Nuestra felicitación a los nuevos concejales

Elecciones Municipales Torrubi 2015La Junta Directiva de la Asociación Cultural y Gastronómica Barderas del Moncayo, quiere felicitar a los tres ganadores de las elecciones municipales de nuestro querido pueblo, a Don Raimundo Martínez, a Don Javier Vellosillo y a Don Cesar Vellosillo por orden de votos obtenidos. Deseamos que finalmente el que resulte elegido alcalde, sea el mejor candidato de todos y el que mejor sintonice con el futuro de Torrubia de Soria. Nos ponemos enteramente a su disposición y le apoyaremos incondicionalmente. Estamos convencidos que será capaz de establecer las condiciones mínimas necesarias y de poner los medios materiales suficientes para satisfacer los objetivos que nuestra sociedad civil demanda.
Es el momento de comenzar a trabajar codo a codo con todos los que deseamos un futuro ilusionante para nuestro municipio. Es el momento de plantearnos entre todos, las líneas maestras de nuestras tareas y preocupaciones de los próximos años. No tenemos tiempo que perder. Nuestra misión pasa, entre otras muchas cosas, por colaborar activamente con la autoridad municipal y eclesiástica, en todos los proyectos que consideramos mínimos y urgentes. No tenemos ningún interés económico personal y solamente nos guía el enorme cariño a nuestro pueblo y el amor a nuestras raíces. También queremos colaborar en todo lo que implique reconocimiento a nuestros mayores por el enorme esfuerzo que realizaron para darnos a todos nosotros lo que entendían por un futuro mejor. Se lo debemos y queremos pagárselo poniendo a Torrubia de Soria en el lugar que a ellos les habría hecho felices y que se merecen. Torrubia tiene un futuro brillante y dentro de nuestras posibilidades lo vamos a lograr entre todos. Animo e ilusión señores ganadores!!!!

 Junta Directiva de la Asociación Cultural y Gastronómica Club Barderas del Moncayo

La Varona de Castilla

alfonsoILa “Varona de Castilla”, María Pérez de Villanañe es famosa en Soria y provincia por ser la protagonista de la famosa leyenda homónima y por haber vencido y capturado con su sola fuerza nada menos que al rey de Aragón, Alfonso el Batallador. La batalla tuvo lugar en los Altos de Barahona y por eso se la recuerda allí en forma de veleta sobre la torre parroquial, que representa una silueta de un guerrero a caballo blandiendo una espada.

La leyenda la recoge Florentino Zamora Lucas, quien ya señala que aquellos parajes son también famosos por haber sido lugar de reunión de brujas, cuestión ésta muy debatida, dada la homonimia con un lugar de Navarra. Recoge también Zamora Lucas que los altos llanos de Barahona, fueron lugar de paso del arquero Cook, en 1598, quien los halló “estériles en pan y vino y leña”. Que también pasó por allí la reina María Luisa de Orleans, por haberse extraviado su séquito, siendo el año de 1679. Le tocó el turno luego a don Diego de Torres y Villarroel (el gran Piscator) quien, por cierto, sí que era creyente en las brujas de Barahona y hasta cabe decir que la propia María Pérez es una muestra de ello porque, para los celtas irlandeses, una bruja -Morrigan- era sobre todo una mujer guerrera y recordemos cómo en Francia, seguidores de esta tradición, a la Doncella de Orleans la llevaron a la hoguera por lo mismo.

El momento histórico durante el cual tiene lugar la leyenda es de las luchas entre Castilla -que defendía a la reina Urraca y al heredero Alfonso VII- y Aragón, donde reinaba Alfonso “El Batallador”.

María Pérez, de Villanañe, era viuda del infante don Vela (hermano de tres reyes de Aragón: Pedro I, Alfonso I y Ramiro El Monje), siendo su tercera mujer, y fue hermana de Alvar Pérez y Gómez Pérez. De su boda con Vela nació Rodrigo Varona, el primero de la estirpe.

Los hermanos de María luchaban a favor del rey castellano, Alfonso VII, y acudieron a Barahona para defender sus colores, pero no sabían dónde dejar ni con quien a María durante su ausencia. Ella se vistió con armadura y quiso ir a luchar con ellos. Tras la reyerta se produjo cierta dispersión entre las tropas y María, sola, en la penumbra de la tarde, se topó con otro despistado: Alfonso el Batallador. María llevaba el rostro cubierto con la celada, como lo muestra luego la estatua heráldica que todavía se puede observar en su posesión de Villanañe y así luchó contra el aragonés, partiéndosele la espada, pese a lo cual, fue tan grande su valor, que venció a su oponente y le hizo prisionero. Admirado, el rey castellano, le dijo: Habéis obrado, no como débil mujer, sino como fuerte varón y debéis llamaros Varona, vos y vuestros descendientes y en memoria de esta hazaña usaréis las armas de Aragón.

Dice J. de los Ríos Casquero, de quien Zamora confiesa haber tomado la leyenda, que el origen de estas barras de Aragón es imposible que fuera ese, y más bien las tendría en el escudo por haber sido mujer de don Vela, pero esto es discutible ya que las bandas están terciadas, en diagonal, lo que significa que son trofeo.

La espada truncada también aparece en el monumento que se puede contemplar en la Casa de los Varona.
Esta leyenda, como decimos, es muy conocida en Soria y existe un grabado, bastante reproducido, publicado por primera vez en el “Semanario Pintoresco Español”, en 1848, que la representa con escudo y espada en medio de un tropel de guerreros, aunque con la cara descubierta.

 

Para saber más sobre el tema entrar en http://www.soria-goig.org/Abanco/Abanco_27.htm

Bendecir los campos

Costumbre ancestral ésta de bendecir los campos1, en el mes de mayo, cuando los cereales empiezan a dar señales de vida. Se madrugaba, debido a que era tiempo de mucho trabajo, para preparar la tierra para el sembrado de otoño. Que entonces se explotaba la tierra, se cultivaba año y vez, no como ahora, que los labradores la siembran todos los años, debido principalmente a los buenos abonos y a los insecticidas. Y a la mecanización, dejados de lado aquellos rudimentarios arados y vertederas.

Había que trabajar duro y había que asistir a la rogativa tres días de una semana, no valía en festivo. Y se madrugaba para no perder tiempo. Misa y procesión un día por el norte, otro día por el sur, y otro día por el oeste. Con pendones, banderas, todos en derredor del sacerdote, ora rezando, ora cantando. Aun con el cierzo muy frio no pocas veces, no había que reblar2, pues para eso el pregonero pasaba lista para que no se dejase de asistir, cuando menos, uno de la familia. Si alguien faltaba, sin justificación admisible, la correspondiente multita.

LBendecir los camposa procesión no era muy larga, pero si aquellos cuatrocientos o quinientos metros por camino de tierra, con el frio del Moncayo o del Toranzo3, que producía toses, carraspeos y más de uno al regreso a casa tenía que volver a la cama. En cierto promontorio determinado, donde solía haber una cruz de madera permanente, el cura tiraba de hisopo y de incensario, mirando todos hacia el campo, aquellos trigos, cebadas o centenos por los que sobrevolaban, asustados, los primeros pájaros grises. Y, ya de regreso, todos tan contentos, dándoles a aquellas plegarias en forma de sonsonete. En general, se rezaba de memoria, de rutina, pasando por Santa Águeda y el “Ora pro nobis”. La iglesia, también fría, pero ya era otra cosa. Con tanto aliento y tanto cirio encendido, se entraba en calor. Cuando menos se desperezaba uno.

De cualquier forma, era ésta una costumbre muy arraigada, bendecir los campos. Nadie sabía desde cuándo. Reflexionando un poco, no estaba mal este proceso, estas costumbres que adquirían fuerza de ley. Una de tantas formas para reunirse el vecindario, sin distinción de clases, orando todos por el bien común. Lo rustico se fundamenta, se fundamentaba en la tradición, y por eso podríamos considerarlo ahora, lamentablemente, como una causa perdida. Una verdadera pena. Entonces el labrador estaba en continuo contacto con la naturaleza, no como ahora, que suele residir en la capital y, como las labores están sumamente mecanizadas, el hombre suele estar, no dentro, sino fuera de la naturaleza. De ahí que el labrador, más comúnmente llamado ahora agricultor, no sienta apenas apego a la tierra. La considera más bien como una mercancía en bruto, a la que hay que saber explotar. Por eso cada vez el campo está más vacío, más solitario. Hasta los pájaros han dejado de alegrarnos con sus trinos. Se han venido a la ciudad.

Raimundo Lozano

“Rueda de sucedidos”

1 Esta ceremonia tenía lugar el 3 de mayo Día de la Cruz

2 Acobardarse

3 Sierra situada al Noroeste de Borobia

La Tierra de Alvargonzález

 

Una mañana de los primeros días de octubre decidí visitar la fuente del Duero y tomé en Soria el coche de Burgos que había de llevarme hasta Cidones. Me acomodé en la delantera del mayoral y entre dos viajeros: un indiano que tornaba de Méjico a su aldea natal, escondida en tierra de pinares, y un viajero campesino que venía de Barcelona donde embarcara a dos de sus hijos para el Plata. No cruzaréis la alta estepa de Castilla sin encontrar gentes que os hablen de Ultramar.
Tomamos la ancha carretera de Burgos, dejando a nuestra izquierda el camino de Osma, bordeado de chopos que el otoño comenzaba a dorar. Soria quedaba a nuestra espalda entre grises colinas y cerros pelados. Soria mística y guerrera, guardaba antaño la puerta de Castilla, como una barbacana hacia los reinos moros que cruzó el Cid en su destierro. El Duero, en torno a Soria, forma una curva de ballesta. Nosotros llevábamos la dirección del venablo.
El indiano me hablaba de Veracruz, mas yo escuchaba al campesino que discutía con el mayoral sobre un crimen reciente. En los pinares de Duruelo, una joven vaquera había aparecido cosida a puñaladas y violada después de muerta. El campesino acusaba a un rico ganadero de Valdeavellano, preso por indicios en la cárcel de Soria, como autor indudable de tan bárbara fechoría, y desconfiaba de la justicia porque la víctima era pobre. En las pequeñas ciudades, las gentes se apasionan del juego y de la política, como en las grandes, del arte y de la pornografía —ocios de mercaderes—, pero en los campos sólo interesan las labores que reclaman la tierra y los crímenes de los hombres.

— ¿Va usted muy lejos? —pregunté al campesino.
—A Covaleda, señor —me respondió—. ¿Y usted?
—El mismo camino llevo, porque pienso subir a Urbión y tomaré el valle del Duero. A la vuelta bajaré a Vinuesa por el puerto de Santa Inés.
—Mal tiempo para subir a Urbión. Dios le libre de una tormenta en aquella sierra.

Llegados a Cidones, nos apeamos el campesino y yo, despidiéndonos del indiano, que continuaba su viaje en la diligencia hasta San Leonardo, y emprendimos en sendas caballerías el camino de Vinuesa.
Siempre que trato con hombres del campo, pienso en lo mucho que ellos saben y nosotros ignoramos, y en lo poco que a ellos importa conocer cuánto nosotros sabemos.
El campesino cabalgaba delante de mí, silencioso. El hombre de aquellas tierras, serio y taciturno, habla cuando se le interroga, y es sobrio en la respuesta. Cuando la pregunta es tal que pudiera excusarse, apenas se digna contestar. Sólo se extiende en advertencias inútiles sobre las cosas que conoce bien, o cuando narra historias de la tierra.
Volví los ojos al pueblecillo que dejábamos a nuestra espalda. La iglesia, con su alto campanario coronado por un hermoso nido de cigüeñas, descuella sobre unas cuantas casuchas de tierra. Hacia el camino real destacase la casa de un indiano, contrastando con el sórdido caserío. Es un hotelito moderno y mundano, rodeado de jardín y verja.
Frente al pueblo se extiende una calva serrezuela de rocas grises, surcadas de grietas rojizas.
Después de cabalgar dos horas, llegamos a la Muedra, una aldea a medio camino entre Cidones y Vinuesa, y a pocos pasos cruzamos un puente de madera sobre el Duero.

—Por aquel sendero —me dijo el campesino, señalando a su diestra— se va a las tierras de Alvargonzález; campos malditos hoy; los mejores, antaño, de esta comarca.
— ¿Alvargonzález es el nombre de su dueño? —le pregunté.
—Alvargonzález —me respondió— fue un rico labrador; mas nadie lleva ese nombre por estos contornos. La aldea donde vivió se llama como él se llamaba: Alvargonzález, y tierras de Alvargonzález a los páramos que la rodean. Tomando esa vereda llegaríamos allá antes que a Vinuesa por este camino. Los lobos, en invierno, cuando el hambre les echa de los bosques, cruzan esa aldea y se les oye aullar al pasar por las majadas que fueron de Alvargonzález, hoy vacías y arruinadas.

Siendo niño, oí contar a un pastor la historia de Alvargonzález, y sé que anda escrita en papeles y que los ciegos la cantan por tierras de Berlanga.
Roguéle que me narrase aquella historia, y el campesino comenzó así su relato:
Siendo Alvargonzález mozo, heredó de sus padres rica hacienda. Tenía casa con huerta y colmenar, dos prados de fina hierba, campos de trigo y de centeno, un trozo de encinar no lejos de la aldea, algunas yuntas para el arado, cien ovejas, un mastín y muchos lebreles de caza.
Prendóse de una linda moza en tierras del Burgo, no lejos de Berlanga, y al año de conocerla la tomó por mujer. Era Polonia, de tres hermanas, la mayor y la más hermosa, hija de labradores que llaman los Peribáñez, ricos en otros tiempos, entonces dueños de menguada fortuna.
Famosas fueron las bodas que se hicieron en el pueblo de la novia y las tornabodas que celebró en su aldea Alvargonzález. Hubo vihuelas, rabeles, flautas y tamboriles, danza aragonesa y fuego al uso valenciano. De la comarca que riega el Duero, desde Urbión donde nace, hasta que se aleja por tierras de Burgos, se habla de las bodas de Alvargonzález, y se recuerdan las fiestas de aquellos días, porque el pueblo no olvida nunca lo que brilla y truena.
Vivió feliz Alvargonzález con el amor de su esposa y el medro de sus tierras y ganados. Tres hijos tuvo Alvargonzález, y, ya crecidos, puso el mayor a cuidar huerta y abejar, otro al ganado, y mandó al menor a estudiar en Osma, porque lo destinaba a la Iglesia.
Mucha sangre de Caín tiene la gente labradora. La envidia armó pelea en el hogar de Alvargonzález. Casáronse los mayores, y el buen padre tuvo nueras que antes de darle nietos, le trajeron cizaña. Malas hembras y tan codiciosas para sus casas, que sólo pensaban en la herencia que les cabría a la muerte de Alvargonzález, y por ansia de lo que esperaban no gozaban lo que tenían.
El menor, a quien los padres pusieron en el seminario, prefería las lindas mozas a rezos y latines, y colgó un día la sotana, dispuesto a no vestirse más por la cabeza.
Declaró que estaba dispuesto a embarcarse para las Américas. Soñaba con correr tierras y pasar los mares, y ver el mundo entero.
Mucho lloró la madre. Alvargonzález vendió el encinar, y dio a su hijo cuanto había de heredar.

—Toma lo tuyo, hijo mío, y que Dios te acompañe. Sigue tu idea y sabe que mientras tu padre viva, pan y techo tienes en esta casa; pero a mi muerte, todo será de tus hermanos.

Ya tenía Alvargonzález la frente arrugada, y por la barba le plateaba el bozo de la cara azul de la cara. Eran sus hombros todavía robustos y erguida la cabeza, que sólo blanqueaba en las sienes.
Una mañana de otoño salió solo de su casa; no iba como otras veces, entre sus finos galgos, terciada a la espalda la escopeta. No llevaba arreo de cazador ni pensaba en cazar. Largo camino anduvo bajo los álamos amarillos de la ribera, cruzó el encinar y, junto a una fuente que un olmo gigantesco sombreaba, detúvose fatigado. Enjugó el sudor de su frente, bebió algunos sorbos de agua y acostóse en la tierra.
Y a solas hablaba con Dios Alvargonzález diciendo: «Dios, mi señor, que colmaste las tierras que labran mis manos, a quien debo pan en mi mesa, mujer en mi lecho y por quien crecieron robustos los hijos que engendré, por quien mis majadas rebosan de blancas merinas y se cargan de fruto los árboles de mi huerto y tienen miel las colmenas de mi abejar; sabe, Dios mío, que sé cuanto me has dado, antes que me lo quites».
Se fue quedando dormido mientras así rezaba; porque la sombra de las ramas y el agua que brotaba la piedra, parecían decirle: Duerme y descansa.
Y durmió Alvargonzález, pero su ánimo no había de reposar porque los sueños aborrascan el dormir del hombre.
Y Alvargonzález soñó que una voz le hablaba, y veía como Jacob una escala de luz que iba del cielo a la tierra. Sería tal vez la franja del sol que filtraban las ramas del olmo.
Difícil es interpretar los sueños que desatan el haz de nuestros propósitos para mezclarlos con recuerdos y temores. Muchos creen adivinar lo que ha de venir estudiando los sueños. Casi siempre yerran, pero alguna vez aciertan. En los sueños malos, que apesadumbran el corazón del durmiente, no es difícil acertar. Son estos sueños memorias de lo pasado, que teje y confunde la mano torpe y temblorosa de un personaje invisible: el miedo.
Soñaba Alvargonzález en su niñez. La alegre fogata del hogar, bajo la ancha y negra campana de la cocina y en torno al fuego, sus padres y sus hermanos. Las nudosas manos del viejo acariciaban la rubia candela. La madre pasaba las cuentas de un negro rosario. En la pared ahumada, colgaba el hacha reluciente, con que el viejo hacía leña de las ramas de roble.
Seguía soñando Alvargonzález, y era en sus mejores días de mozo. Una tarde de verano y un prado verde tras de los muros de una huerta. A la sombra, y sobre la hierba, cuando el sol caía, tiñendo de luz anaranjada las copas de los castaños, Alvargonzález levantaba el odre de cuero y el vino rojo caía en su boca, refrescándole la seca garganta. En torno suyo estaba la familia de Peribáñez: los padres y las tres lindas hermanas. De las ramas de la huerta y de la hierba del prado se elevaba una armonía de oro y cristal, como si las estrellas cantasen en la tierra antes de aparecer dispersas en el cielo silencioso. Caía la tarde y sobre el pinar oscuro aparecía, dorada y jadeante, la luna llena, hermosa luna del amor, sobre el campo tranquilo.
Como si las hadas que hilan y tejen los sueños hubiesen puesto en sus ruecas un mechón de negra lana, ensombrecióse el soñar de Alvargonzález, y una puerta dorada abrióse lastimando el corazón del durmiente.
Y apareció un hueco sombrío y al fondo, por tenue claridad iluminada, el hogar desierto y sin leña. En la pared colgaba de una escarpia el hacha bruñida y reluciente.
El sueño abrióse al claro día. Tres niños juegan a la puerta de la casa. La mujer vigila, cose, y a ratos sonríe. Entre los mayores brinca un cuervo negro y lustroso de ojo acerado.

—Hijos, ¿qué hacéis? —les pregunta.

Los niños se miran y callan.

—Subid al monte, hijos míos, y antes que caiga la noche, traedme un brazado de leña.

Los tres niños se alejan. El menor, que ha quedado atrás, vuelve la cara y su madre lo llama. El niño vuelve hacia la casa y los hermanos siguen su camino hacia el encinar.
Y es otra vez el hogar, el hogar apagado y desierto, y en el muro colgaba el hacha reluciente.
Los mayores de Alvargonzález vuelven del monte con la tarde, cargados de estepas. La madre enciende el candil y el mayor arroja astillas y jaras sobre el tronco de roble, y quiere hacer el fuego en el hogar, cruje la leña y los tueros, apenas encendidos, se apagan. No brota la llama en el lar de Alvargonzález. A la luz del candil brilla el hacha en el muro, y esta vez parece que gotea sangre.

—Padre, la hoguera no prende; está la leña mojada.

Acude el segundo y también se afana por hacer lumbre. Pero el fuego no quiere brotar.

El más pequeño echa sobre el hogar un puñado de estepas, y una roja llama alumbra la cocina. La madre sonríe, y Alvargonzález coge en brazos al niño y lo sienta en sus rodillas, a la diestra del fuego.

—Aunque último has nacido, tú eres el primero en mi corazón y el mejor de mi casta; porque tus manos hacen el fuego.

Los hermanos, pálidos como la muerte, se alejan por los rincones del sueño. En la diestra del mayor brilla el hacha de hierro.
Junto a la fuente dormía Alvargonzález, cuando el primer lucero brillaba en el azul, y una enorme luna teñida de púrpura se asomaba al campo ensombrecido. El agua que brotaba de la piedra parecía relatar una historia vieja y triste: la historia del crimen en el campo.
Los hijos de Alvargonzález caminaban silenciosos, y vieron al padre dormido junto a la fuente. Las sombras que alargaban la tarde llegaron al durmiente antes que los asesinos. La frente de Alvargonzález tenía un tachón sombrío entre las cejas, como la huella de una segur sobre el tronco de un roble. Soñaba Alvargonzález que sus hijos venían a matarle, y al abrir los ojos vio que era cierto lo que soñaba.
Mala muerte dieron al labrador, los malos hijos, a la vera de la fuente. Un hachazo en el cuello y cuatro puñaladas en el pecho pusieron fin al sueño de Alvargonzález. El hacha que tenían de sus abuelos y que tanta leña cortó para el hogar, tajó el robusto cuello que los años no habían doblado todavía, y el cuchillo con que el buen padre cortaba el pan moreno que repartía a los suyos en torno a la mesa, hendido había el más noble corazón de aquella tierra. Porque Alvargonzález era bueno para su casa, pero era también mucha su caridad en la casa del pobre. Como padre habían de llorarle cuantos alguna vez llamaron a su puerta, o alguna vez le vieron en los umbrales de las suyas.
Los hijos de Alvargonzález no saben lo que han hecho. Al padre muerto arrastran hacia un barranco, por donde corre un río que busca al Duero. Es un valle sombrío lleno de helechos, hayedos y pinares.
Y lo llevan a la Laguna Negra, que no tiene fondo, y allí lo arrojan con una piedra atada a los pies. La laguna está rodeada de una muralla gigantesca de rocas grises y verdosas, donde anidan las águilas y los buitres. Las gentes de la sierra en aquellos tiempos no osaban acercarse a la laguna ni aun en los días claros. Los viajeros que, como usted, visitan hoy estos lugares, han hecho que se les pierda el miedo.

Los hijos de Alvargonzález tornaban por el valle, entre los pinos gigantescos y las hayas decrépitas. No oían el agua que sonaba en el fondo del barranco. Dos lobos asomaron, al verles pasar. Los lobos huyeron espantados. Fueron a cruzar el río, y el río tomó por otro cauce, y en seco lo pasaron. Caminaban por el bosque para tornar a su aldea con la noche cerrada, y los pinos, las rocas y los helechos por todas partes les dejaban vereda como si huyeran de los asesinos. Pasaron otra vez junto a la fuente, y la fuente, que contaba su vieja historia, calló mientras pasaban, y aguardó a que se alejasen para seguir contándola.
Así heredaron los malos hijos la hacienda del buen labrador que una mañana de otoño salió de su casa, y no volvió ni podía volver. Al otro día se encontró su manta cerca de la fuente y un reguero de sangre camino del barranco. Nadie osó acusar del crimen a los hijos de Alvargonzález, porque el hombre del campo teme al poderoso, y nadie se atrevió a sondar la laguna, porque hubiera sido inútil. La laguna jamás devuelve lo que se traga. Un buhonero que erraba por aquellas tierras fue preso y ahorcado en Soria, a los dos meses, porque los hijos de Alvargonzález le entregaron a la justicia, y con testigos pagados lograron perderle.
La maldad de los hombres es como la Laguna Negra, que no tiene fondo.
La madre murió a los pocos meses. Los que la vieron muerta una mañana, dicen que tenía cubierto el rostro entre las manos frías y agarrotadas.
El sol de primavera iluminaba el campo verde, y las cigüeñas sacaban a volar a sus hijuelos en el azul de los primeros días de mayo. Crotoraban las codornices entre los trigos jóvenes; verdeaban los álamos del camino y de las riberas, y los ciruelos del huerto se llenaban de blancas flores. Sonreían las tierras de Alvargonzález a sus nuevos amos, y prometían cuanto habían rendido al viejo labrador.
Fue un año de abundancia en aquellos campos. Los hijos de Alvargonzález comenzaron a descargarse del peso de su crimen, porque a los malvados muerde la culpa cuando temen el castigo de Dios o de los hombres; pero si la fortuna ayuda y huye el temor, comen su pan alegremente, como si estuviera bendito.
Mas la codicia tiene garras para coger, pero no tiene manos para labrar. Cuando llegó el verano siguiente, la tierra, empobrecida, parecía fruncir el ceño a sus señores.
Entre los trigos había más amapolas y hierbajos, que rubias espigas. Heladas tardías habían matado en flor los frutos de la huerta. Las ovejas morían por docenas porque una vieja, a quien se tenía por bruja, les hizo mala hechicería. Y si un año era malo, otro peor le seguía. Aquellos campos estaban malditos, y los Alvargonzález venían tan a menos, como iban a más querellas y enconos entre las mujeres. Cada uno de los hermanos tuvo dos hijos que no pudieron lograrse, porque el odio había envenenado la leche de las madres.
Una noche de invierno, ambos hermanos y sus mujeres rodeaban el hogar donde ardía un fuego mezquino que se iba extinguiendo poco a poco. No tenían leña, ni podían buscarla a aquellas horas. Un viento helado penetraba por las rendijas del postigo, y se le oía bramar en la chimenea. Fuera, caía la nieve en torbellinos. Todos miraban silenciosos las ascuas mortecinas, cuando llamaron a la puerta.

—¿Quién será a estas horas? —dijo el mayor—. Abre tú. Todos permanecieron inmóviles sin atreverse a abrir. Sonó otro golpe en la puerta y una voz que decía:
—Abrid, hermanos.
—¡Es Miguel! Abrámosle.

Cuando abrieron la puerta, cubierto de nieve y embozado en un largo capote, entró Miguel, el menor de Alvargonzález, que volvía de las Indias.
Abrazó a sus hermanos, y se sentó con ellos cerca del hogar. Todos quedaron silenciosos. Miguel tenía los ojos llenos de lágrimas, y nadie le miraba frente a frente. Miguel, que abandonó su casa siendo niño, tornaba hombre y rico. Sabía las desgracias de su hogar, mas no sospechaba de sus hermanos. Era su porte, caballero. La tez morena, algo quemada, y el rostro enjuto, porque las tierras de Ultramar dejan siempre huella, pero en la mirada de sus grandes ojos brillaba la juventud. Sobre la frente, ancha y tersa, su cabello castaño caía en finos bucles. Era el más bello de los tres hermanos, porque al mayor le afeaba el rostro lo espeso de las cejas velludas, y al segundo, los ojos pequeños, inquietos y cobardes, de hombre astuto y cruel.
Mientras Miguel permanecía mudo y abstraído, sus hermanos le miraban al pecho, donde brillaba una gruesa cadena de oro.
El mayor rompió el silencio, y dijo:

—¿Vivirás con nosotros?

—Si queréis —contestó Miguel—. Mi equipaje llegará mañana.

—Unos suben y otros bajan —añadió el segundo—. Tú traes oro y nosotros, ya ves, ni leña tenemos para calentarnos.

El viento batía la puerta y el postigo, y aullaba en la chimenea. El frío era tan grande, que estremecía los huesos.
Miguel iba a hablar cuando llamaron otra vez a la puerta. Miró a sus hermanos como preguntándoles quién podría ser a aquellas horas. Sus hermanos temblaron de espanto.
Llamaron otra vez, y Miguel abrió.
Apareció el hueco sombrío de la noche, y una racha de viento le salpicó de nieve el rostro. No vio a nadie en la puerta, mas divisó una figura que se alejaba bajo los copos blancos. Cuando volvió a cerrar, notó que en el umbral había un montón de leña. Aquella noche ardió una hermosa llama en el hogar de Alvargonzález.
Fortuna traía Miguel de las Américas, aunque no tanta como soñara la codicia de sus hermanos. Decidió afincar en aquella aldea donde había nacido, mas como sabía que toda la hacienda era de sus hermanos, les compró una parte, dándoles por ella mucho más oro del que nunca había valido. Cerróse el trato, y Miguel comenzó a labrar en las tierras malditas.
El oro devolvió la alegría al corazón de los malvados. Gastaron sin tino en el regalo y el vicio y tanto mermaron su ganancia, que al año volvieron a cultivar la tierra abandonada.
Miguel trabajaba de sol a sol. Removió la tierra con el arado, limpióla de malas hierbas, sembró trigo y centeno, y mientras los campos de sus hermanos parecían desmedrados y secos, los suyos se colmaron de rubias y macizas espigas. Sus hermanos le miraban con odio y con envidia. Miguel les ofreció el oro que le quedaba a cambio de las tierras malditas.
Las tierras de Alvargonzález eran ya de Miguel, y a ellas tornaba la abundancia de los tiempos del viejo labrador. Los mayores gastaban su dinero en locas francachelas. El juego y el vino llevábanles otra vez a la ruina.
Una noche volvían borrachos a su aldea, porque habían pasado el día bebiendo y festejando en una feria cercana. Llevaba el mayor el ceño fruncido y un pensamiento feroz bajo la frente.

—¿Cómo te explicas tú la suerte de Miguel? —dijo a su hermano.

«La tierra le colma de riquezas, y a nosotros nos niega un pedazo de pan.»

—Brujería y artes de Satanás —contestó el segundo.

Pasaba cerca de la huerta, y se les ocurrió asomarse a la tapia. La huerta estaba cuajada de frutos. Bajo los árboles, y entre los rosales, divisaron un hombre encorvado hacia la tierra.

—Mírale —dijo el mayor—. Hasta de noche trabaja.

—¡Eh!, Miguel —le gritaron.

Pero el hombre aquel no volvía la cara. Seguía trabajando en la tierra, cortando ramas o arrancando hierbas. Los dos atónitos borrachos achacaron al vino que les aborrascaba la cabeza el cerco de luz que parecía rodear la figura del hortelano. Después, el hombre se levantó y avanzó hacia ellos sin mirarles, como si buscase otro rincón del huerto para seguir trabajando. Aquel hombre tenía el rostro del viejo labrador. ¡De la laguna sin fondo había salido Alvargonzález para labrar el huerto de Miguel!
Al día siguiente, ambos hermanos recordaban haber bebido mucho vino y visto cosas raras en su borrachera. Y siguieron gastando su dinero hasta perder la última moneda. Miguel labraba sus tierras, y Dios le colmaba de riqueza.
Los mayores volvieron a sentir en sus venas la sangre de Caín, y el recuerdo del crimen les azuzaba al crimen.
Decidieron matar a su hermano, y así lo hicieron.
Ahogáronle en la presa del molino, y una mañana apareció flotando sobre el agua.
Los malvados lloraron aquella muerte con lágrimas fingidas, para alejar sospechas en la aldea donde nadie les quería. No faltaba quien les acusase del crimen en voz baja, aunque ninguno osó llevar pruebas a la justicia.
Y otra vez volvió a los malvados la tierra de Alvargonzález.
Y el primer año tuvieron abundancia, porque cosecharon la labor de Miguel, pero al segundo la tierra se empobreció.
Un día, seguía el mayor encorvado sobre la reja del arado que abría penosamente un surco en la tierra. Cuando volvió los ojos, reparó que la tierra se cerraba y el surco desaparecía.
Su hermano cavaba en la huerta, donde sólo medraban las malas hierbas, y vio que de la tierra brotaba sangre. Apoyado en la azada contemplaba la huerta, y un frío sudor corría por su frente.
Otro día, los hijos de Alvargonzález tomaron silenciosos el camino de la Laguna Negra.
Cuando caía la tarde, cruzaban por entre las hayas y los pinos.
Dos lobos que se asomaron a verles, huyeron espantados.
Al llegar a la laguna contemplaron un momento el agua tranquila.
¡Padre!, gritaron, y cuando en los huecos de las rocas el eco repetía: ¡padre!, ¡padre!, ¡padre!, ya se los había tragado el agua de la laguna sin fondo.

Antonio Machado

Carta abierta a los candidatos a la alcaldia de Torrubia de Soria

NUESTRO ÚNICO CAMINO PARA NO PERDER EL ÚLTIMO TREN

 Como personas que hemos nacido, crecido, formado durante la juventud en Torrubia de Soria, y como parte muy interesada en el futuro de nuestro pueblo, queremos plantear sobre blanco y negro, unas sugerencias que consideramos básicas. A la vez las creemos necesarias, muy a tener en cuenta para los próximos años y para poner en marcha desde el minuto siguiente de la conclusión de las elecciones municipales del próximo mes de mayo. Desde aquí queremos dar muchos ánimos a todos los candidatos y poner a disposición de todos y, especialmente del que resulte elegido alcalde, todos nuestros humildes conocimientos e ilusiones para favorecer el desarrollo de nuestro querido pueblo. Nuestras ideas no son improvisadas sino fruto de una concienzuda reflexión. Por supuesto que es el comienzo de otras muchas.

Torrubia de Soria se encuentra desde hace ya tiempo en caída libre, igual que nuestra comarca y provincia. Diariamente lo leemos en la prensa provincial y nacional. Nuestro pueblo nos necesita a todos y no podemos dejarle abandonado mirando para otro lado. Los problemas únicamente se pueden resolver abordándolos claramente y conociendo su autentica magnitud. Ya es hora de cambiar esa dinámica de trote cochinero, como vulgarmente se dice, que no nos lleva a ninguna parte. Necesitamos saber lo que somos, lo que tenemos y dónde queremos ir para construir nuestro proyecto de futuro. Ya sabemos que las necesidades son muchas y los recursos escasos. Por eso es preciso acertar en las prioridades.
Hemos tenido la inmensa suerte de nacer aquí y mamar en las más profundas enseñanzas y vivencias de nuestros mayores. Queremos conservar y potenciar, en la medida de lo posible, la herencia cultural que hemos recibido. Cuando decimos haber nacido o mamar, nos referimos a todas las personas que quieren como nosotros a Torrubia de Soria, junto a Tordesalas y a Sauquillo de Alcázar. Guardamos como un tesoro todos sus valores, virtudes y defectos, que son muchos.

Nuestro núcleo poblacional cada día tiene menos habitantes. Hace años que no se casa nadie en nuestra monumental iglesia de San Miguel, hace muchos años que no nace ningún niño en el pueblo, hace años que no tenemos la escuela abierta, hace 30 años que se cerró la línea de ferrocarril. En ésta dinámica es muy difícil que se incorporen personas a vivir establemente aquí y que haya alguna actividad distinta a la agricultura y ganadería. Hay que plantearse hacer algo nuevo, diferente y complementario que nos ilusione a todos y que genere un importante valor añadido. Algo que merezca mucho la pena intentar. El futuro hay que ganárselo día a día y no esperar a que otros nos lo hagan por arte de magia, ya que esto difícilmente ocurrirá.
Va siendo hora, que se comience a valorar en todo su valor el esfuerzo y dedicación que se está haciendo por muchas personas en beneficio de Torrubia. Son personas, que no tienen ningún interés económico personal, que quieren al pueblo y son muy sensibles con nuestra historia y nuestro futuro. Por ello son merecedoras de que sus ideas y proyectos novedosos se tengan en cuenta y se apoyen incondicionalmente. Las ideas escasean en estos tiempos, son como una necesaria ráfaga de aire fresco además son un bien muy apreciado en todo el mundo.

Grave error se cometería si se creyese que únicamente los que tienen hoy alguna actividad productiva en el pueblo, son los únicos que aportan o pueden contribuir de forma exclusiva a generar riqueza y bienestar a nuestra comunidad. De hecho creemos que a largo plazo generarán escasas expectativas de futuro como comunidad. La máquina productiva global terminará por hacerlo algo muy residual hasta convertirlo en un cortijo con cuatro empleados y que con seguridad residirán fuera del pueblo. Toda su industria se limitará, a una (a lo sumo dos) explotación agrícola y ganadera defendida con vallas eléctricas y como mucho un vigilante con un todoterreno y rodeados de perros guardianes. Grave error sería despreciar todo el apoyo y conocimientos de los que sin residir allí, todos los días trabajan por hacer el pueblo más rico, en un sentido amplio y más conocido por muchos estudiosos del mundo sugestivo de la literatura y cultura en general. Todos los que hablen despectivamente sobre éstos trabajadores incansables, amantes de Torrubia de Soria, carecen de objetividad y merecen que se les llame egoístas, materialistas de corto recorrido y que les importa muy poco Torrubia de Soria. No creemos en un proyecto único, exclusivo y excluyente que por supuesto rechazamos. El acierto consistirá en poner a todos juntos a trabajar con ilusión, persiguiendo un bien común, con independencia de su lugar de residencia. Claro que en algunos momentos creeremos que avanzamos despacio o que incluso hemos cometido algún error, pero habrá que poner toda la carne en el asador y aprovechar el último tren que pasa a nuestro lado. Sabemos que será difícil pero es posible y rectificar es de sabios.

Torrubia de Soria tiene una historia y patrimonio muy importante y merece que se difunda a nivel provincial y nacional. Contamos con fuerza humana suficiente para desarrollar y exponer en todos los foros necesarios, nuestra gran riqueza cultural .Aquí es donde les pediríamos la máxima atención, esfuerzo y recursos. Se puede encontrar un punto de inflexión y un nuevo enfoque para el pueblo. Hay que elevar el nivel y no creer que manteniendo la situación mortecina actual lleva a ninguna parte. Cada día que pasa sin hacerse nada sobre este importante asunto hace que la situación sea más grave.

El principal y más importante objetivo a corto plazo es poner en situación de revista nuestros museos. Hay que mantenerlos como nuestra mayor riqueza que son y nuestro gran escaparate. Hay que enriquecerlos dotándolos de todo material que ya poseemos y del que sin duda habrá que adquirir. Hoy es imposible su exposición casi permanente por falta de las más elementales medidas seguridad, accesibilidad, luminosidad y limpieza. Debemos todos prepararnos técnicamente para mostrarlos con orgullo. Lógicamente detrás se necesitará imaginación y buen trabajo para planificar algunos eventos necesarios para su adecuada rentabilización. Sin duda, pueden ser generadores de riqueza para el pueblo. Sabemos que es una tarea impresionante. Qué mal cumpliríamos con la herencia recibida, si no somos capaces de ver que nuestro futuro como población existe y las oportunidades son cada vez más escasas. El proyecto además de ilusionante y sin necesidad de grandes inversiones puede dar resultados positivos en el corto y medio plazo. Todos juntos lo podemos conseguir y lo tenemos que intentar ya.

JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN “CLUB BARDERAS DEL MONCAYO”

 

 

 

Don Zoilo

20060808_0331  Levanto la vista, el cielo azul claro, las últimas casas del suburbio. Parece que estoy viendo a don Zoilo en su casa de Torrubia, muerto ya hace años. De mediana estatura, regordete y colorado, calva su cabeza, cubierta siempre por una especie de cachirulo negro y una boina también, Excepto los días de precepto, que se cubría con amplia capa y sombrero de vuelo ancho.
Maestro de mis antepasados más próximos, con un gesto entre irónico y bondadoso al mismo tiempo, su comportamiento solía ser rígido, con una conducta ejemplar, eso sí, Escasas veces reía. Menos aún durante la clase, donde imponía su condición de enseñante con una rectitud mecánica que rayaba lo exagerado. El mínimo revoloteo de un muchacho, el mínimo despiste, solían ser castigados –a decir de sus alumnos- con severos golpes de vara de pino sobre la punta de los dedos o detrás de las orejas.
Ya jubilado paseaba siempre a pasos cortos en el carasol de su casa o por las eras, donde su negra figura destacaba como si viniese de un funeral. Observaba con curiosidad todo aquello que a su alrededor acontecía, sin un mal gesto, ni siguiera cuando aquel barullo que producían sus gallinas ponedoras amedrentadas por la inesperada presencia de algún perro de caza.
Siempre rezando. En casa, en la calle, sentado en un sillón o caminando despacio. En voz baja. Como un asceta moviendo los labios, pausada su mirada, sin levantar apenas los ojos de aquella tarea que le preocupaba tanto: la salvación de su alma.
Considerado en la parroquia como el conocedor más profundo, a él acudían algunos feligreses con una cualquiera de sus cuitas, papeletas que el resolvía con singular paciencia, siguiendo la broma, en un juego a la vez limpio y serio, como si se tratase del consejo del maestro más ingenioso del mundo.
Probablemente cobraría una miseria por haberle pegado toda su vida al catecismo, a las áreas y centiáreas y a las arrobas y medias azumbres, pues nada más en eso consistían sus enseñanzas. Poseía un huerto y tierras de labor que le proporcionaban algunas rentas.
Durante varios años fue para nosotros un misterio aquel hombre que nos hablaba con voz paternal a la entrada y salida de la iglesia y luego permanecía aislado, al margen de los convecinos dado que vivía en la última casa de la calle más alta, allí donde empezaban las eras y los corrales de las ovejas.
La mañana de Reyes nos invitaba todos los años a pasar por su casa. Aunque ya pasadas las pascuas y el año nuevo, él nos obsequiaba con una “perragorda” de cobre y una moneda de níquel de veinticinco céntimos años mas tarde. Uno a uno le dábamos la mano y le felicitamos el año nuevo y él nos contestaba con unos monosílabos llenos de dignidad a la vez que contaba las monedas que nos iba repartiendo.
-Muchas gracias, que usted lo pase bien- contestábamos nosotros gozosos.
En esos momentos España estaba en guerra y ya era otro el maestro que nos daba las clases. Don Julio era un joven alto y delgado que ya traía enseñanzas nuevas, nos hablaba de la guerra, de los desastres, y nosotros escribíamos el dictado, el teorema de Pitágoras, los ríos, las montañas y las reglas de ortografía.
Tuve como una sombra espesa, misteriosa, cuando supe la muerte de don Zoilo. Yo era ya mozo y vivía bastante alejado, entre montañas de números y billetes que nada tenían que ver con aquellos aguinaldos.
Así conservo todavía en la memoria a don Zoilo.

Don Zóilo Gil falleció el 04-02-1959 a los 92 años de edad D.E.P.

 

                                                                                              Raimundo Lozano Vellosillo

                                                                                                                                                                                                                        en

El Baulero y otros personajes.

Reseña de los actos de Semana Santa de 2015

Anunciados con antelación por la Junta directiva y publicados en la página web de la Asociación Gastronómica y Cultural Barderas del Moncayo, se llevaron a cabo con rigurosidad y una participación acorde con lo esperado. El Miércoles Santo se procedió a la instalación de una televisión Samsung de 48 pulgadas en la sede social y de esa forma se pudo disfrutar de la misma el resto de la semana. También se elaboró una magnífica limonada que pudo degustarse por todos los asistentes todos los días de la semana. La calidad fue reconocida y su degustación, acabó el domingo con toda la elaborada.
El día de Jueves Santo por la tarde se realizó el taller de rosquillas. Luisa, Conchita y Manolo (con ayudas varias) elaboraron una cantidad de ellas que fueron degustadas posteriormente por los asistentes hasta dar buena cuenta de todas. Fue una buena base para continuar con las tertulias después de varios meses sin vernos y para jugar a las cartas en juegos y corros diversos.
El Viernes Santo resultó muy intenso. Ya en la mañana se realizó la Asamblea General de Barderas del Moncayo con asistencia de 14 socios y con 24 delegaciones de voto. La gestión de la Junta directiva realizada en 2014, el balance de 2014 y el presupuesto para 2015 fueron aprobados por unanimidad. Se dio cuenta, y se aprobó, la instalación de un frigorífico grande y una estufa de calidad, para que nuestra sede sea muy confortable. También se aprobó que, entre las actividades del próximo verano, se realice una o dos excursiones entre varios destinos: Burgos, Monasterio de Silos, Tarazona/ Veruela, siendo elegida como primera opción la visita a Tarazona y el Monasterio de Veruela y como segunda visita ir a Silos y escuchar a los monjes cantar gregoriano. También se valoró una visita a las instalaciones de Soria Natural ubicada en Garray, junto a Numancia. La Junta directiva quedó encargada de proponer las fechas y características del/los viajes. Como dato importante dejar constancia de la incorporación a la Junta Directiva como vocal/ Delegada local a Olga Garcés, y desde aquí le damos nuestra enhorabuena. Esperamos que en la próxima Asamblea pueda incorporarse otro/a vocal para hacerse cargo de Actividades y Realización de Eventos y así dejar en cinco sus miembros.
Por la tarde, a las cinco, asistidos por Antonio, que ayuda a nuestro párroco José Antonio y que ya nos acompaño el año pasado, celebramos un acto religioso muy bonito. Se hizo lectura de la Pasión y se salió en procesión rezando el Vía Crucis hasta el cementerio. Una vez finalizado el acto religioso, se procedió a la ejecución de un taller de torrijas. Nuevamente la obtención de ese manjar fue muy bien valorada por los muchos expertos catadores. Se procedió a acompañarlas con una buena limonada, a jugar a las cartas con varios corros y diferentes juegos. También se hicieron otras tertulias y visionado de tv. Al final de la jornada se realizó un bingo multitudinario y todos disfrutamos mucho.
El sábado por la tarde, se realizó una barbacoa con asado de patatas y otros productos de la tierra como el chorizo y longaniza. La limonada también fue abundante. Antes se celebró el cumpleaños de Manolo y fuimos obsequiados por él y Marisa, con un buen café y magnifica tarta de mantequilla de Soria. La tarde quedó redonda, jugamos lo apetecido y finalizamos muy satisfechos. Hay que repetir.
A las diez de la mañana, tal como estaba previsto, Antonio presidio los actos religiosos del día. Procesión con la Virgen de luto y los Judíos que se encuentran en la plaza y allí se subasta quitar el manto negro y ponerla con el manto de alegría así como también la coronación. Después se celebró una misa.
Finalizados los actos religiosos la asociación ofreció un aperitivo de despedida en la sede. Allí muchos ya nos despedimos y pusimos rumbo a nuestros lugares de residencia ya que el lunes había compromisos adquiridos y además mucho tráfico. Quedamos todos emplazados para los próximos encuentros y pensando ya en el verano. Tenemos que ser por lo menos uno más que el año pasado.
Os convocamos y os esperamos.

 

Poesías de Raimundo Lozano

Mientras volvía de Torrubia de Soria, donde he pasado las vacaciones de Semana Santa, me hicieron saber de una entrevista que le habían hecho la semana pasada a nuestro paisano y amigo Raimundo Lozano. Nada más llegar a casa la he buscado en la red para publicarla y así compartirla con todos vosotros en la página de Barderas del Moncayo.
Os dejo el enlace a la entrevista y añado las poesías escritas, espero que os guste.

A TI

A ti, luz, artista, mujer poeta,
ventana abierta al mirador del mundo.
Rio dichoso con vergel profundo
espacio abierto al verso y la paleta.

Nunca en ti se acabara la meta
porque inmenso es tu sueño vagabundo.
En la huella de tu existir profundo
siempre luz sin naturaleza muerta.

Ideas de materias creativas,
jamás temblaste frente al lienzo blanco.
Jamás te vi desesperadamente.
Ni por falta de fe, indiferente.
Oh lucida mujer, ensueño y canto,
Ventana abierta a nuevas perspectivas…

 

AQUEL NIÑO QUE SOÑABA

Aquel niño que soñaba
y soñaba cantando.
Soñaba con tantas cosas…
-¡Soñaba tanto!

Siempre me acorde de ti,
niño cándido.
Querías ser hombre célebre
volar alto.

Mirar campos abiertos
como mira un árbol.
Llorar con lágrimas alegres
como lloran los álamos.
…¡No , con lágrimas amargas,
no!
-¡Hacen tanto daño!

 

HE SOÑADO ESTA NOCHE

He soñado esta noche
entre tus brazos.

Tu mano
sobre mi mano como
entonces, recorriendo
las calles, el sol
de la mañana
acompañándonos
inmutable.

El viento suave
de la primavera
repitiendo en los arboles
y en las esquinas
de las casas
aquella melodía
nunca olvidada.

Melodía cruel
por sernos nueva,
Indescifrable como nuestra
distancia triste,
que algunas noches vuelve.

Caído de las cumbres,
aventando ilusiones
y delirios,
solo, mi alma rota,
hoy despierto con gritos
de llamada,
acariciando tu ausencia
en el vacío.

Lamento inútil
que se pierde por los caminos
del alba.
Fijos los ojos
En la misma nube,
mientras mis manos
se desenredan de tus manos.

Mientras tu nombre
diluido
Desaparece lentamente,
Lentamente.

 

Raimundo Lozano Vellosillo.

 

 

 

Reedición de “Rimas. Leyendas y relatos orientales”

El pasado 22 de marzo salía publicada en la revista Culturamas, la entrevista hecha a María del Pilar Palomo y Jesús Rubio Jiménez por la publicación de la nueva revisión de las Rimas. Leyendas y relatos orientales de Gustavo Adolfo Bécquer.
En la entrada de hoy transcribo la entrevista entera, y también pongo un enlace a la revista CULTURAMAS,  que creo que una de las páginas de internet a tener en cuenta, si se quiere estar bien informado en las novedades en del mundo de la cultura

CULTURAMAS

Bécquer revive en una actualizada revisión de sus “Rimas. Leyendas y relatos orientales”

22 marzo 2015

«La vida de Gustavo Adolfo ha sido contada infinidad de veces, confundiendo en la mayor parte de las ocasiones vida y literatura, hasta hacer de él encarnación por excelencia del poeta romántico en el mundo hispánico».

Actualidad editorial:

81kJ1dMXY6L Llega a las librerías una nueva edición de uno de los nombres más populares y destacados de nuestra literatura, Gustavo Adolfo Bécquer. En esta última recopilación de sus famosas Rimas. Leyendas y relatos orientales (Fundación José Manuel Lara, 2015) dos reconocidos expertos becquerianos como son María del Pilar Palomo y Jesús Rubio Jiménez hacen una definitiva aproximación a este clásico indiscutible. El libro incluye una completa y renovada semblanza biográfica del autor sevillano y sendos análisis críticos de las dos obras mayores de Bécquer, cumbres del romanticismo que inauguran el camino de la modernidad. “Han sido revisadas las primeras ediciones en la prensa (añadiendo algunas nunca tenidas en cuenta), y también la bibliografía más reciente y los documentos biográficos, pero sin dejarse llevar por suposiciones”, explica Jesús Rubio. Han tenido que pasar decenios para que se sintiera la necesidad de contar su vida separándola de las visiones distorsionadas que tras su muerte dieron los amigos más cercanos, limpiándola de imaginarios episodios y apoyando la narración sobre todo en documentos que solamente han ido aflorando con cuentagotas. Hoy, es posible una narración ceñida a lo ocurrido con un seguimiento de sus pasos más preciso, pero que no merma su aliento romántico, sino que por el contrario ayuda a entender mejor su recorrido vital y sus planteamientos estéticos.

81VMTQIj+eLBécquer y su obra no se agotan, sino que sigue siendo un clásico europeo en el sentido estricto del término: resiste el paso del tiempo y hace que las nuevas expectativas de los lectores no queden defraudadas, sino que encuentran respuesta a sus inquietudes leyéndolo. De manera que hoy las Leyendas de Bécquer siguen teniendo un gran atractivo para los estudiosos de la literatura fantástica moderna y para los lectores en general, mientras que las Rimas, siguen nutriendo el discurso poético de los nuevos poetas en lengua española.

Desde la doble herencia de la lírica romántica europea y del redescubierto cantar popular andaluz, Bécquer crea en sus Rimas un nuevo modo poético. El intimismo que persigue expresar el mundo de los sentimientos queda apresado en el círculo de hierro de los poemas, que a la vez que reflejan el caos de la intuición artística, dan forma al logos del acto creador. También en las Leyendas la naturalidad de la escritura es pura apariencia, y lo experimentado o lo vivido se taracea con el escenario de la imaginación y los territorios oníricos, nunca del todo descifrados.

Por su experiencia y estudios sobre el tema, así como por sus anteriores ediciones del Libro de los Gorriones, la profesora Pilar Palomo se ha ocupado de la edición de las Rimas. Mientras que Jesús Rubio se ha hecho cargo de la nueva, rigurosa y despojada de falsos datos, revisión biográfica, con dos pilares clave: documentos de tipo administrativo y correspondencia personal que han permitido reconstruir su vida tanto personal como pública. También se ha encargado de hacer un acercamiento a la Leyendas, teniendo en cuenta las tendencias actuales más llamativas en su lectura: “como un clásico de la literatura fantástica europea, como un escritor especialmente dotado para el diálogo entre las distintas artes y con una escritura compleja desde el punto de vista de la técnica narrativa. Estas son las claves fundamentales para entender su modernidad”, apunta el profesor. Visión actualizada del gran poeta romántico en su vida, y en sus obras, teniendo en cuenta todas las versiones significativas conocidas, así como un comentario de cada texto, arropado siempre con la bibliografía más pertinente para el caso. En definitiva, un volumen que está llamado a convertirse el que podría ser más importante pórtico de presentación de las obras supremas de Bécquer.

.Rimas. Leyendas y relatos orientales.  Gustavo Adolfo Bécquer.  Edición de María del Pilar Palomo y Jesús Rubio.  Editorial Fundación José Manuel Lara, 2015.  380 páginas.  25,00 €

http://www.culturamas.es/blog/2015/03/22/becquer-revive-en-una-actualizada-revision-de-sus-rimas-leyendas-y-relatos-orientales/

Entrevista a Juan Carlos Gonzalo, Alcalde de Gómara

Esta entrevista la hizo V. Fernández  del Heraldo de Soria, a Juan Carlos Gonzalo alcalde de Gómara, hace aproximadamente un mes. Por circunstancias que no vienen al caso no la he podido poner en el blog antes. La público hoy para que podáis leerla, ya que creo que el tema del que habla Juan Carlos sigue siendo de actualidad.

Publicada en Heraldo de Soria por V. Fernández el día 16 de Febrero de 2015

El alcalde de Gómara teme que “en 15 años” la localidad “esté despoblada”

En los últimos tres años y medio, la población ha perdido “110 empadronados”, casi la mitad por fallecimiento.

La despoblación azota al medio rural soriano, pero unas comarcas están viviendo esta situación con mayor dureza que otras. Es el caso del Campo de Gómara, que en los últimos años ha visto mermado considerablemente su número de habitantes.
Gómara, localidad cabeza de comarca, ha perdido en algo menos de cuatro años más de un centenar de vecinos. Así lo confirmó el alcalde del municipio, Juan Carlos Gonzalo, quien explicó que en el tiempo que lleva de alcalde, “algo más de tres años y medio”, la localidad ha restado “en torno a 110 empadronados”. “Muchos se han ido pero otros se han empadronado en el Cielo”, explicó refiriéndose a la avanzada edad de muchos de sus vecinos.
Por ello, Gonzalo teme que “en 15 años Gómara sea un despoblado”.
El primer edil reconoce que es “un tema complicado”. “Estamos hablando de la necesidad de que la gente se asiente en el medio rural pero ¿de qué van a vivir?”, se preguntó. “Tal y como están las cosas la gente se va a donde hay trabajo pero es que aquí no tenemos nada de nada”, afirmó. “Si hubiera un pequeño negocio, una fábrica, un taller o algo que al menos diera trabajo a cinco o seis personas… pero como no tenemos infraestructuras quién va a querer apostar por una comarca cómo la nuestra”, lamentó. Además, explico que en el caso de que un empresario andaluz, por ejemplo, buscara una ubicación para su negocio se decantaría “por un lugar cercano a un aeropuerto o que tuviera autovías”.
El primer edil hizo referencia al “parón” del Cylog de Almenar, localidad cercana a Gómara, y lamentó que éste no vaya a atraer actividad. “En un principio se hablaba de que iban a pasar por allí unos 300 camiones diario y eso, además de generar puestos de trabajo en las propias instalaciones, también podría haber hecho que se crearan empresas de servicios”, comentó.
“Por no tener no tenemos ni una casa rural. Aquí el turismo parece que tampoco tiene mucho tirón”, lamentó.
A pesar de ello, el alcalde quiso reseñar la existencia de “seis o siete familias marroquíes que tienen niños y gracias a los cuales el colegio se mantiene abierto”. “Son casi los únicos jóvenes que hay en el pueblo. Están perfectamente adaptados al pueblo y participan en todas las actividades”, comentó.

Apoyo municipal

Gonzalo señaló que desde el Ayuntamiento desconocen la manera en la que salir de esta situación. “No tenemos la capacidad necesaria. Nos gustaría crear puestos de trabajo pero no podemos. Contamos con una residencia de ancianos municipal, aunque con gestión privada, pero ni siquiera está completa”, afirmó.
El alcalde aseguró que desde el Consistorio apoyarían “cualquier iniciativa empresarial que quisiera ubicarse en la localidad”
En la actualidad “duermen unas 200 personas” en Gómara y “las entidades locales y otras poblaciones apenas tienen habitantes, sólo Almenar, donde habrá algo más de 100 personas viviendo”.
“Gómara, como muchos otros, es un pueblo de verano. Tenemos las piscinas que, aunque son deficitarias, le dan algo de color y alegría al pueblo”, explicó.
Gonzalo aseguró que quiere ser “optimista”, algo que consideró en algunos momentos como “complicado”.

Cierre de la estación de servicio

Desde hace varias semanas, la estación de servicio de la localidad permanece cerrada. Un paso más hacia la despoblación, por lo que el alcalde intentó evitar el cierre de esta instalación, no lográndolo. “Está en manos de Repsol y antes de que se cerrara propusimos a gente del pueblo que se hiciera cargo de ella e incluso pusimos carteles para intentar que alguien se animara pero alguno que mostró su interés vio que no iba a ser rentable”, comentó el primer edil.
La estación de servicio más cercana se encuentra ahora a nueve kilómetros de distancia, en Almenar, y hasta allí tienen que desplazarse los vecinos que necesiten combustible. “También hay muchos que aprovechan a echar cuando van a Soria o a Almazán. Suelen ir a hacer compras y ya aprovechan porque en ocasiones hay gasolineras que tienen el combustible más barato”, explicó Gonzalo.
“Nos hubiera gustado que hubiera continuado abierta pero no ha podido ser”, aseguró.
Y es que tal y como comentó, “el centimazo sanitario también ha supuesto un problema, mayor en este tipo de zonas”. “Todo ha repercutido. Antes pasaba la carretera comarcal por delante de la gasolinera y ahora, con la variante, no. Y eso se nota. Al final la zona se ha quedado desangelada”, añadió.
Con el cierre de esta instalación, “el Campo de Gómara se queda sin estaciones de servicio”.
Gonzalo teme que una vez que la gasolinera haya cerrado “sea mucho más difícil volver a ponerla en marcha”. “Supongo que cuanto más tiempo pase sin usarse más revisiones y limpiezas a los tanques habrá que hacer porque más se deteriorará todo”, señaló.

Gonzalo, de nuevo candidato

Juan Carlos Gonzalo adelantó a HERALDO que volverá a ser el candidato del Partido Popular en las elecciones municipales de marzo. “Hay proyectillos de obras y mejoras pendientes de hacer para mantener el pueblo en condiciones y habrá que seguir”, explicó.
Uno de estos proyectos es el cambio de luminarias, que se viene realizando “gracias a los Planes Provinciales de la Diputación de Soria”. “Contamos con 170 luminarias y las vamos cambiando poco a poco”, comentó.
Gonzalo explicó que aunque está “muy contento” con el trato recibido por parte de sus vecinos, “no es fácil ser alcalde”. “Es una labor poco agradecida y en localidades como esta es duro porque inviertes muchas horas. Aunque lo haces con ganas a veces se hace complicado”, sentenció.

 VER EN HERALDO DE SORIA.ES

 

 

 

 

 

Actividades de S. Santa de 2015

20140417_0032p

Estas son las actividades que tiene prevista la Asociación para la Semana Santa 2015. Pedimos a quien quiera participar en las mismas, se lo comunique a algún miembro de la Junta Directiva, por teléfono o correo electrónico, a ser posible antes del día 30 de Marzo, para poder llevar una buena organización de los talleres. Esperamos que estas actividades sean del agrado de los socios.

Miércoles 01/04/2015 a) Pase de película
Jueves 02/04/2015 a) Degustación de limonada soriana
b) Taller de Roscos
c) Tertulia, juegos, pase de película.
d) Sorteo para velar al Cristo yacente
 Viernes  03/04/2015  Asamblea General Ordinaria de Socios a las 11:00 horas
a) Lectura de la Pasión según San Juan y Vía Crucis a las 17 Horas
b) Degustación de limonada soriana
c) Taller de Torrijas
d) Tertulia, juegos, pase de película.
 Sábado  04/04/2015 a) Degustación de limonada soriana
b) Merienda de patatas asadas
c) Tertulia, juegos, pase de película.
 Domingo  05/04/2015 a) Procesión y Misa a las 10 Horas
b) Aperitivo de despedida

2015-03-15 - Convocatoria de Asamblea General Ordinaria

Felicidades campeona

Emilia TwiterEste pasado fin de semana se celebró en el Palau Velódrom Lluís Puig de Valencia, el campeonato de España Junior de Atletismo en pista cubierta, donde nuestra socia Emília del Hoyo Pérez se proclamó campeona de España de Pentatlón femenino.
En pista cubierta esta combinada se compone de cinco pruebas, 60 metros vallas, salto de altura, lanzamiento de peso, salto de longitud y la carrera de 800 metros lisos.
Emília quedo primera en 60 metros vallas con un tiempo de 8” 92 centésimas, en lanzamiento de peso con 10,24 mts, y en salto de longitud con un salto de 5,51 mts. Segunda en la carrera de 800 metros con un tiempo de 2` 31”12 centésimas Y tercera en salto de altura con 1,59 mts, sumando un total de 3578 puntos, todo esto le valió la primera posición y por consiguiente la medalla de oro en el XLII Campeonato de España Junior en Pista Cubierta.
Emilia, en el Campeonato de Catalunya Absoluto, celebrado el pasado día 10 de enero hizo el récord catalán con 3754 puntos.
El 24 de Enero la selección española la convocó para ir a un encuentro internacional en Norgent Sur Oisen  cerca de París (Francia) e hizo 3665 puntos quedando sexta, siendo la mejor representante española.
Ahora toca descansar unos días y empezar los entrenos para la temporada al aire libre donde las combinadas se complican y se llama Heptatlón, a las pruebas del Pentatlón hay que añadir los 200 mts lisos y lanzamiento de jabalina.
Se dice en el mundillo atlético, que los atletas de las combinadas, son atletas completos por que defienden muchas disciplinas.
Desde la Asociación te deseamos muchos éxitos y te animamos para que puedas superar los retos que te propongas.

 

La Junta

Adiós a Florencia Santander Barrera

..Ayer día 7 de marzo te fuiste al cielo. Habías nacido en Torrubia de Soria en el año 1919 y después de una infancia y juventud feliz te enamoraste y te casaste en Torrubia con Cayetano Gil. De ese matrimonio nació nuestro amigo Pepe y como la felicidad es breve y la vida a veces da grandes reveses, tuviste la desgracia de quedarte viuda muy joven y con un hijo de muy corta edad. Hay que reconocer tus méritos por haber sabido salir adelante, por haber dado todo por tu hijo en aquellos tiempos tan difíciles de la posguerra y por haberle facilitado una formación excelentísima. Al final eso no es lo más importante, lo verdaderamente importante es que tú has sido una buena persona y tu hijo igual. Los que ya tenemos una edad recordamos a toda tu familia, padres, hermanos y abuelos siendo una parte importante de nuestro pueblo. Habéis sido unos buenos torrubianos y siempre tratando de conseguir lo mejor para el desarrollo y conocimiento cultural del mismo a pesar de la distancia de vuestra residencia.
..La asociación Cultural Barderas del Moncayo está en deuda con vosotros y no podemos dejar de recordar las numerosas aportaciones al conocimiento de nuestra cultura y raíces. Florencia has tenido unas facultades psíquicas perfectas hasta tu marcha, sentimos muchísimo tu ausencia y es una pérdida irreparable para todos nosotros. Desde allá, puedes seguir sintiéndote orgullosa porque tu hijo Pepe Gil Santander es un asociado muy distinguido y fiel continuador de tu herencia cultural. Es un colaborador incansable y siempre superándose en sus aportaciones.
..Para ti Pepe te enviamos un gran abrazo y decirte que puedes contar con nosotros para todo lo que puedas necesitar en éstos momentos tan duros. Decirte que sentimos mucho el fallecimiento de tu querida madre y que elevamos nuestras oraciones en éste momento para Florencia.

La Junta Directiva

El Ayuntamiento de Noviercas prevé derruir la casa donde vivió Gustavo Adolfo Bécquer

Noticia aparecía ayer en el periódico Diario de Soria

Los vecinos inician una recogida de firmas para evitar la demolición

33091_1

La Casa de los suegros de Gustavo Adolfo Bécquer situada en Noviercas (Soria) – A. Castaño / ICAL

El Ayuntamiento de Noviercas prevé derruir la casa donde vivió el poeta andaluz Gustavo Adolfo Bécquer con su mujer Casta Esteban, natural de Torrubia de Soria. El Consistorio adquirió el año pasado la casa para darle un uso cultural y evitar que terminara cayéndose debido a su mal estado.
El alcalde de la localidad, Pedro Millán, explicó a la agencia ICAL que con el objetivo de desarrollar el proyecto se requirió a un arquitecto la elaboración de un informe técnico sobre cómo llevar a cabo la rehabilitación de este edificio, que, en el siglo XIX, fue propiedad de los suegros del poeta sevillano.
El informe, según el regidor, determinó que la casa no reunía las condiciones necesarias de habitabilidad por lo que aconsejó el derribo atendiendo a las prescripciones de Patrimonio, que, a su vez, consideró que la fachada debería permanecer en pie y que su interior se debería reproducir en términos similares a los actuales.
La decisión de derribar el edificio, que ya ha sido publicada en el Boletín Oficial de la Provincia, no ha sido acogida con agrado por los vecinos de este municipio, que a lo largo de la última década han rendido tributo a este escritor a través de unas Jornadas Becquerianas y que promovió un casa-museo con una exposición permanente dedicada al escritor y su vinculación con la provincia.
De este modo, la Asociación Cultural Nueva Elevada comenzó, hace unos días, una recogida de firmas como forma de hacer presión y evitar el derribo. Su presidente, José Ignacio Pérez, destacó que no tiene sentido alguno demoler el edificio, ya que la esencia del mismo reside en que “Bécquer vivió en ella”. “Si la tiras ya no es  la casa de Bécquer”, consideró para asegurar que la fachada tampoco tiene ningún elemento destacable para su conservación.
Por su parte, el alcalde, que reconoce que no es partidario del derribo, alentó al colectivo a entregarle otro informe técnico que avale que no es necesario hacerlo y que basta con hacer una reforma integral para que se mantenga en pie. En este aspecto, aseguró que si es el caso, estaría dispuesto a estudiar ambas propuestas.
“La corporación toma esta decisión atendiendo a un informe técnico.  De momento, nos han informado de que no cabe la posibilidad de rehabilitación”, precisó para subrayar que no impondrá su decisión al pueblo y que oirá todas las propuestas posibles e incluso dilatará el asunto.
Las anteriores corporaciones municipales que precedieron a la actual barajaban la posibilidad de convertir esta casa en un lugar donde las nuevas promesas poéticas pudieran inspirarse y escribir su obra, tal y como hizo el autor de la leyenda de ‘El Monte de las Ánimas’.

PDF

Ver noticia en PDF

 

http://www.diariodesoria.es/noticias/provincia/ayuntamiento-noviercas-preve-derruir-casa-donde-vivio-gustavo-adolfo-becquer_33091.html

Agradecer al Diario de Soria las facilidades dadas para reproducir esta noticia

 


Jesús Martínez Vicente de Vera también nos ha dejado

El fin de semana pasado fue enterrado en el cementerio de Torrubia de Soria, Jesús Martínez Vicente de Vera, nacido en Sauquillo de Alcázar y hermano de Raimundo, alcalde de Torrubia de Soria. Su fallecimiento se produjo en Alemania días pasados. Recordamos a Jesús en sus años de juventud cuando vivía con su hermano y su hermana en la casa de sus padres de Sauquillo de Alcázar. A su familia se le apreciaba mucho y su padre Darío, era una buena persona. Es una pena que una persona tan joven no pueda seguir a nuestro lado. Nuestra asociación Barderas de Moncayo quiere transmitir a sus familiares directos y amigos, nuestro sentido pesar por tan importante pérdida. A Raimundo alcalde de nuestro pueblo y asociado a Barderas del Moncayo queremos decirle que en éstos duros momentos, estamos cercanos a él. Dedicamos una oración por su eterno descanso.

La Junta Directiva

Agradecimiento de la Comisión de la Iglesia de Torrubia de Soria

¡Muchas, muchísimas gracias por tu ayuda para mantener la Iglesia de Torrubia!

Hace unos meses nos poníamos en contacto con vosotros para pedir vuestra colaboración.

Urgía empezar con los arreglos del tejado de nuestra Iglesia pero no teníamos dinero. Planteamos empezar con lo más, más urgente y para ello os necesitábamos.

Fue decirlo y vuestra respuesta llegó inmediatamente en forma de donativos.

Gracias a ello hemos dado el primer paso: arreglar una parte del tejado que tenía riesgo de hundirse.

Se ha recogido más de lo necesario para esta urgencia que os comunicábamos y eso nos anima a continuar en el camino de mantener nuestra querida Iglesia en condiciones.

Gracias a vosotros se ha podido llevar a cabo este arreglo y os lo agradecemos de corazón.

Aprovechamos para agradecer a la Junta Directiva de la Asociación Barderas del Moncayo que desde el minuto uno ha colaborado activamente en la difusión de esta necesidad y nos sigue brindando su ayuda. Y, por supuesto, gracias a todos sus miembros.

Gracias por tu respuesta, gracias por tu generosidad, gracias por querer a Torrubia y por implicarte en su, en tu Iglesia.

Hemos dado un paso importante… poco a poco iremos caminando. ¡Estamos en contacto! ¡Te iremos informando!

 

La Comisión de la Iglesia de Torrubia

50 Aniversario del rodaje de Doctor Zhivago

Desc1Este año se celebra el 50 Aniversario del rodaje de “Doctor Zhivago“. En un principio se pensó rodar en Rusia, pero se descartó por motivos políticos, la novela estaba prohibida en la URSS, después de buscar localizaciones en varios países (Yugoslavia, Finlandia) fueron descartados por diferentes motivos, por ello el director David Lean se decidió por filmar en España, según el diseñador de producción John Box: “España tiene estudios cerca de unos paisajes adecuados para Zhivago. Tiene el tamaño y la escala necesaria. Hay locomotoras, hay extras y hay trabajos muy sofisticados, tanto de construcción como técnicos“.
A las afueras de Madrid, en Canillas, se construyeron los enormes decorados que rCardejón al fondoeconstruían la calle central de Moscú, con el Kremlin al fondo y la casa de los “Gromeko” al otro lado. También se levantó en Canillas, la zona más humilde de Moscú, donde vive “Lara“. Ochocientos obreros tardaron seis meses en terminar todos los escenarios.
Mientras tanto, en Soria se preparaban los decorados en los que se rodarían todas las escenas con nieve, los pronósticos anunciaban nevadas abundantes para ese invierno, por lo que se decidió empezar el rodaje en Madrid, con las escenas ambientadas en Moscú, esperando que llegasen las nieves a tierras sorianas.
La filmación empezó el 28 de diciembre de 1964 y avanzó a buen ritmo durante las primeras cuatro semanas, pero a finales de febrero de 1965 se estaban acabando las escenas moscovitas y no había ni rastro de nieve en Soria.
En el mesla casa de campo de Zhivago, en Candilichera de marzo llegaron las primeras nevadas, pero en cantidades muy pequeñas. Fue el invierno más templado que había conocido España en mucho tiempo y hubo que buscar soluciones drásticas.
John Box había preparado una fantástica mansión congelada para recrear las escenas en las que “Lara y Yuri” pasan sus últimos días juntos: una mansión llena de magia y misterio que se suponía iba a ser el escenario más impactante y emotivo. Como no llegaba la nieve, el diseñador de producción tuvo que ingeniárselas para que el palacio pareciera realmente helado: “Pedí al encargado cubos de cera blanca muy caliente y fui por todas partes echándola sobre los objetos, los muebles y todo; y cuando tenía el aspecto deseado, lo rociamos de agua helada. Y funcionó“. Además de esto, hubo que recurrir a otros trucos para simular la nieve de exteriores, como tLa cabaña de Yuri en Candilicheraoneladas de polvo de mármol sobre las áridas estepas sorianas, o plásticos extendidos que en la lejanía hacían el efecto de la nieve.
Llegó el mes de junio y la filmación continuaba. Muchos de los actores recuerdan el suplicio que suponía rodar con enormes prendas de abrigo en pleno verano: se filmaban simultáneamente diversas escenas que transcurrían en distintas estaciones del año y algunas secuencias invernales se rodaron a 40 grados de temperatura.
Soria entera vivió con apasionado interés el rodaje de toda la película y su extraordinaria recreación histórica. Para las escenas del tren se alquilaron tres locomotoras antiguas de vapor y 60 vagones ya desechados. Cuando vemoCampos de Cardejons las escenas en la casa de “Baríkino“, debemos saber que estamos en Soria. Lo curioso fue que se necesitaban paisajes de estepa, pero que tuvieran nieve. Se le prometió a todo el equipo que en Soria nevaría ese invierno, con total seguridad, y justo aquel invierno no cayó en Soria ni un solo copo de nieve.
Las colinas que hay al fondo de la casa los “Zhivago en Barikino parecen nevadas… pero atención porque la película tenía efectos especiales: Colocaron plásticos que al reflejar la luz del sol, daban la impresión de superficie nevada o helada. La nieve del exterior que rodea a la casa, es mármol blanco en polvo.
Como detalle macabro, decir que, el tren que lleva a “Barikino” a la familia de “Zhivago“, pasa por un pueblo arrasado, por “SAldealpozo.trenikov” (Villar del Campo) y una mujer con un bebe en brazos intenta subir al tren, la secuencia se rodó sin trampa ni cartón y cuando la mujer quiso subir, quedó enganchada, no pudiendo subir al tren en marcha, cayó sobre la vía y las ruedas le pasaron por encima de las piernas, por lo que tuvieron que amputárselas.
Tras diez meses de intenso rodaje, el 7 de octubre de 1965 terminó la filmación y las casi 31 horas de cinta rodada, se convirtió en 200 minutos, en tan sólo ocho semanas.
El 22 de diciembre de 1965 se estrenó la película en Estados Unidos y en abril del año siguiente en Inglaterra. Cuando a finales de octubre de 1966 se estrenó en España, todo el mundo fue a verla, algunos porque los diálogos habestación del Cañuelo, en la capital sorianaían sido doblados por Miguel Delibes, pero la mayoría, por verse en las secuencias de masas, por ver en ellas a alguno de sus parientes o por ver en la pantalla alguno de aquellos decorados que había tenido la oportunidad de pisar alguna vez.
Para todos, “Doctor Zhivago” fue una experiencia inolvidable, que hoy difícilmente se puede explicar.
La magia del cine, convirtió al Moncayo, en la cordillera de los “Urales; a la estación del Cañuelo de la capital soriana (antes de su última gran reforma), en la estación de “Yuriatin“. Candilichera acogió la casa de campo de “Zhivago en Barikino“.
Las inmediaciones del pantano de la Cuerda del Pozo, Gómara y su entorno, el cerro de San Miguel de Fuentetecha, Almenar, Aldelpozo, Matamala de Almazán, Abejar, Cidones, Cabrejas del Pinar, San Leonardo de Yagüe, Covaleda, Tardelcuende... toda la provincia se transformó en la Rusia de “Yuri Zhivago, el poeta y honesto médico ruso que se ve arrastrado por los avatares de la Revolución bolchevique y la posterior dictadura soviética.

 


Bibliografía:

http://www.filasiete.com/doczhivago.htm

http://perso.ya.com/asoafsoria/Zhivago/doctor_zhivago.htm

http://www.heraldodesoria.es

Las fotografias son propiedad de METRO GOLDWYN MAYER (WARNER HOME VIDEO)

Los carnavales

Dentro de dos días será Miércoles de Ceniza, que con el entierro de la sardina, marca el final del Carnaval y el comienzo de la Cuaresma, esto me trae el recuerdo del relato de Raimundo Lozano, en el que habla de cómo se eran los carnavales en Torrubia de Soria en los años 40-50, en plena posguerra.

“Semana, días jolgoriosos eran los carnavales. Prohibidos que estaba en toda España, decían, por eso de la guerra, mas no para nosotros. Eran la ventaja de vivir en un pueblo pequeño. La verdad que prohibidos sí que estaban. Cuanto menos, oficialmente. Días antes, tío Miguel, el pregonero, tirando de cornetín, metálico que era, muy sonoro, recorría las calles y plazas anunciando que tales festejos estaban prohibidos por orden del señor alcalde. Más nosotros sabíamos, chicos y mozos, que todo dependía de hablar con el alcalde y el cura, máximos responsables. El alcalde nos exigía, eso sí, que prometiésemos orden, y que le dijésemos quienes iban a ir totalmente disfrazados. Hecho que se cumplía, ya lo creo que se cumplía.

Aparte de los bailes de la tarde y noche, dos mozos el domingo de carnaval, y dos chicos el jueves anterior, se disfrazaban totalmente con calzones y camisa blanca llena de paja por detrás, en forma de giba, mascara, sombrero de paja, cinturón lleno de esquilas y cencerros, y un palo muy grueso con una suela de zapato sujeta con una cuerda, brincando, para así meter miedo a los niños que lloraban desesperadamente. Su cometido era simplemente recorrer todo el pueblo pidiendo dinero para sufragar los gastos, una o varias cenas en comunidad. Acabada la tarde, ya a cara descubierta, los mozos el domingo y los chicos el jueves anterior, íbamos de casa en casa pidiendo a modo de dádiva, para la cena comunitaria, que había de ser en una casa cualquiera de los disfrazados. Se recibía de todo, huevos, huevos, tocino, jamón, chorizo….

Entre semana, había bailes públicos, para así participar todos aquellos que deseaban sumarse a la juerga, a las fiestas. La cena, o las cenas, en la casa de los “zurroneros”, de los disfrazados. En el particular caso de los mozos, dos de los que ese año entraban en quintas. A esa singular pareja de disfrazados se les llamaba “zurroneros”, palabra inexistente en el diccionario, pero que venía llamándose así. Acaso desde tiempos remotos. Hoy, que precisamente no están prohibidos, estos peculiares festejos se han diluido. Cuando menos, han perdido eficacia. Probablemente por ser considerados demasiado rústicos. Vulgar eso de ir de casa en casa recogiendo unas monedas o unas carnes para una cena comunitaria. En la ciudad se celebran, si, mediante bailes en las discotecas, con disfraces que nada tienen que ver con aquellas algarabías y canticos a coro, como simulando a las primeras apariciones del hombre en la tierra. Pienso que el carnaval viene de las raíces mismas de la tierra, de tiempos inmemorables, acaso cuando las primeras apariciones del hombre en comunidad, en un claro intento de ser “otro”, y no siempre el mismo.”

Raimundo Lozano Vellosillo

“Rueda de sucedidos”

Un recuerdo para Don Alfonso

Hoy publicamos esta entrevista con motivo del segundo aniversario del fallecimiento de Don Alfonso (11-02-2013), la entrevista la hizo el periodista Javier Sanz y se publicó el 5 de noviembre de 1987 en el periódico “El Campo Soriano”

Paso a transcribirla íntegramente:

Alfonso María Delgado, un hombre que combina el sacerdocio con el cuidado del ganado.

El cura pastor

Javier Sanz

Nada diferenciaría a este voluntarioso párroco rural de otros tantos si no fuera porque Alfonso María Delgado combina los deberes propios de su ministerio eclesiástico con la ayuda que presta a su familia en el cuidado del ganado ovino. Su labor como pastor de almas se yuxtapone a la de pastor sin ninguna otra connotación semántica. En los pueblos cercanos que constituyen su parroquia se le conoce como el cura pastor. Pero este sacerdote de 59 años, que se confiesa un autodisciplinado, antes que nada antepone sus obligaciones religiosas. “Lo primero son las parroquias”, dice.

Nacido en la localidad logroñesa de Pajares de Cameros, Alfonso María Delgado lleva 25 años al frente de la iglesia de Torrubia de Soria, cuya atención comparte con las de Cardejón, Portillo, Sauquillo y Tordesalas. La ilusión que le mueve es de la contribuir a la mejora de sus pueblos y de sus fieles. Y remite a sus feligreses para hablaran de él.

Don Alfonso vive desde niño en Cidones, y desde el año 1951, año que termino sus estudios en la Universidad de Comillas, su presencia se recordara en otros varios pueblos de la provincia, entre alguno de ellos Borobia o Matamala de Almazán. A partir de la muerte de su padre, empieza a alternar la atención de sus parroquianos con la colaboración en el seno familiar, en el que se echa en falta una ayuda para cuidar en algunos momentos del día el rebaño de ovejas. “Estoy allí prestándoles a mis hermanos una ayuda del todo desinteresada”, afirma, y añade que atiende a esto sin detrimento de lo otro.

CONTACTO CON LA NATURALEZA

Esta labor al cuidado del ganado no la ha hecho el párroco de Torrubia de Soria sin contar con el consentimiento de sus superiores, quienes no han encontrado impedimento alguno. Recuerda Don Alfonso que San Pablo se ganaba la vida curtiendo pieles. Su figura de pastor de almas y pastor de ovejas también ha dado origen que alguien no vea con buenos ojos esa otra dedicación al margen del sacerdocio. Y con un gesto bonachón añade que a unos les parece muy bien y a otros no tanto.

Este cura rural de ojos azules, que va tocado con un sombrero marrón, que rehúsa toda publicidad, y que, solo por consideración, al final acepta, cuenta como para él es una experiencia prodigiosa su contacto con la naturaleza. “Allí estas en contacto con Dios, y la naturaleza, que es de por si un libro abierto, para mí es un altar. Vuelvo como nuevo a mis parroquias”. Además, tiene el convencimiento de que sus feligreses se sienten orgullosos de él.

Don Alfonso 03Pretendo dar testimonio”, prosigue. Pero al cabo de un instante vuelve a reparar en que esto no tiene la más mínima importancia, y enumera casos en los que ha declinado su comparecencia ante los medios de comunicación, haciendo gala de una sencillez nada estudiada y de un deseo por permanecer oculto. No es más que una cuestión de temperamento, puesto que sabe que no hace nada “contra Derecho, la Iglesia o la sociedad

REPORTAJE SOBRE LA LANA

En una de esas veces que estaba haciendo las veces de sus familiares al cuidado del ganado, se presento un equipo de publicitarios y fotógrafos que le pidió permiso para hacer unas tomas del rebaño de ovejas. Don Alfonso accedió al instante. El equipo había estado realizando diversas fotografías en numerosos parajes de la provincia, con la intención de aportar la imagen grafica para unas páginas de prensa sobre las cualidades de la lana como tejido de moda.

Tras fotografiar al rebaño, le dijeron al pastor, quien en ningún momento se había identificado como sacerdote, “porque no salió el decirlo”, que si podría sujetar algún corderillo entre sus manos. Don Alfonso tampoco puso reparos. Esto sucedía en marzo de este mismo año, y en el pasado mes de septiembre aparecía el reportaje sobre la lana en una revista dedicada a la mujer. Y este cura amable y bondadoso dice que esto ha tenido una publicidad extraordinaria, aunque él no le da mayor importancia, pese a que otros si se lo dan.

El tiempo que le queda libre de sus atenciones lo dedica al estudio, para estar al día en todos los asuntos religiosos. Respecto a la Teología de la Liberación, que predica un mayor compromiso entre la Iglesia y el pueblo, y que ha tenido mayor repercusión en Brasil y otros países centroamericanos y del cono sur, Don Alfonso cree que “hay que entenderlo bien”, y que “deben decir que entiende ellos por liberación” porque “secundando el criterio del superior nadie puede desbarrar”. Añade, asimismo, que “querer singularizarse es absurdo”.

Por eso considera, respecto a las condenas de Juan Pablo II contra algunos sacerdotes impulsores de la Teología de la Liberación que, “cuando les llama la atención el superior, hay que someterse”.

REFORMA DE LOS TEMPLOS

Y no pocos momentos dedica este cura pastor a cavilar y a soñar sobre las necesidades y las posibilidades de hacer reforma en sus templos, alguno de los cuales, quizá por ubicarse en pueblos abandonados, se encuentra en una situación muy deteriorada.

Tiene, por tanto, sus propios proyectos, a la espera de los escasos donativos de que ahora dispone se vean multiplicados por alguna subvención de algún organismo institucional de la provincia o de la región. Pretende, además, que cada una de las iglesias que atiende, este dotada, a diferencia de lo que ocurre ahora, de sus correspondientes ornamentos eclesiásticos. “Trato de mentalizar al pueblo para que se responsabilice y se haga Iglesia”, y cuando afirma esto añade: “Todo lo hago la cuenta final ante Dios, que lo sopesa todo

Javier Sanz

DESCARGAR ENTREVISTA COMPLETA EN PDF

Un recuerdo para Cristina Caro Franck, XIII Condesa de Torrubia

Coincidiendo con la festividad de Santa Bárbara de 2014, nos enteramos del fallecimiento de Cristina, XIII Condesa de Torrubia. Falleció el dia 8 de Diciembre de 2014, a la edad de 63 años. Había nacido en París el 20 de Julio de 1951, contrajo matrimonio el 19 de Noviembre de 1982 en la iglesia de San Jerónimo el Real, en Madrid con Don Alfonso de Otazu Llana.
En su estancia en nuestro pueblo el pasado día 21 de agosto de 2010, pudimos charlar ampliamente con ella y acompañarla en la visita que realizó a todos los centros culturales y religiosos con los que contamos. Quedó gratamente impresionada por la calidad de nuestra iglesia y con su extraordinario retablo, y sorprendida por nuestros museos que desconocía, y en especial con la casa museo de Casta Esteban. La jornada transcurrió con una valoración muy positiva para ella y por nuestra parte quedamos muy complacidos con su sencillez y simpatía. Nos emplazamos para seguir manteniendo contactos en el futuro y en los eventos que la Asociación Barderas del Moncayo organizó para el verano pasado le cursamos una invitación para que nos acompañara. Ese viaje no se realizó, desconocíamos su estado de salud en ese momento.

Desde nuestra asociación, trasladamos a su familia y sus muchos amigos nuestro sentimiento de pesar. Deseamos que esté disfrutando en el cielo y que desde allí nos siga y nos apoye.

Sus amigas Julia y Paula nos han enviado unas palabras a modo de despedida que muestran su sentimiento y que nosotros agradecemos:

! Te has ido…! querida amiga,
silenciosamente
y este sentimiento triste
desaparece
al pensar que estas bien.

Ya descansas…! querida Cristina,
a nuestras mentes vienen,
recuerdos de muchos años
y a través de ellos seguirás en nuestras vidas.

Hasta siempre…! querida amiga,
fuiste nuestra amiga y
también buena persona.

Julia y Paula