo el orgullo de los vecinos, que amablemente lo muestran las personas que viene a visitar Torrubia de Soria.